Luis Enrique da indicaciones a Kvaratskhelia durante un partido del PSG esta temporada
Los problemas de Luis Enrique en su segundo año en París: dardos de Flick y roces dentro del vestuario
El PSG no está siendo tan imbatible como lo era la temporada pasada y al técnico asturiano le está tocando lidiar con una serie de problemas que no existían hace meses
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El París Saint-Germain vivió en la 2024-25 una de las mejores temporadas de su historia reciente. Luis Enrique aceptó el reto de no tener a Mbappé en la plantilla y, con el paso de los meses, quedó demostrado que el astro de Bondy se había convertido en un jugador prescindible a pesar de los incontables esfuerzos que hizo Nasser Al-Khelaifi, presidente del club, por retenerle y evitar que se fuera al Real Madrid.
El PSG no echó de menos a Mbappé, ganó todo lo que se le puso por delante con una plantilla menos 'mediática' y Luis Enrique se convirtió en el ídolo indiscutible de una afición que llevaba años soñando con la Champions, la obsesión de Al-Khelaifi y el título que todo equipo que participa en la máxima competición continental quiere conseguir.
Fue, sin duda alguna, un año inolvidable. Además de la Champions, el PSG conquistó la Ligue 1, la Copa de Francia, la Supercopa y eso provocó que se llevara todo tipo de reconocimientos.
Sin embargo, las cosas han cambiado en el seno del club galo y ahora no todo es tan idílico como parecía hace un par de meses. Se suele decir que el halago debilita y a Luis Enrique le está tocando lidiar con una serie de problemas que la pasada temporada no existían. En un deporte como el fútbol no siempre se puede ganar y cuando han venido mal dadas, al exseleccionador nacional se la está empezando a ir todo de las manos. O al menos esa es la sensación que se ve desde fuera.
Para empezar, el PSG no está siendo tan imbatible como lo era la temporada pasada. En Champions, volvió a quedarse fuera del top-8 (lo que le obliga a enfrentarse al Mónaco en el play-off previo a los octavos de final), en Copa cayó eliminado en dieciseisavos de final contra el París FC, su máximo rival dentro de la capital gala, y en la Ligue 1 ya no le está sacando tantos puntos a sus rivales.
Buena prueba de esto último es que, tras 22 jornadas, el que ocupa el liderato es el Lens y el tercer clasificado–que es el Olympique de Lyon–está a tan solo seis puntos de distancia, situación que deja claro que, si pincha más en el futuro, el título de campeón (algo que viene sucediendo desde la 21/22 ininterrumpidamente) no está para nada asegurado.
El dardo de Flick
No obstante, esto no es lo único con lo que está teniendo que lidiar el entrenador asturiano al frente del PSG. Hay más cosas detrás y, en los últimos días, Hansi Flick dejó caer algo que tiene que ver, precisamente, con Luis Enrique.
En el documental 'No tenéis ni p**a idea' que grabó con Movistar, antes de jugar contra el Barça en la Champions, el técnico asturiano les hizo saber a sus futbolistas que la forma más fácil de hacer daño al conjunto azulgrana era por el lado en el que estaba Ronald Araujo, un jugador que nunca ha sido el mejor en salida de balón.
Los futbolistas del PSG tomaron nota y el central uruguayo firmó un partido para olvidar. Fue expulsado cuando intentó frenar un contraataque de Barcola, esa roja facilitó la remontada de los parisinos y, tras ese partido, el charrúa empezó a tener problemas de ansiedad que le obligaron, año y medio después, a tomarse un tiempo indeterminado por depresión.
«Es importante tener cuidado de los jugadores, también de los rivales. Hay que cuidar a todos los jugadores. Hay que pensar en si digo algo, cuál es el resultado. Recuerdo aquello. Quizás vosotros si lo recordáis más. No fue acertado hacer esto», comentó Flick.
Roces con el vestuario
Y a todo esto hay que añadir los roces que está teniendo Luis Enrique con algunos de sus futbolistas. El último en ser reprendido en público por el asturiano fue Ousmane Dembélé.
El actual Balón de Oro explotó tras la derrota del PSG ante el Rennes y afirmó: «La temporada pasada, antepusimos el club, el escudo y el París Saint-Germain a nosotros mismos. Tenemos que volver a encontrar esto, especialmente en este tipo de partidos. Hemos tenido un comienzo muy malo en el partido. Tenemos que mostrar más ganas, sobre todo tenemos que jugar para que el París Saint-Germain pueda ganar partidos. Si todos juegan para sí mismos en el campo, no va a funcionar, no vamos a ganar los títulos que queremos».
Luis Enrique tuvo una discusión con Dembélé en el PSG vs Rennes
La respuesta del gijonés no se hizo esperar y en sala de prensa se plantó con un rostro muy serio. «Voy a responder en español. ¡No permitiré que ningún jugador perjudique al club! En ese sentido, estoy muy claro. El responsable del equipo soy yo, ni el director deportivo, ni el presidente. Esas declaraciones no valen nada. Son fruto de la frustración por el partido que acaba de terminar».
Sin embargo, el francés no es el único futbolista de la actual plantilla que ha tenido problemas con Luis Enrique. Lucas Chevalier, que llegó para cubrir la vacante de Donnarumma (al que echó del equipo), también se ha enfrentado al asturiano y, en los últimos cuatro partidos, ha perdido la titularidad en detrimento de Matvey Safonov, portero suplente del equipo.