Carlos Alcaraz posa con el trofeo de campeón del Open de Australia
Hacienda también celebra el triunfo de Alcaraz: el dinero que tendrá que pagar en impuestos
El murciano se impuso en la final del Open de Australia a Djokovic y deberá abonarle a Hacienda una cantidad de 1,1 millones
El recital de Alcaraz en la final de Australia: el punto del año y el momento en el que se coronó campeón
Carlos Alcaraz conquistó este domingo su primer Open de Australia–lo que le sirvió, asimismo, para completar el Career Grand Slam–tras vencer a Novak Djokovic en la gran final (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, en 3h 02m) y, más allá del reconocimiento deportivo, el triunfo del tenista de El Palmar estuvo marcado por el importante premio que se embolsó.
Por acabar campeón del grande oceánico, el número uno del mundo se embolsó 4.150.000 dólares australianos brutos (lo que equivale a 2.44 millones de euros), una cantidad que refleja la fuerte apuesta económica que ha hecho el Open de Australia para la edición de 2026, que repartió una bolsa de premios de 111,5 millones de dólares.
Carlitos se llevó un buen pellizco. Pero al tener su residencia fiscal en España, el murciano está obligado a pasar por caja, a declarar el premio obtenido en Australia y, en ese sentido, Hacienda es la gran beneficiada.
Esta tributación se realiza conforme al sistema progresivo del impuesto sobre la renta y Alcaraz deberá abonarle a Hacienda el 45% del premio total, lo que corresponde a una cantidad de 1,1 millones.
Por lo tanto, el número uno del mundo se quedaría con una ganancia neta de 1,34 millones tras el correspondiente pago del IRPF (a lo que hay que sumar la parte que le deberá pagar a la Hacienda australiana), algo a lo que se está empezando a acostumbrar cada vez que gana un torneo importante.
Así las cosas, el éxito deportivo de Alcaraz en Melbourne se traduce en un impacto económico significativo, tanto para él como para la Hacienda española. Y es que, en lo que lleva de carrera deportiva, el murciano se ha embolsado más de 60 millones de euros, lo que le convierte en el quinto jugador más rico de la historia del tenis.