Muchas atracciones se han visto obligadas a subir sus precios a cinco euros por viaje
Inflación
El tren de la bruja, a cinco euros: así ahoga el precio de la luz a los feriantes
Empieza la temporada de fiestas con la subida de los precios de las atracciones
El último día de las fiestas de San Fernando de Henares es un alivio para los padres. Aunque sea un día laboral los «caballitos» cuestan dos euros. La semana ha sido dura para todos. Los dueños de las atracciones tienen que poner entradas a cuatro euros y los padres se lo piensan antes de que los niños repitan.
El precio de todas las actividades de feria se ha visto incrementado en 2022
Los feriantes que empiezan a montar sus atracciones por toda España sufren el precio de la luz cuando se tienen que enganchar a los puntos que tienen fijados los ayuntamientos.
Tren de la bruja
El precio ha subido para todos. Los consistorios pueden ajustar un 10 % la cantidad como ha pasado en Granada y que se ocupen los impuestos de pagar la diferencia, pero si hace un año el kWh era de 30 euros y ahora es de 200 euros, no hay quién se haga cargo de eso.
Las atracciones a cuatro euros, han subido la tarifa 50 céntimos respecto a 2021. «No podemos subirlo a cinco euros, la gente huye cuando ve esas cantidades por un viaje y mucho menos por un bono», asegura uno de los feriantes que ha plegado su Scaletrix en San Fernando para abrir negocio en las fiestas de Coslada.
El precio de las atracciones ha subido por el incremento del precio de la luz
El tren de la bruja y el Dragón sí que se han puesto en cinco euros. Los feriantes saben de la capacidad de persuasión de los chicos para que sus padres les suban y tienen que ganar algo de dinero a los seis minutos de viaje. «Doy globos a los pasajeros, tengo que comprar recambios, la gasolina, revisiones, impuestos… no puedo cobrar menos», justifica su dueño que, al menos, se ahorra sueldos porque la familia le acompaña y le ayuda en la taquilla. En la que, por cierto, también acepta Bizum como medio de pago.
Los coches de choque son otro punto crítico de consumo eléctrico. Mientras suena la bocina que indica que la ficha cae y el tiempo cuenta, los destellos en el techo animan los comentarios del precio de las entradas. «Mantener esto debe ser caro, pero cuatro euros por una ficha… una y nos vamos» comentan otros jóvenes sentados en los bancos a la espera de su turno.
Hay atracciones que hasta el día del niño son más caras que en 2021
Han sido dos años duros de pandemia. En 2020 no pudieron ponerse en marcha, el año pasado había algunas restricciones y en 2022, cuando se supone que la gente iba a volverse loca en las fiestas, la electricidad se dispara y los beneficios se recortan.
Doy globos a los pasajeros, tengo que comprar recambios, la gasolina, revisiones, impuestos… no puedo cobrar menos de cinco euros
Apenas se compran bonos porque son 20 o 25 euros que vuelan de un plumazo y nunca se sabe si los niños quieren repetir. Los puestos que tienen regalos o los bingos han tenido que reducir la calidad del producto. «Antes mi mujer se paseaba entre la gente y regalaba tarjetas para incitar a la gente, pero ahora apenas regalamos, no podemos», comenta otro feriante mientras cierra la puerta de su inmenso camión y se lleva los ventiladores, freidoras y sandwicheras rumbo al este de Madrid.
En algunas atracciones también se acepta el pago por Bizum
La crisis del gas, del petróleo, de la electricidad… todo lo que se ha encarecido para los que tienen un empleo fijo y ocho horas con aire acondicionado se vuelve insoportable para los que se cargan a la familia en la furgoneta y pasean por España encendiendo el motor de las piernas de los dos maños pisando uvas. Da igual si es eléctrico o de gasoil.