El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en Ceuta hace unos días.
Deutsche Bank no ha contratado a Zapatero para mediar con Sánchez en el caso Celsa
El Confidencial aseguraba que lo había firmado a través de una agencia, pero la propia agencia lo desmiente
El Confidencial afirmaba esta mañana que Deutsche Bank había contratado al ex presidente Zapatero para mediar en la solución del conflicto que mantiene con Celsa, la siderúrgica catalana que acumula 3.500 millones de euros de deuda y presenta un futuro incierto.
Los acreedores de Celsa, entre los que se encuentran los bancos Deutsche Bank y Goldman Sachs y los fondos Anchorage, Capital Group y Attestor Capital entre otros, llevan meses negociando una solución con la compañía. La última propuesta que presentaron como parte del plan de reestructuración fue convertir parte de la deuda en el 100 % del capital y, si el juez lo permitía, obligar a los accionistas a ceder sus títulos, algo que permite la ley.
La familia Rubiralta, dueña de Celsa, contraatacó ofreciendo ceder hasta el 49 % del capital a cambio de una quita de 1.000 millones en la deuda o de crear un vehículo en Luxemburgo en donde trasferir los beneficios futuros.
Los acreedores parecen no ver suficiente esta oferta. Esperan tener Celsa en sus manos si el juez da el visto bueno y el Consejo de Ministros no bloquea la operación enarbolando el escudo antiopas.
En este contexto es en el que surge el posible interés de una supuesta mediación de Zapatero con Moncloa. Sin embargo, fuentes que conocen de primera mano este proceso lo desmienten. Es cierto que la comunicación del grupo de acreedores se lleva desde hace años desde la agencia Kreab, y que esta agencia tiene a Zapatero entre sus asesores, pero desde Kreab aseguran que ni Zapatero se ha reunido nunca con el grupo de acreedores, ni Zapatero ha tenido reunión alguna en Moncloa acerca de esta cuestión. Lo tienen entre su grupo de asesores al que preguntan cuestiones de diverso tipo, pero desde luego afirman que no ha sido Deutsche Bank quien lo ha contratado.
El proceso sigue avanzando y puede llegar a su fin en unas semanas. El grupo confía en que la decisión judicial le favorezca. Como argumento manejan también la posibilidad de presentar un inversor español que adquiera a los fondos su parte mayoritaria, de modo que se garantizaría la españolidad de la compañía.