El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el de Cepyme, Gerardo Cuerva, durante una conferencia.
Cepyme denuncia «coacciones económicas» de la CEOE a sus miembros
Habría amenazado con retirar el uso del patrimonio sindical si no delegaban su voto en beneficio del candidato de Garamendi
Las relaciones entre las organizaciones que conforman la patronal están prácticamente rotas. Cepyme ha denunciado «presiones y coacciones económicas» a organizaciones empresariales territoriales a través del patrimonio sindical para que apoyen al candidato de la CEOE de cara a las próximas elecciones de la patronal de las pymes.
Todo el patrimonio de la patronal está a nombre de la CEOE, y tanto Cepyme como otras agrupaciones empresariales firmaron acuerdos con la confederación que preside Antonio Garamendi para su uso. Según fuentes de Cepyme, algunas organizaciones empresariales territoriales habrían advertido ahora al presidente Gerardo Cuerva de que la CEOE estaría amenazando con retirar el uso de este patrimonio sindical si no delegaban su voto en beneficio del candidato de Garamendi en las próximas elecciones que la patronal de las pymes va a celebrar este año.
Ante esta situación, Cepyme encargó un informe jurídico que constató que la delegación de voto ilimitada dejaba abierta la posibilidad a estas presiones, por lo que martes decidió llevar ante la junta directiva una modificación del reglamento interno, a través de votación secreta, para establecer la misma limitación que incluyen los estatutos de CEOE y ATA. Previamente, Cuerva había llevado el asunto al comité ejecutivo de la organización, donde fue rechazado por 15 votos a 11, provocando el lío y amenazando con impugnar los resultados. Fuentes de la CEOE aseguraron que, al no contar con el apoyo del comité ejecutivo, Cuerva podría haber vulnerado los estatutos de Cepyme al llevar el asunto a la junta.
Sin embargo, estos estatutos establecen que el reglamento de régimen interior y sus modificaciones «serán aprobados por la junta directiva a propuesta del comité ejecutivo, y serán ratificados por la asamblea general». Además, fuentes de Cepyme señalan que tanto el resultado de la votación en la junta como el contexto en el que se produjo, en votación secreta, demuestran las coacciones de la CEOE.
«Lo de ayer fue inédito, ya que las decisiones adoptadas en estos últimos años siempre habían sido a mano alzada y por unanimidad», explican fuentes de esta organización presentes en la votación.
Ahora todo queda en manos de la asamblea general, que tendrá que ratificar la limitación del voto delegado, pero todo apunta a que se celebrará antes del 16 de marzo, fecha en la que vence el actual mandato. A continuación, Cepyme anunciará la convocatoria de elecciones, que se celebrarán en 40 o 50 días.
Cuerva ya ha anunciado que se va a presentar a la reelección, pero se ha encontrado con la oposición de la CEOE que, si bien, no tiene un candidato oficial, quiere relevar al actual presidente de Cepyme por un perfil «menos crítico» con el Gobierno.
La CEOE pide una rectificación
Durante el comité ejecutivo de la CEOE celebrado este miércoles, el vicepresidente primero Miguel Garrido ha exigido a Cuerva que rectifique y que no limite la delegación de voto ya que la junta «no puede aprobar una cosa que ha tumbado su comité».
Después de que Cuerva expusiera sus argumentos, Antonio Garamendi ha decidido zanjar el asunto para que la situación no derivara en un «circo» y ha pedido aunar esfuerzos para seguir transmitiendo la imagen de «unidad» que representa la patronal española, según fuentes presentes en la reunión.