Fundado en 1910

Todavía quedan capítulos de la serie de la opa de BBVA a Sabadell por ver

Solo me da pena que, aprovechando lo que venga, termine otro banco extranjero zampándose a alguno de los nuestros o a los dos. Y veremos entonces en qué queda tanta tontería

Los presidentes de BBVA y Sabadell, Carlos Torres y Josep Oliu, pendientes de la decisión del ministro Cuerpo.

Los presidentes de BBVA y Sabadell, Carlos Torres y Josep Oliu, y la decisión del ministro Cuerpo.Lu Tolstova

Cuando uno cree que las cosas ya no pueden empeorar, va el Tribunal Constitucional y publica su sentencia sobre la amnistía. Y cuando uno espera que la otra sentencia del Gobierno sobre la opa del BBVA sea todo lo mala que pueda ser, pues va el Consejo de Ministros y dice que la acepta pero en diferido: nada hasta dentro de tres años. Claro, en tres años, pueden pasar tantas cosas en España que ya uno no sabe si reír o llorar.

Algo parecido les pasa a los responsables del BBVA y Sabadell. Para empezar, el viernes acabó el plazo para que el banco catalán recibiera ofertas por TSB, su filial inglesa que puso a la venta con el único objetivo de hacer caja –unos 3.000 millones– de cara a la opa. Y el mismo día –en esto los ingleses no esperan tres años– conocimos el nombre de los dos finalistas en la adquisición del TSB: Santander y Barclays. Las propuestas de los dos competidores del Sabadell superan los 2.000 millones pero están lejos de los 3.000 que el banco catalán quería para llenar los bolsillos de sus accionistas y que estos desistiesen de acudir a la opa. La decisión se tomará en los próximos días: julio es buen mes para que las noticias nunca sean lo que parecen. Y todo en una semana. Imaginen lo que puede pasar en tres años. Para empezar en ese tiempo los dos bancos –son la condición que le ha puesto el Gobierno al BBVA– deberán mantener su independencia jurídica, patrimonial y de gestión. Y esa separación podría prorrogarse otros dos.

Es bueno recordar que la compra en 2015 del TSB por el Sabadell a Lloyds ya costó 2.300 millones. Y que su integración no fue fácil y provocó importantes pérdidas en 2018 con multa incluida del regulador británico. Hoy la situación es diferente, y nadie duda de que la venta de su filial inglesa será una de las claves del plan estratégico que presentará el Sabadell el próximo 24 de julio. Esa decisión y la obligada pasividad a que obliga la normativa sobre opas. La Junta extraordinaria de accionistas tendrá mucho que decir de ambas cosas. ¡Por fin los accionistas! Y es que serán ellos los que decidirán el futuro de la opa y no los políticos por mucho que se hayan fajado en la operación.

Cuando Salvador Illa visitó Moncloa y algunos analistas hablaban de una posible sucesión de Pedro Sánchez, alguien que sabía –muy cercano al Presidente de la Generalitat– me avisó de que los temas habían sido otros: la opa y la renovación de la Secretaria de Organización del partido. Y es que el futuro de Sánchez está en manos de los escaños catalanes del PSOE. Poco más le queda. Y quería garantizar con la catalana Montse Mínguez el presente y oscuro futuro, una vez que Navarra se ha echado a perder.

Pero volvamos a la opa y a los comentarios de los mercados sobre la decisión del Gobierno. Y digo de los mercados porque los políticos se han vuelto a retratar. Escuchar a Sánchez y sus ministros decir que habían tomado la mejor decisión para el bien de los españoles es tener mucha cara. El Gobierno, sus vicepresidentas, sus ministros –fueran económicos o mediopensionistas– se posicionaron sin fisuras desde el primer momento contra la opa del banco vasco. Daba igual que utilizaran argumentos falsos como que el Sabadell era el banco de las pymes catalanas, o que se iban a cerrar todas las sucursales del Sabadell en los pueblos.

Todo era bueno para el lío, incluido el político, que fue el más mentiroso y torticero de todos. Hasta que llegó Europa y tocó la campana y la volvió a tocar, incluso el día previo al Consejo de Ministros. El Viejo Continente es un desastre para resolver guerras, pero en cuanto le tocan la pasta sale en defensa del libre mercado como si fuera Superman salvando la Tierra. Pero tampoco se preocupen: no hemos visto el último capítulo de este serial. Ni siquiera el penúltimo. Solo me da pena que, aprovechando lo que venga, termine otro banco extranjero zampándose a alguno de los nuestros o a los dos. Y veremos entonces en qué queda tanta tontería.

Y hablando de tontería, Carlos Cuerpo ha aprovechado un viaje a Estados Unidos para anunciar oficialmente su candidatura a presidir el Eurogrupo. Ya saben, el órgano de la Unión Europea que reúne -al menos una vez al mes- a los veinte ministros de Economía de la eurozona; al presidente del Banco Central Europeo; y al comisario de Economía de la Unión. Vamos a ver qué podemos ofrecer esta vez en la negociación, aunque ya el nombramiento de Teresa Ribera como vicepresidenta dejó a todos los países escaldados con España. Y luego vino lo de los idiomas, y lo de la OTAN. En fin…

Pero quería volver brevemente a los comentarios de los mercados sobre la decisión del Gobierno. Los fondos, que llevan meses asesorando a los accionistas de BBVA y Sabadell sobre esta opa –los accionistas más importantes son compartidos– han analizado la última escaramuza del Gobierno como algo ya esperado. No les ha sorprendido. Y han vuelto a especular sobre una subida en la oferta del BBVA por acción –sin ser profeta ya anuncié que estaría por encima del 5 %– y piensan que con tiempo, y quizá otro Gobierno en España, la Opa debería ser un hecho. Los flujos de la deuda de ambas entidades así lo presagian. El tiempo y dinero que perdamos mientras tanto es otro cantar.

Y hablando de cantos. La semana pasada hubo Junta General de accionistas en Acciona. El tema estrella en la comparecencia del presidente de la constructora fueron las mordidas que supuestamente pagó la empresa a varios de los acusados en la trama Koldo. José Manuel Entrecanales reconoció el coste reputacional que las referencias a su empresa han provocado: «Es un mal trago» y también que había preguntado a un primo suyo por una presunta negociación «con un Entrecanales» que figura en los audios de la UCO. ¡Hombre presidente: espero que no hayan negociado los propios ejecutivos las mordidas! Veremos qué decide el juez. Los informes están en sus manos. Y ya no son comentarios periodísticos o de salón sobre la constructora. Y sí, mal asunto, porque podría salpicar a uno de los sectores que, fuera de España, trabajan con más profesionalidad y prestigio. Esperemos que no.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas