Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, en los cursos de verano de la Universidad CEU San Pablo
Luis de Guindos (BCE): «Hay que reconsiderar la regulación para aumentar la oferta de vivienda»
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, no ha querido decir directamente que la Ley de Vivienda no funciona, pero si que ha instado a la Administración Pública a reconsiderar esta normativa. Lo ha hecho en la clausura del curso La economía española: realidad y perspectivas que organiza la Universidad CEU San Pablo.
En él ha reconocido que el crecimiento económico ha dado con un «cuello de botella» que es la vivienda. «En España cada año se crean 300.000 familias nuevas, pero no se produce un incremento de la oferta de la vivienda simultánea, sobre todo de alquiler», ha asegurado de Guindos.
El problema de la vivienda, agravado por el incremento de la población debido a los flujos migratorios, afecta directamente a los jóvenes que prácticamente no pueden ni alquilar un inmueble. Preguntado por si se debería comenzar a dar la opción de alquiler con compra, el vicepresidente del BCE ha asegurado que «el mercado de alquiler tenía que ser el primero que absorbiera el exceso de demanda».
Para ello es necesario ver si la regulación favorece o no el incremento de la oferta, «y parece que no». Por eso insta a la Administración a «hacer una reconsideración importante, y una regulación distinta», porque «el camino puede estar lleno de buenas intenciones, pero hay que buscar lo que favorezca al mercado».
Salvador Marín, Luis de Guindos y Javier Morillas en los cursos de verano de la Universidad CEU San Pablo
El exministro de Economía también ha defendido un parque de vivienda público mayor y ha hecho referencia a la Sareb, el llamado banco malo. «Durante mi etapa me criticaban la Sareb y ahora es ella la que tiene muchos pisos públicos», ha afirmado.
España crece por encima de la media
Aunque por su cargo no comenta en principio sobre economías nacionales, al ser preguntado sobre ello, ha querido dejar claro, en primer lugar, que «la economía española está creciendo por encima de la media europea». A renglón seguido ha dicho: «La cuestión es ver si los factores que lo impulsan son sostenibles en el tiempo».
Este crecimiento se ha debido a un incremento de la población que va unido a la inmigración. La cual, debido a los debates políticos que han surgido en los últimos días, defiende que sea «ordenada y sin generar incentivos negativos», ya que «es imprescindible para la economía europea y española».
También va ligado a «un mayor consumo público, a la evolución del turismo, que ha sido muy importante, y a los fondos comunitarios que no tenemos que devolver y que ha supuesto una inyección para la economía española».
La contradicción que encuentra es que «el crecimiento del PIB per cápita es mucho más moderado que la del PIB general por el aumento de la población». Al mismo tiempo ha alertado sobre la inversión privada, que «ha estado plana y eso tiene alguna consideración respecto a la evolución en el futuro», así como la productividad por empleado «que se encuentra en niveles muy reducidos».