Una familia haciendo la mudanza
España está entre los países europeos con la edad media de emancipación más tardía
Ocho de cada diez jóvenes señala el precio de la vivienda como principal barrera para su independencia, seguido de la insuficiencia de ingresos
España es, por tradición, un país en el que las familias suelen mantener a sus hijos en casa hasta bien entrada la edad adulta. Esta práctica hace que los jóvenes adultos abandonen el hogar paterno más tarde que en la mayoría de Europa, lo que sitúa a nuestro país como el octavo en el ranking en cuanto a edad media de abandono del hogar familiar.
Según el último estudio de Unobravo, el español medio se va de casa a los 30 años, 3,5 años por encima de la media europea, que es de 26,6 años. Para muchos, la edad adulta comienza con un juego de llaves y la despedida del dormitorio de la infancia. Pero en toda Europa, este hito se produce más tarde que nunca.
Esta encuesta revela que el 68 % de los españoles cree que ahora es más difícil irse de casa que en generaciones anteriores, lo que pone de manifiesto que las presiones económicas y los cambios en las normas sociales, destacando el gran problema de la vivienda.
En toda Europa, los hombres abandonan el hogar familiar más tarde que las mujeres, un patrón que se refleja en todos los países analizados por Unobravo. En 2024, la edad media a la que los hombres abandonarán el hogar familiar será de 28,1 años, frente a los 25,9 de las mujeres. Sin embargo, en la última década, esta diferencia de género empezó a reducirse en gran parte de Europa. Los hombres vuelan del nido ligeramente antes, mientras que las mujeres lo retrasan, y España refleja de cerca esta tendencia. En la actualidad, los hombres españoles se marchan a los 30,5 años, mientras que las mujeres lo hacen a los 29,4, reduciéndose la brecha de género en 0,6 años desde 2014.
Dificultades
«Aunque esta forma de vida puede ser un apoyo, no está exenta de dificultades. Compartir el hogar con los padres puede retrasar el desarrollo de la independencia y provocar tensiones en torno a la intimidad, los límites y las funciones en el hogar. La facilidad y la familiaridad de la vida en el hogar también pueden retrasar importantes transiciones vitales, como el establecimiento de relaciones románticas o la adquisición de la confianza necesaria para gestionar un hogar de forma independiente», comentaba la doctora en psicología, Fiorenza Perris.
A pesar de que la edad media de abandono de la casa familiar en Europa ha disminuido ligeramente en la última década, muchos jóvenes adultos siguen optando por vivir con sus padres hasta bien entrada la veintena, y algunos incluso vuelven a vivir con ellos después de haber sido independientes. Según las últimas conclusiones de Unobravo, este cambio se debe a una poderosa combinación de dificultades económicas y evolución de las actitudes sociales, así como al gran problema de la vivienda en nuestro país.
«La Generación Boomerang es un fenómeno creciente, con más adultos jóvenes que regresan a sus hogares de la infancia tras periodos de independencia. En España, nuestros últimos datos muestran que el 26 % de los que se fueron de casa han vuelto a vivir con sus padres. Para el 50 % de ellos, las presiones económicas fueron la razón principal de su regreso, mientras que el 30 % apuntó a factores emocionales, como el agotamiento, las rupturas sentimentales y los efectos a largo plazo de la pandemia», explicaba Perris.
Proyecciones para 2050
Utilizando datos de 2014 a 2024, las proyecciones sugieren que, para 2050, los jóvenes de Estonia podrían estar volando del nido antes de cumplir los 18 años, con una edad media de marcha de tan solo 17,7 años. Se esperan tendencias similares en Finlandia y Lituania, donde se prevé que la edad media sea de 19,7 y 19,1 años, respectivamente. Sin embargo, no todos los países avanzan hacia una independencia más temprana. En Montenegro, se prevé que la edad media de salida a la calle aumente significativamente, alcanzando los 41,6 años en 2050, lo que significa que muchos no encontrarán la independencia hasta bien entrada la edad adulta.
España es otro de los 17 países en los que se prevé una independencia más tardía. En 2050, la media española podría aumentar en 4,1 años, hasta los 34,1, lo que la situaría como el quinto país del estudio con la edad de salida más avanzada.
La vivienda como mayor obstáculo
Century 21 afirma como el 33 % de los jóvenes españoles que se encuentran entre los 28 y los 35 años esperan poder independizarse este mismo año. Sin embargo, aseguran que la vivienda se presenta como su mayor obstáculo.
Según el II Informe Vivienda y Jóvenes de Century 21 España, ocho de cada diez jóvenes señala el precio de la vivienda como principal barrera, seguido por la insuficiencia de ingresos. Además, más del 70 % considera que las ayudas públicas disponibles son insuficientes, y casi tres de cada diez denuncia que, aunque se les prometen, en la práctica nunca llegan.