La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, conversa con varios asistentes antes de comparecer este jueves, a petición del PP, ante la comisión de Senado que estudia el apagón peninsular
Corredor (Red Eléctrica) culpa del apagón a un «experimento» en una planta fotovoltaica en Badajoz
La presidenta de Redeia vuelve a acusar a las eléctricas de «incumplir» con sus obligaciones, motivo por el que mantiene la operativa reforzada
Un «experimento» en una planta fotovoltaica de alta potencia en Extremadura estaría, para la presidenta de Redeia (Red Eléctrica), en el origen del apagón masivo del pasado 28 de abril.
Beatriz Corredor ha situado el origen del cero eléctrico en «el mal control y la mala gestión de una planta fotovoltaica en Badajoz». La caída de esta instalación, según ha explicado en la comisión parlamentaria que investiga el suceso, habría provocado la primera de las tres oscilaciones que acabaron tumbando el sistema eléctrico peninsular, a las 12.03 horas del 28 de abril.
A esta habría seguido una segunda oscilación, a las 12.16, y una tercera, antes de la caída total a las 12.33. Estas oscilaciones provocaron una caída en cascada de instalaciones de generación, la primera de ellas de una planta en Granada, según ha detallado Corredor.
«Esta planta ya tuvo un fallo similar el año pasado, y sus titulares afirmaron que estaban realizando un experimento. Provocaron una oscilación anómala», ha afirmado Corredor a preguntas del senador popular Miguel Ángel Castellón Rubio.
Este suceso habría sido el desencadenante, pero habrían coincidido «un cúmulo de circunstancias», según Corredor. Entre ellas habría sido también fundamental «el incumplimiento por parte de los grupos convencionales de generación de la obligación vigente de control de tensión en cuanto a la absorción de reactiva».
Una afirmación con la que Corredor, ex ministra socialista de Vivienda, trata de descargar de culpas a Redeia al situar en el disparadero a las eléctricas. «La responsabilidad en ningún caso se puede achacar a la programación de centrales en el momento del apagón», ha insistido.
En el momento del apagón apenas había nueve plantas de generación convencional (ciclos combinados de gas, centrales nucleares y centrales hidroeléctricas en el momento del apagón). Desde entonces Redeia ha activado una operativa reforzada que ha elevado ese número hasta 24, a costa de encarecer el recibo para consumidores y los gastos para las comercializadoras de energía.
Corredor ha evitado referirse a conversaciones como las que reveló este diario, en las que técnicos de Red Eléctrica admitían, en las jornadas previas al apagón, que la inestabilidad de esas jornadas se correspondía con que «apenas hay nuclear en el sistema». Los propietarios de las plantas, como contó entonces este diario, optaron, con autorización de Red Eléctrica, por apagar en aquellos días la mayoría de los reactores ante las perspectivas de baja demanda por la Semana Santa, el buen tiempo y los altos impuestos.
«No sabemos si cumplen»
La presidenta de Redeia no ha escatimado en acusaciones contra las eléctricas, a las que también ha culpado de tener que mantener desde el 28 de abril la operativa reforzada «porque entonces los operadores no cumplieron y ahora mismo no podemos tener la seguridad de que vayan a cumplir».
Además, ha recordado que las centrales hidroeléctricas, que deberían haber podido arrancar desde parado, «no cumplieron la normativa». Según ha declarado, «hubo que arrancarlas con la electricidad que venía de Francia», cuando este tipo de centrales deberían poder iniciarse sin energía, lo que se conoce como black-start.
«No hace falta ser ingeniero»
Corredor ha tenido también que hacer frente a las críticas de Vox. La senadora Paloma Gómez Enríquez ha planteado a Corredor si no sería más conveniente que la empresa, participada en un 20 % por la SEPI, estuviera presidida por un técnico, y ha reprochado a Corredor su elevado sueldo, de 546.000 euros al año.
«Tan solo un presidente en la historia de la compañía ha sido ingeniero», ha respondido Corredor. La presidenta no ejecutiva de la firma ha asegurado a este respecto que las cuestiones técnicas recaen en el consejero delegado y en los más de 2.000 técnicos de la compañía, y que su cualificación como registradora de la propiedad, y por tanto, licenciada en derecho, basta para su cargo. «Lo habitual es que esté ocupado por juristas o economistas», ha afirmado.