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Míriam Nogueras y Jordi Turull observan a Carles Puigdemont en plasma

Míriam Nogueras y Jordi Turull observan a Carles Puigdemont en el plasma.EFE

Junts seguirá negando las propuestas antiempresa del Gobierno para hacerse con el espacio de Convergencia

La negativa de Junts a apoyar la reducción de la jornada laboral impulsada por Yolanda Díaz es la última muestra del interés del partido de Puigdemont por situarse en un marco favorable a las empresas.

Así lo ven fuentes cercanas a la formación catalana, que apuntan que forma parte de la idea de Junts «de querer recuperar el centro derecha que ocupaba Convergencia». En esta línea, señalan, se situarán «en contra de todas las medidas anti-empresa que se planteen: desde subidas de impuestos a regulación. Cualquier cosa».

El partido de Puigdemont, que tiene a Miriam Nogueras como gran negociadora a pie de calle, se ha convertido paradójicamente en el gran asidero del capitalismo español que antes era el PNV, y va camino de recuperar el espacio que tenía Convergencia y Unión en la defensa de intereses económicos. Es algo que no deja de comentarse y sorprender entre los empresarios españoles, habida cuenta de las habituales proclamas nacionalistas del partido catalán.

Junts consiguió que a final del año pasado no saliera adelante el impuesto a las energéticas ante la amenaza de la retirada de la inversión de 1.100 millones de euros de Repsol en Tarragona, y estuvo a punto de eliminar el peso del impuesto a la banca sobre CaixaBank gracias a una enmienda que negoció con el Gobierno. CaixaBank iba a deducírselo por medio de la Fundación La Caixa, pero al final la enmienda no se incluyó.

Ahora la negativa a apoyar la reducción de jornada es una auténtica bofetada a Yolanda Díaz, que ha puesto mucho empeño en que salga adelante esta medida. «Desde Junts estamos de acuerdo con la reducción de la jornada laboral, pero la realidad es muy dura para pequeñas empresas, autónomos, pequeños campesinos y ganaderos que no soportarían el coste de esta medida», indicaba ayer en el Congreo el diputado del partido Isidro Lavin. «Ningún país de la UE, excepto Francia y Bélgica, tienen por ley una reducción de la jornada laboral. Todos la negocian mediante la negociación colectiva. No se puede legislar igual para todos, cuando son distintas realidades», apuntaba Miriam Nogueras.

En una entrevista con TVE, Nogueras apuntaba que «se está legislando sin conocer la realidad en Cataluña. Se nos vende al empresario como un demonio y que está forrado. En Cataluña hay más de 500.000 autónomos. Ellos, las pymes, el comercio de barrio, son los que generan la riqueza». «Estamos a favor de la reducción de la jornada laboral, pero estamos más a favor de mantener el estado del bienestar. Si la ley se aplica tal y como está, la acabarán pagando los de siempre: trabajadores y clase media de Cataluña», declaraba.

Frente a este discurso más pro-empresa, Esquerra Republicana (ERC) ha puesto el foco de sus demandas en la cesión de la recaudación de los impuestos a Cataluña como condición para apoyar los Presupuestos de Sánchez. Esquerra prevé registrar esta semana una proposición no de ley para habilitar a las autonomías de régimen común a gestionar el IRPF, lo que supondría un primer paso para articular una Hacienda propia de Cataluña. Oriol Junqueras estima que esta iniciativa permitiría a Cataluña pasar de recaudar 5.000 millones de euros anuales a ingresar 30.000 millones de IRPF. Por supuesto Junts también está a favor del cupo catalán y de tener la llave de la caja.

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