El BCE señala cuatro crisis que han afectado a Europa en los últimos años
El aviso del Banco Central Europeo sobre el dinero en metálico: «Mantenga la calma y lleve efectivo»
La institución comunitaria subraya que el efectivo sigue cumpliendo una función esencial, incluso en una era dominada por los pagos electrónicos
A medida que los pagos electrónicos y móviles dominan la economía europea, el Banco Central Europeo (BCE) ha recordado la importancia del dinero en efectivo. En su informe «Mantenga la calma y lleve efectivo: lecciones sobre el rol único del dinero físico en cuatro crisis», la institución recomienda que cada ciudadano conserve suficiente efectivo para cubrir tres días de necesidades básicas.
En este sentido, el BCE menciona que países como Países Bajos, Austria y Finlandia ya sugieren mantener entre 70 y 100 euros en efectivo en casa. Lejos de generar alarma, la iniciativa pretende ofrecer una red de seguridad práctica, similar al «kit de supervivencia» que la Comisión Europea propuso en marzo, orientado a suministros básicos frente a posibles crisis.
Aunque los pagos electrónicos sean cada vez más habituales, el efectivo sigue siendo un recurso vital. Contar con dinero disponible brinda tranquilidad y autonomía, sobre todo cuando surgen dudas sobre la estabilidad de los sistemas financieros o digitales. No hace falta acumular grandes cantidades, basta con tener lo necesario para cubrir imprevistos a corto plazo.
El efectivo sigue cumpliendo un papel crucial
En los últimos años, varias crisis en Europa han demostrado que los billetes se convierten en un respaldo estratégico en tiempos de incertidumbre. Por ejemplo, al inicio de la pandemia en 2020, la demanda de euros se disparó, con una emisión neta que alcanzó más del doble de lo habitual en un año normal.
La preocupación por la estabilidad llevó a muchos ciudadanos a asegurarse dinero en efectivo. Tras la invasión rusa, los países cercanos al conflicto vieron cómo la emisión de billetes en euros crecía un 36 %. Grecia, por su parte, experimentó aumentos periódicos en la demanda de efectivo debido a prolongadas tensiones económicas y políticas.
Incluso en España, un gran apagón que afectó tanto a la electricidad como a los sistemas digitales provocó que la gente se apresurara a retirar dinero de los cajeros, aunque muchas zonas no estuvieran directamente afectadas. Para el BCE, estos comportamientos ponen de relieve que el efectivo sigue cumpliendo un papel crucial como reserva de seguridad frente a fallos tecnológicos.
El mensaje es claro, no se trata de guardar grandes cantidades, sino de contar con un fondo inmediato que pueda utilizarse en caso de apagones, problemas financieros o cualquier imprevisto. Para mantenerlo en buen estado, conviene guardarlo en un lugar seguro y renovar los billetes periódicamente, asegurando así que siempre estén disponibles cuando más se necesiten.