Gestión de una herencia
Qué pasa con el dinero de las cuentas bancarias de un fallecido
La pérdida de un familiar es siempre complicada, tanto personal, como burocráticamente. Y es que esta lleva implícita una serie de gestiones administrativas que son muy difíciles de resolver y pueden terminar con la paciencia de los descendentes. Uno de los casos son las cuentas bancarias, sobre las que no existe una regulación al respecto.
Esta laguna legal deja a las entidades financieras con la libertad de establecer sus propios protocolos para el manejo de las cuentas de los fallecidos, lo que deriva en procedimientos inconsistentes en el acceso a los fondos. Como parte de sus medidas de control, es común que el banco congele las cuentas hasta que se presenten los documentos que acrediten la identidad y legitimidad de los herederos. Entre estos se incluyen el certificado de defunción, el testamento, en el caso de que lo haya, o, en su defecto, la declaración de herederos.
La entidad financiera tiene la obligación de asegurar que los fondos se entreguen correctamente a los beneficiarios conforme se haya pactado en la escritura o documento privado de aceptación, partición y adjudicación de la herencia. Sin embargo, en demasiadas ocasiones entran a valorar la voluntad de los herederos, en muchas ocasiones con dilaciones y demoras injustificables.
Desde el despacho Marín & Mateo Abogados explican que existen situaciones complejas, como la existencia de cuentas mancomunadas o el agregado de cotitulares poco antes del fallecimiento, lo que podría implicar posibles conflictos legales. Pero son cuestiones que deben dirimirse por otros cauces.
Otro aspecto relevante que subraya es el cumplimiento de las obligaciones fiscales. «Las entidades financieras están obligadas a notificar a Hacienda sobre las cuentas de los fallecidos, y los herederos deben liquidar el Impuesto de Sucesiones antes de disponer de los fondos», explica Abel Marín, abogado y socio del despacho Marín & Mateo Abogados. Este proceso puede añadir una capa adicional de complejidad, ya que la cantidad heredada influirá directamente en la cantidad de impuestos a pagar.
Según Marín, resulta realmente complicado ofrecer una solución definitiva, pero recomienda que los herederos estén bien informados sobre los procedimientos específicos de cada entidad bancaria y tengan todos los documentos legales en orden, como el certificado de defunción, el testamento o la declaración de herederos, y la partición y adjudicación de la herencia.
Además, destaca la importancia de cumplir con las obligaciones fiscales y sugiere acudir a un abogado especializado en sucesiones para agilizar el proceso y evitar problemas legales y fiscales.