Un hospital tras el apagón eléctrico del pasado abril
El informe europeo señala la «desconexión masiva» de instalaciones renovables pero no la causa del apagón
ENTSO-E espera poder tener su informe final en el plazo de cuatro meses
El esperado informe europeo sobre el apagón, conocido este viernes, no ha encontrado culpables. No obstante, en más de 260 páginas sobre lo ocurrido en la jornada del 28 de abril, señala la «desconexión masiva» de instalaciones de generación en un momento en el que ésta estaba dominada por las energías renovables. La investigación constata eso sí que se trata del primer gran apagón causado por una «sobretensión en cascada».
En concreto, señala que se perdieron importantes volúmenes de generación a partir de las 12.32, incluyendo 208 MW de generación solar y fotovoltaica en el norte y el sur de España. En paralelo se produjo un incremento de la tensión por la desconexión de pequeños generadores, de menos de 1 MW, fundamentalmente instalaciones solares en tejados. «El motivo de esta desconexión de desconoce», dice el informe.
El siguiente paso fue la desconexión masiva de generación en Granada, Badajoz, Sevilla, Segovia, Huelva y Cáceres, que supuso una perdida adicional de 2 GW, para evitar que estás instalaciones se vieran dañadas por el aumento de la tensión. «Esta fase de desconexión importante comenzó unos milisegundos después de las 12:32:57 con la activación de un transformador de generación en la región de Granada debido a la activación de una protección contra sobretensiones en el lado de 220 kV de un transformador de 400/220 kV, que conecta varias instalaciones de generación (fotovoltaica, eólica y termosolar) a la red de transporte», asevera.
En tercer lugar, se desconectaron otros 725 MW de fotovoltaica y termosolar en la provincia de Badajoz. Todo ello llevo a la paralización de parques eólicos en Segovia, Huelva, Badajoz, Sevilla y Cáceres, equivalentes a otros 930 MW, por motivos que en su mayoría se desconocen.
La desconexión de toda esta generación no se compensó adecuadamente con potencia reactiva, lo que incrementó aún más la tensión en el sistema, mientras la frecuencia se redujo, causando en último extremo el apagón.
El informe, que recoge la secuencia de hechos del 28 de abril, concluye que «a la luz de los datos actualmente disponibles, el Grupo de Expertos no puede concluir en esta etapa si las oscilaciones fueron forzadas o no». Y se da un nuevo plazo de cuatro meses para continuar analizando los datos, aunque aclara que es «meramente indicativo».
Suspicacias de las eléctricas
El documento ha sido elaborado por ENTSO-E, la organización europea de gestores de redes en la que se integra Red Eléctrica. Algo que ha generado las suspicacias de las compañías energéticas, que consideran que su investigación del incidente puede ser partidista, teniendo en cuenta además que hay indemnizaciones mil millonarias en juego.
En rueda de prensa, el presidente del Comité de ENTSO-E, Damian Cortinas, ha asegurado que «la función de ENTSO-e no es atribuir responsabilidad a ninguna de las partes. Este no es el objetivo de este informe. Es algo que las autoridades españolas asignarán cuando llegue el momento».
Cortinas ha añadido que «el problema aquí no es que hubiera renovables sino que necesitamos generación que tenga control de voltaje. La buena noticia es que se puede hacer del mismo modo que en la generación clásica». Unas declaraciones que han llevado al Gobierno a asegurar que el cero energético «no se debió a un (supuesto) exceso de renovables», en palabras del secretario de Estado de energía, Joan Groizard.
Por su parte, Aelec, la asociación integrada por Endesa, Iberdrola y EDP, afirma que el informe «confirma que el origen del incidente estuvo en un fallo en el control del sistema, tal y como Aelec ha venido señalando en los últimos meses y como también recoge hoy Eurelectric -la asociación europea en la que se integra- en su valoración».
No obstante, las eléctricas señalan que el informe no recoge incidentes en los días y meses previos, como habían solicitado las compañías eléctricas, aunque sí desvela que desde las 9 de la mañana del 28 de abril el gestor de la red francés, RTE, avisó de inestabilidad en la red. Señala asimismo problemas para conseguir la información necesaria en España por parte de las eléctricas, algo que no ocurrió en Francia o en Portugal.
Sobre las condiciones del día del apagón, señala que el 28 de abril «fue un día típico de primavera en España, con temperaturas suaves y sol», por lo que la generación renovable tenía un gran peso en el sistema.
No obstante, señala también que la generación solar fotovoltaica del sistema fue similar a la de días anteriores, mientras que la generación eólica fue más variable, pero dentro de los rangos observados en días anteriores. «Este comportamiento de las energías renovables es característico de esta época del año, donde la meteorología favorable mantiene una producción solar constante, mientras que la generación eólica puede fluctuar debido a los cambios en la velocidad y dirección del viento».
En la elaboración del documento, no obstante, no han participado técnicos de Red Eléctrica, ni tampoco de Portugal. Sí que han formado parte tres integrantes de la CNMC, junto a técnicos de los gestores de redes de otros países europeos.