Pisos okupados en venta en Idealista
Un 3 % de las viviendas que se venden en España tienen okupa: «No se puede visitar, tasar, ni hipotecar»
«Inmueble ilegalmente okupado. No se puede visitar, no se puede tasar, ni se puede hipotecar. Se tiene que comprar pagando al contado y el comprador asume la tarea de la desokupación». Seguro que si estás buscando una casa para comprar ya has visto en más de una ocasión este tipo de anuncio en los portales inmobiliarios. Y es que, el 3 % de las viviendas que hay en venta en España, están okupadas. Lo que supone más de 23.000, según un estudio publicado por Idealista en base a los inmuebles anunciados en su base de datos en el tercer trimestre de 2025.
Aunque la estadística todavía no permite observar de manera adecuada la evolución del dato, esta cifra es un 12 % más que hace casi un año, cuando había ofertados 20.464 inmuebles okupados. «Muchos propietarios se rinden hartos de esperar la intervención de la Justicia», afirma el portavoz de Idealista, Francisco Iñareta.
Para revertir esta realidad «son necesarias políticas que protejan a los propietarios, que les ofrezcan seguridad jurídica y que les aseguren la recuperación de su vivienda», agrega Iñareta, ya que los mensajes que minimizan la situación «cambian la percepción del mercado» y «redundan en la sensación de desprotección de los propietarios», fomentando la desaparición de más viviendas del mercado del alquiler.
Gerona y Tarragona las más afectadas
En capitales de provincia como Gerona la proporción de casas okupadas alcanza aproximadamente el 8,9 % del total de la oferta en venta, situándose en torno a 132 viviendas hasta septiembre de 2025. En Tarragona se contabilizan 157, lo que representa un 8,8 % de la oferta total. Le siguen Sevilla (8,4 %), Almería (6,4 %), Murcia (6,3 %), Lérida (5,7 %), Huelva (5,6 %), Huesca (5,2 %) y Barcelona (3,7 %)
En el lado contrario –con un peso de viviendas okupadas en venta inferior a la media– se encuentran Palma (donde suponen el 2,5 % del total), Madrid (2,4 %), Valencia (2,3 %), Alicante (1,9 %), San Sebastián (1,7 %) y Bilbao (1 %), mientras que en Soria no existen viviendas okupadas anunciadas, y en León, Salamanca, Guadalajara, Segovia, Pamplona, Lugo y Melilla, estas representan menos de un 1 % del total.
Por comunidades autónomas, el 39 % de todas las viviendas okupadas en venta en España están en Cataluña, seguida por Andalucía, que concentra el 22 % del total. La Comunidad Valenciana, con el 11 %, Comunidad de Madrid y Murcia, con un 6 % ambas, completan el ránking.
El riesgo que supone su compra
Comprar un piso con okupas dentro puede suponer un ahorro de un 50 % respecto al precio de mercado. Esto es lo que atrae a muchos jóvenes y familias que no pueden permitirse el acceso a una vivienda. Pero, tal y como avisan los expertos, adquirir un inmueble ocupado trae consigo tres grandes problemas.
El primero es que hay que desocuparla y la actual legislación ha ampliado los tiempos. Pese a que un «error» de Bildu y ERC al votar a favor de una enmienda presentada por el PNV al proyecto de Ley Orgánica de Eficiencia del Servicio Público de Justicia, ha agilizado los desahucios en los casos de allanamiento y usurpación de morada a menos de un mes, el proceso puede llegar hasta los 4 años. Todo va a depender de si eres una persona física o un gran tenedor y si el usuario que se encuentra dentro es alguien que tenía un contrato que se ha extinguido con el propietario o si ha entrado por la fuerza.
La segunda dificultad es el estado en el que se va a encontrar la casa cuando se consiga desalojar. «Es probable, que si la situación se alarga durante mucho tiempo la vivienda haya sufrido desperfectos considerables. Por lo que el futuro comprador va a tener que hacer reformas, que pueden rondar los 1.000 euros por metro cuadrado», explica Julio Naveira, abogado experto en derecho inmobiliario y expresidente del Consell de la Abogacía Catalana.
A este gasto hay que sumarle el derivado del lanzamiento. Por ejemplo, la contratación de un abogado –que como mínimo cuesta entre 3.000 y 4.000 euros–, o el de posibles multas por coacciones al tratar de negociar con los okupas. Por lo que, el presupuesto total puede ascender a los 30.000 o 40.000 euros, aunque siempre va a depender de cada circunstancia.
Por último, está la financiación. Los bancos pueden ser reacios a otorgar préstamos o hipotecas para la compra de viviendas okupadas debido al riesgo asociado. Además, al no poder entrar en la casa, no se podrá tasar.
«A un particular no le sale rentable comprar una vivienda okupada», aconseja Naveira. Solo lo recomienda en el caso de tener «un gran capital y liquidez suficiente para afrontar estos gastos, porque puede ser una inversión a largo plazo», añade. Eso sí, antes es recomendable acudir al Registro de la Propiedad para verificar que quien te está vendiendo la vivienda, «realmente es el dueño y no el okupa que se aprovecha de esa apariencia de título jurídico».