Sergio Codera, párroco de las Tres Mil Viviendas de Sevilla
El párroco de las Tres Mil Viviendas pone en duda las pagas públicas: «Es para reflexionar, porque paralizan»
«Antes nosotros hacíamos cursos y veíamos que venían muchos, y ahora a veces cuesta que vengan porque, como tienen una paga, que sin hacer nada pues la reciben...», reconoce Sergio Codera
Sergio Codera es el párroco de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, una de las zonas con la renta más baja de toda España y con gente que vive en riesgo de exclusión social por las muchas dificultades que entraña vivir ahí. Desde la parroquia de Jesús Obrero intenta aportar su granito de arena para ayudar a los jóvenes a salir adelante y a ganarse la vida de forma digna para tener una oportunidad en la vida y mantener, en muchos casos, a su familia.
A sus 44 años, este sacerdote salesiano intenta ayudar a los jóvenes para que se alejen de las drogas, que en ese barrio es una vía de escape y una forma fácil de ganarse la vida. «Nosotros intentamos formar y hacer cursos para que los chavales trabajen y que no tengan que buscarse la vida de otra forma, pero es que hay muchos que se buscan la vida de otra forma porque no han tenido estudios, tienen que tirar con niños para adelante, se casan muy jóvenes, tienen muchos hijos… pues al final se ven obligados a vender cosas que no tienen que vender. Ahí hace falta un trabajo todavía más fuerte y buscar trabajos más dignos», ha admitido en una entrevista concedida este sábado a la Cadena Cope.
En este sentido, Sergio Codera reconoce también que las ayudas sociales desincentivan a la hora de intentar ganarse la vida como uno puede, al ser más fácil cobrar las pagas públicas que esforzarse por salir adelante.
«Bueno, ahí hay un tema que son las pagas que reciben, y que eso es para estudiarlo también... Antes nosotros hacíamos cursos y veíamos que venían muchos, y ahora a veces cuesta que vengan porque, como tienen una paga, que sin hacer nada pues la reciben... Eso es digno de estudiar y de reflexionar», destaca.
El párroco reconoce que las ayudas sociales son necesarias, pero no en todos los casos porque resta «motivación» a la hora de buscar una salida laboral con la que poder mantenerse en las Tres Mil Viviendas de Sevilla y prosperar para mudarse a otra parte.
«Hay gente que lo necesita, pero hay otros que los paraliza. Porque tú dices, una persona que no puede, pues se le ayuda. Pero si es una persona que podría tirar para adelante y estudiar, pues con eso no tiene motivación. Es algo para estudiar, y que cada caso es diferente», sentencia Codera.