El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, y durante el acto de demolición de los primeros edificios del acuartelamiento de Campamento
El Gobierno extiende hasta 2027 los avales para vivienda a pesar de que solo un 20 % se han acogido a ellos
El Ministerio de Vivienda y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) han extendido hasta el 31 de diciembre de 2027 los avales que pretenden facilitar el acceso a la vivienda de los jóvenes de hasta 35 años y de aquellas familias que tengan menores a su cargo. Esta prórroga se concede con el objetivo de llegar a más público del que han alcanzado hasta ahora. Y es que, tras más de un año en vigor, apenas se ha beneficiado un exiguo 18,25 % de los potenciales beneficiarios de estas hipotecas.
El Gobierno había aprobado 2.500 millones de euros, con los que se pretendía ayudar a la compra de unas 50.000 viviendas. Sin embargo, solo se han concedido 221,1 millones de euros para adquirir 9.125 pisos. De ellas, 6.542 correspondían a jóvenes menores de 35 años y 2.583 a familias con menores a cargo. Las entidades financieras adheridas –un total de 67– han movilizado 1.167 millones en financiación, según el último informe publicado por el ICO, que va desde la apertura de la línea hasta el 30 de noviembre de 2025.
Dese el sector financiero señalan que, además de ser una ayuda todavía poco conocida, el pinchazo de estos avales se explica por los propios requisitos que se han puesto para poder optar a ellos. Por un lado, los solicitantes no podrán superar los 37.800 euros de ingresos brutos anuales, aunque en el caso de que la vivienda sea adquirida entre dos personas, el límite de ingresos será de 75.600 euros anuales.
Por otro, la vivienda no puede superar un precio máximo de compra, que varía dependiendo de la comunidad autónoma en la que se ubique la vivienda, y van desde los 200.000 euros en Extremadura a los 325.000 euros en la Comunidad de Madrid. Actualmente es prácticamente imposible encontrar inmuebles dentro de esos límites.
De hecho, el propio presidente del ICO, Manuel Illueca, llegó a reconocer esta problemática, ya que «la línea de avales ICO para compra de primera vivienda no está entrando tanto en las zonas con precios más elevados y rentas más altas, entre otras razones porque la concesión de los avales está acotada a niveles de rentas medios y hay un tope de patrimonio».
Otro impedimento son esos niveles de renta. A través de este programa el Estado avala a los beneficiarios con el 20 % necesario para acceder al crédito. Pero esta garantía se devolverá en las mismas condiciones que el 80 % restante de la hipoteca, por lo que el banco realizará con normalidad un estudio financiero para comprobar si el solicitante es solvente y tiene un salario «aceptable».
Para que una entidad financiera conceda una hipoteca es muy importante que el cliente no supere la ratio de endeudamiento recomendado por el Banco de España, es decir, que no vayan a pagar de cuota de hipoteca más del 30 o 35 % de sus ingresos netos mensuales. A eso se le suma que los tipos de interés de las hipotecas que financian el 100 % del precio de la vivienda son más altos que los tipos de interés medios de mercado.
«Si ganas 800 euros y quieres comprar una vivienda de 225.000 euros, no es viable. La entidad tiene que asegurarse que el cliente va a tener una capacidad de pago suficiente por la totalidad de la hipoteca, incluyendo la parte avalada por el ICO», explican desde la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI).
El proceso de solicitud también puede resultar pesado, y, además, la coordinación administrativa no siempre es ágil. La banca, de hecho, llegó a pedir cambios para «desatascar» los avales y reducir burocracia, argumentando que el aval debería poder confirmarse antes de que la operación pase por comité de riesgos.