Andrés Toxeiro, el primer experto en hablar de la prueba de la probeta
Accidente de AVE
Andrés Toxeiro, experto en mecánica: «¿La prueba de la probeta, innecesaria o desconocida en el accidente de Adamuz?»
Este experto en mecánica y profesor explica la importancia de una prueba que podría sacar a la luz problemas de resistencia en la soldadura
Hace solo unos días, un exoperario de Navantia y profesor de Mecatrónica Industrial apuntaba a este diario que le parecía insólito que no se haga referencia a los valores de la probeta de ensayo de rotura de la soldadura de Adamuz (Córdoba).
A la vista del factor de seguridad establecido, podríamos conocer la capacidad mecánica de dicha unión soldada. Tal y como explica Toxeiro, «si añadimos un raíl de una justa resistencia a la rotura con una auscultación cuestionable y con un incremento considerable de ciclos de carga, el riesgo que se genera es fácil de predecir».
Comportamiento predecible
El experto continúa reconociendo que «una probeta en soldadura es una muestra física de la operación de soldeo que se va a realizar en la obra. Es ejecutada bajo normativa, tratando de conseguir una réplica lo más idéntica posible, tanto del punto de estructural como operacional. Tiene como objetivo principal evaluar la calidad, las propiedades mecánicas y la sanidad de la soldadura en cuestión».
En resumen, una prueba muy sencilla que podría haber evitado el accidente.
La prueba de la probeta incluye procedimiento mecánico y químico
Para ello, en dicho artículo, y posteriormente en los comentarios, el profesor hablaba de realizar en este bloque de ensayos (con dos probetas) «pruebas de rotura por flexión, químicas con ácido reactivo tipo Nital y grado de dureza Brinell (para comparar con la del material base), principalmente, al margen de ese otro bloque formado por revisiones visuales, con líquidos penetrantes, ultrasonidos, radiografías… (no destructivos) una vez realizada la soldadura real». Esto significa que, a su juicio, un bloque no sustituye al otro.
Un aprueba habitual
Pero lo curioso es que, tanto antes como después del apunte del profesor, la probeta o cupón de resistencia a la rotura sigue siendo un misterio, dado que nadie hace referencia a la misma, ni por parte de organismos oficiales ni por parte de expertos que opinan a diario en la mayoría de los medios de comunicación.
Cabe apuntar que hay reacciones de ingenieros en este sentido, asegurando que el profesor habla de un sistema innecesario e ilógico en este caso, y que queda suplido por los líquidos penetrantes, ultrasonidos... Tan sólo un operario del astillero Navantia de la promoción del 79 (a la cual pertenece Andrés) envía un mensaje breve y claro a la vista de lo expuesto en el artículo: «Buenas. No es insólito. Es que no se conoce».
Así las cosas, tal y como explica Toxeiro, las preguntas saltan a la vista: «¿Se realiza esa prueba en España en el sector ferroviario? ¿Es necesaria, en el supuesto caso de que no se realice? ¿Se suple con otros métodos, que sí se utilizan a posteriori?».
Preguntas sin respuesta
En relación a las señales en las ruedas y el carril destrozado, Andrés, que ha impartido cursos a agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sobre análisis de indicios vehiculares, señala que se aprecian muchos detalles importantes, pero que las fotografías no son suficientes para ni siquiera teorizar sobre cómo se produjo la fractura y el desplazamiento del carril.
En cuanto al porqué de la rotura, repite lo mismo de antes: «Nos vienen a la mente varios motivos de diversa índole, y es muy posible que no sean suficientes los estudios realizados en el laboratorio metalográfico».