Una oficina del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), en Madrid.
La distancia entre el paro real y el que reconoce el Gobierno se acerca a las 900.000 personas
Los datos de este mes de enero solo han sido mejores que los de 2009 y 2012, cuando España estaba en crisis económica
El Gobierno suele vanagloriarse de la creación de empleo en España, pero las últimas cifras arrojan algunos datos preocupantes. Entre ellos están los referidos a los demandantes de empleo.
Según ha reconocido un especialista como Valentín Bote y se puede ver en las estadísticas, las personas que se apuntan al paro y buscan trabajo -los demandantes de empleo- han aumentado en 80.000 personas en enero, de modo que la brecha entre el paro registrado -el que reconoce el Gobierno- y el efectivo está ya en casi 900.000 personas (881.000). Dentro de esta cifra están los fijos discontinuos inactivos, que no trabajan en este momento y figuran como demandantes de empleo no ocupados (DENOS).
El número de personas desempleadas, por tanto, es mucho mayor de lo que reconocen las cifras oficiales, y a ello se añade que este enero ha sido especialmente malo. Este mes siempre es negativo en términos de empleo, pero en esta ocasión solo le habían superado el mes de enero de 2012 y el de 2009.
En ambos casos se daba la circunstancia de que había en España una crisis económica que se traducía en destrucción de empleo. En esta ocasión no estamos en una crisis económica. No sería llamativo que se hubieran destruido 200.000 empleos en cualquier otro enero como ha ocurrido, pero sí lo es que suceda este año.
Entre los sectores más afectados están la construcción, que ha caído en casi 70.000 empleos, y la hostelería, que ha descendido en casi 46.000.