Modificar el horario laboral de un día para otro es otra práctica contraria a la ley
Empleo
Ignacio de la Calzada, abogado, alerta sobre los abusos laborales más comunes en las empresas
Horas extra sin pagar, amenazas de despido, cambios de horario sin aviso o vacaciones impuestas de un día para otro figuran entre las prácticas más habituales
Las irregularidades en el ámbito del trabajo siguen siendo una realidad cotidiana para muchos empleados. Determinadas prácticas, normalizadas en algunas empresas, vulneran de forma directa la legislación laboral vigente y los derechos básicos de los trabajadores. Desde la realización de horas extra no remuneradas hasta el falseamiento del registro horario, la lista de abusos es amplia y, en muchos casos, difícil de denunciar por miedo a represalias.
Uno de los incumplimientos más habituales es la exigencia de trabajar más allá de la jornada ordinaria sin recibir compensación económica ni descanso equivalente. Las horas extraordinarias son voluntarias y todo el tiempo que exceda la jornada pactada debe considerarse como tal, independientemente de que el cómputo semanal varíe. si no se pagan, no existe obligación de realizarlas.
Otra conducta recurrente es el uso del despido como amenaza para forzar al trabajador a aceptar condiciones que no le corresponden. Expresiones como «si no haces más horas te despido» o «si no haces esto te despido» constituyen, según se explica, una vulneración de derechos fundamentales.
Este tipo de amenazas, si pueden demostrarse, tienen consecuencias jurídicas relevantes. En caso de despido, este podría ser declarado nulo de forma automática. La clave, en estos supuestos, está en la prueba.
Cambios de horario sin preaviso
Modificar el horario laboral de un día para otro es otra práctica contraria a la ley. El Estatuto de los Trabajadores establece una antelación mínima de cinco días para los cambios de horario, un plazo que en algunos casos puede ampliarse hasta dos meses, en función del convenio colectivo aplicable.
También es ilegal obligar a «recuperar» horas cuando es la empresa la que decide que el trabajador se vaya antes por falta de actividad. Frases habituales como «quédate un ratito más hoy y vete antes mañana» o «vete antes hoy y ya lo recuperas otro día» no se ajustan a la normativa.
Vacaciones impuestas o canceladas sin plazo
La gestión arbitraria de las vacaciones es otro foco de conflicto. Imponer vacaciones «de hoy para mañana» o anularlas cuando ya estaban aprobadas es ilegal. La ley exige que el trabajador conozca su periodo vacacional con una antelación mínima de dos meses.
Si, pese a ello, se obligara a disfrutar unas vacaciones fuera de plazo, un juez podría reconocer el derecho a volver a disfrutarlas correctamente. Del mismo modo, si las vacaciones estaban aprobadas y existe prueba escrita, el trabajador puede marcharse aunque la empresa intente impedirlo. Un despido en ese contexto sería, como mínimo, improcedente.
Fichajes falsos y sanciones económicas
Entre los abusos más graves figura el falseamiento del registro horario. Simular fichajes estándar, por ejemplo de 9 a 5, cuando no reflejan la jornada real, constituye una infracción sancionable. Este tipo de práctica puede acarrear multas de hasta 7.500 euros para la empresa tras una inspección de trabajo. Se trata de una obligación legal destinada a garantizar la transparencia y el control efectivo del tiempo de trabajo.
En conjunto, estas situaciones dibujan un escenario en el que el desconocimiento de la ley y el miedo a reclamar siguen jugando en contra de muchos trabajadores. La normativa ofrece herramientas de protección, pero su efectividad depende, en gran medida, de que las irregularidades puedan acreditarse. Queda por ver hasta qué punto la vigilancia y las sanciones logran frenar unas prácticas que, pese a su ilegalidad, continúan repitiéndose.