Cartel contrario al cierre de la central nuclear de Almaraz en el entorno de la planta
Irán, Von der Leyen y una entente internacional dan esperanzas a la nuclear de Almaraz a pocos meses de la fecha clave
Aunque «a día de hoy la planta está cerrada», la actual coyuntura internacional juega en favor de mantener abierta la instalación. Además, otros cuatro países se han sumado al gran pacto internacional para impulsar esta tecnología
El mea culpa de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, con el cierre nuclear en Alemania ha dado nuevas esperanzas en la central nuclear de Almaraz. «Europa cometió un error estratégico al alejarse de una fuente fiable y asequible de energía baja en emisiones», dijo la jefa del Ejecutivo comunitario, integrante en su día de los Gobiernos de Angela Merkel que empujaron al cierre las nucleares alemanas.
«No son solo las palabras de Von der Leyen, también las del canciller alemán o las del Gobierno belga. Todos coinciden que dar la espalda a las nucleares fue un error garrafal», apunta en conversación con El Debate, Fernando Sánchez, presidente de la plataforma Sí a Almaraz y alcalde de Belvís de Monroy. «Nos hemos quedado solos en el contexto internacional. Polonia tiene un plan nuclear, Alemania está parando los desmantelamientos... España es ese país que va a contradirección por la autovía», traslada.
Más allá de las palabras, Bruselas ha presentado un plan con 200 millones de euros, procedentes del Régimen de Comercio de Emisiones, para que las empresas europeas desarrollen reactores modulares (SMR). Una hoja de ruta pilotada desde la cartera que lidera la comisaria y vicepresidenta Teresa Ribera, artífice del calendario de cierre de las plantas nucleares españolas.
En las últimas cuatro semanas, además, otros cuatro países se han sumado al objetivo de triplicar, como mínimo, la capacidad mundial de energía nuclear para 2050: un total de 38 naciones respaldan ya la decisión anunciada en la Cumbre del Clima de Dubái de 2023, sellada entonces por 25 países. Los más recientes integrantes son Italia, Bélgica, China y Brasil
A esto se suma que la guerra en Irán ha cuadruplicado en pocos días el precio del gas natural, el combustible que, a través de los ciclos combinados, se utiliza para generar electricidad de manera estable. Su utilización además se ha multiplicado a raíz del apagón del pasado 28 de abril.
Fernando Sánchez es alcalde de Belvís de Monroy y presidente de la plataforma Sí a Almaraz
«Hay que preguntarse cómo se va a sustituir la nuclear. ¿Con gas? Ahora está multiplicando los precios, en un momento en el que hay tres nucleares cerradas (incluida Almaraz II) porque los impuestos las han expulsado del mercado y por motivos técnicos. Si quitamos las nucleares habrá que comprar más gas, y si saben que lo necesitamos lo van a poner al precio que (los productores) quieran», afirma Sánchez.
Si nada cambia, la planta extremeña será la primera central española en desconectarse de la red. En noviembre de 2027 y octubre de 2028 está previsto que dejen de operar sus reactores I y II, y solo la decisión del Gobierno podría evitarlo, aceptando la prórroga hasta 2030 que ya han planteado las empresas propietarias de la instalación.
Cuenta atrás hasta octubre
Por ahora, los vecinos de la planta están a la espera del informe técnico que debe evaluar el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y que esperan que esté listo antes de verano. «Si es positivo, pedimos al ministerio que apruebe la continuidad hasta 2030, porque el CSN es quién debe hacer la evaluación técnica. Así acabaríamos con la incertidumbre a la que se está sometiendo a Extremadura y a toda España».
El plazo para conocer el futuro es «finales de octubre, como máximo». «A día de hoy, Almaraz está cerrada, pero hemos conseguido una cosa fundamental, que es unir a todos los partidos, PSOE, PP, regionalistas, y traer una delegación de eurodiputados».
En este escenario, la plataforma acaba de lograr además que, por primera vez en año y medio, les reciba un ministro: la titular de Igualdad, Ana Redondo. «La ministra nos trasladó que el contexto ahora es muy diferente a cuando en 2019 se firmó el Plan de Energía y Clima (que marca el cierre de las plantas nucleares), pero con quien queremos contactar es con el Ministerio de Transición, que es quien va a decidir finalmente qué ocurre», afirma Fernando Sánchez.