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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Desastre nacional: el sector agrícola pierde el 7 % de las empresas en solo dos meses

La agricultura está en una situación económica de abandono y dejadez por este Gobierno

En el gobierno de José María Aznar se acuño la frase «España va bien».

Con Sánchez, la frase se ha convertido en «España va como un cohete».

Entre las dos frases hay muchas diferencias, aunque las dos se refieren a la economía real.

Aznar recogió una España quemada por el socialismo y en una crisis económica post Juegos Olímpicos y Expo de Sevilla. Aznar y su equipo económico reconstruyeron nuestra economía y cuando se fueron, dejaron a España en su mejor momento económico de la historia.

Sánchez recogió de Rajoy una economía saneada creciendo a ritmos del 3 % de media en 2016/2017/2018 y desde entonces a Sánchez le tocó bailar con la más fea en 2020, pero nunca un país ha tenido la oportunidad de recibir 163.000 millones de euros de ayuda y no hemos sido ni capaces de pedir más allá de 70.000 millones, menos de la mitad de los que nos correspondían.

Eso sí, desde la pandemia nos hemos hecho todas las trampas que nos ha dado la gana en el solitario. Cuando no nos cuadraba el crecimiento para salir de la pandemia, a Calviño solo se le ocurrió calcular ella el PIB y decirle a la nueva presidente del INE, que nombró ella, cuanto debíamos crecer en 2022 y 2023 y Carlos Cuerpo siguió con las mismas técnicas.

Cuando veíamos que el paro no bajaba, solo se nos ocurrió coger una figura existente que no sumaba al paro por decisión de Rajoy y su ministra de Trabajo y la pusimos a funcionar para que hoy haya 1.000.000 menos de parados, aunque haya dos Comunidades y nueve provincias en las que pagamos el paro a más parados de los que hay. Por si eso no fuera suficiente, hemos dejado de contar afiliados a pasar a contar afiliaciones, para demostrar que nunca hemos tenido a tanta gente trabajando, incluso 3 y 4 veces en el mismo mes.

De las finanzas públicas mejor no hablamos, porque este gobierno las puso en manos de una cirujana, que aplica técnicas de destrucción masiva en la Contabilidad Nacional para que cuadre el déficit que le enviamos a Bruselas, con la deuda que no para de crecer, aunque digan que no para de bajar en porcentaje sobre el PIB Nominal, inflado por Elena Manzanera.

Pero luego están las estadísticas que publican y que ellos no se miran, más que nada porque no tienen tiempo, hacen muchas cosas que no sirven de nada. Pero hay funcionarios que si las tienen en cuenta y que sirven para demostrar que no estamos ante un cohete económico, sino ante una economía que crece gracias al crecimiento del gasto público y del endeudamiento y que solo hay una verdadera variable que funciona que es el turismo, aunque este ya empieza a notar que ha llegado casi a su límite. No olvidemos lo que pasó en pandemia con el turismo y hay que empezar a contar con los problemas que pueden aparecer este año, como el incremento de las tarifas aéreas y de los precios de los hoteles y restaurantes, que vamos a ver como no paran de crecer, además de los posibles riesgos de volar por determinadas zonas de peligro.

Pero la estadística de empresas afiliadas a la Seguridad Social es una de esas informaciones que nos demuestras que estamos estancados desde 2021, en plena salida de la pandemia, donde teníamos a 1,33 millones de empresas afiliadas y hoy tenemos 1,34 millones.

Además, para que veamos que las cosas por desgracia no van bien he preparado dos tablas: la primera con los datos del decrecimiento del número de empresas y la segunda para ver en qué sectores económicos se está produciendo la bajada.

En esta primera tabla, pueden ver que tenemos un verdadero problema en las micro pymes y pymes, donde 9.195 empresas han tenido que echar el cierre, porque no aguantaban más los salarios, los gastos y, sobre todo, los impuestos que están pagando para abrir todos los meses sus empresas. Es cierto que las medianas y las grandes aguantan mejor, pero simplemente porque hasta ahora han podido trasladar a los precios una parte significativa de sus gastos y costes.

Si estos datos los vemos por sectores económicos, el problema es todavía mucho más preocupante.

Lo es porque cualquiera con dos dedos de frente diría que hay dos sectores estratégicos en cualquier país que se precie de tener una economía bien organizada y saneada, el sector primario y la industria.

Pues bien, estos dos sectores han perdido empresas. La agricultura está en una situación económica de abandono y dejadez por este Gobierno y lo está porque los agricultores no votan al sanchismo que es el responsable, junto con la UE, de la situación en la que se encuentran. En sólo dos meses han cerrado 7.957 empresas que se encontraban en este sector. Y lo que es peor, con la crisis del petróleo mejor que vayamos preparándonos para ver cómo se destruye este sector que fue tan importante en las crisis del COVID.

En solo dos meses han cerrado las puertas el 7,2 % del sector. Esto no es una crisis, esto es un desastre nacional.

Otro sector con problemas importantes, por lo que viene aconteciendo en toda la UE, es el sector industrial, que pierde un 0,2 % de sus empresas en estos dos primeros meses del año.

En España el Sector Distribución y Retail es el mayor sector económico en valor agregado, pues bien, en este sector hemos destruido 3.151 empresas, que equivalen al 0,6 % del total empresas, y en las actividades relacionadas con el ocio y el entretenimiento, que además también está relacionadas con el turismo, hemos perdido el 1 % de las empresas.

Afortunadamente el resto de los sectores todavía no han entrado en crisis y entre todos los demás crean 5.138 empresas que sirven para paliar una parte de 13.026 empresas perdidas.

De verdad si alguien en el Gobierno se mirase estos datos, correríamos el riesgo de que le hiciesen a los datos un Tezanos, pero al menos serían conscientes de la que están liando, porque me da que no se enteran de nada, porque solo piensan en los resultados electorales y en como salvar su trasero.

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