Monedas de euro.
Bruselas anticipa lo que va a costar la crisis de Oriente Medio al ciudadano aunque no hayamos entrado en ella
El primer mes y medio de conflicto ya ha supuesto un gasto de 22.000 millones de euros
Esta vez todos los países europeos se han alineado para no intervenir en la guerra que mantienen Estados Unidos e Israel contra Irán desde el pasado 28 de febrero en el Golfo Pérsico. Sin embargo, entrando o sin entrar en ella, el ciudadano europeo va a sufrir un duro varapalo en su bolsillo por la mera existencia de ese conflicto.
Este lunes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calculaba en 22.000 millones de euros lo que ya ha costado a los Veintisiete la crisis de Oriente Medio. Ese dinero se ha ido principalmente en la subida de los precios de la energía, tanto del combustible como del gas. Todos los ciudadanos europeos lo han notado al ir a repostar a las gasolineras. Y lo notamos también con la factura del gas o la electricidad.
Pero el ciudadano europeo también lo está notando a la hora de ir al supermercado con una subida de los precios del 1 % en marzo que ha situado la tasa interanual en el 3,3 % en España y algo menos en la Eurozona al pasar la tasa interanual del 1,9 % de febrero al 2,5 % de marzo.
Lo peor de todo es que estos datos no son más que las primeras afecciones de la crisis. Los analistas esperan que, conforme se prolongue el conflicto, las consecuencias sean peores. En muchos casos, las empresas todavía están asumiendo en sus márgenes de beneficios el incremento de los costes.
El pasado viernes, sin ir más lejos, los aeropuertos ya advertían de que, si la crisis de Oriente Medio se prolongaba tres semanas más, habría que ir pensando en dejar algunos aviones en tierra ante la falta de queroseno, el combustible que utilizan estos aparatos.
De cara al futuro, Bruselas calcula que el Producto Interior Bruto (PIB) de la Unión Europea se incrementará entre 2 y 4 décimas si el conflicto concluye pronto y podría afectar hasta en 6 décimas si se prolonga.
En lo que se refiere a los precios, la Comisión Europea calcula que podrían subir hasta un punto porcentual, cosa que en España ya ha sucedido, si no se extiende en el tiempo, y hasta un 1,5 % si se alarga.
Flexibilización del déficit
Sin embargo, a pesar de estos datos y de estas previsiones, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró este lunes que todavía no es el momento de pensar en una flexibilización del límite de déficit de los países de la Unión.
«En este momento concreto, según hablamos, tenemos que decir que no se dan las condiciones para activar medidas alternativas, como la cláusula general de escape y las cláusulas nacionales», expresó. «Pero por supuesto mantendremos el vital papel de coordinación con el interés económico amplio en la mente. Veremos paso a paso cómo se desarrolla la crisis, cómo se desarrolla la situación en Oriente Medio», concluyó Von der Leyen.