Construcción de naves para la transformación de energía de corriente alterna a corriente continua
Bruselas renuncia a hacer obligatorio el teletrabajo y menos velocidad pero pide a los Estados sus propias medidas
La Comisión insiste en reducir los combustibles fósiles y fomentar la generación de energía nuclear
El plan para reducir el consumo de energía de la Comisión Europea se ha quedado en una serie de medidas destinadas al cambio de las formas de obtención de la energía.
De esta manera ha renunciado a imponer una jornada de teletrabajo a la semana o a reducir la velocidad de los coches en las carreteras.
Fuentes de la Comisión aseguran que el problema ha estado en la palabra «obligación». El comisario de Energía, Dan Jorgensen ha señalado que medidas como la recomendación de viajar menos eran recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía y que él simplemente decía que les parecía bien, no significaba que las iba a implementar en la propuesta de la Comisión Europea que su presidenta, Ursula Von der Leyen, trasladará este jueves a los jefes de Gobierno de los Veintisiete que se reunirán de forma informal en Chipre.
El documento aprobado este miércoles por el Colegio de Comisarios se limita a pedir a los Estados miembro que adopten medidas para reducir el consumo de energía y eliminar la dependencia de los combustibles fósiles (petróleo y gas, entre otros) como forma de obtención de energía.
La vicepresidenta de Transición Limpia, Justa y Competitiva, la española Teresa Ribera, ha señalado que la crisis energética actual supone para la Unión Europea un gasto extra de 500 millones de euros al día y que «los siguientes meses van a estar colmados de incertidumbres», por lo que ha señalado que «ahora es el momento de sacar los elementos fósiles para la electrificación».
En este sentido, por ejemplo, ha acordado gestionar 75.000 millones de euros aportados por el Banco Europeo de Inversiones en apoyo de los objetivos de la transición hacia una energía limpia en los próximos tres años.
Para reducir la factura de la luz, la Comisión propone capacitar a los ciudadanos para producir y compartir su propia energía limpia y luchar contra la pobreza energética. «Los consumidores pueden beneficiarse de un cambio de proveedor más rápido, impuestos y gravámenes más bajos en sus facturas de electricidad e información más transparente sobre las facturas y los contratos de energía», asegura sobre estas medidas que en realidad son estatales.
Más energía nuclear
Además, la Comisión Europea insiste en el fomento de la energía nuclear y, en este sentido, el comisario Jorgensen recordó el plan presentado por Von der Leyen para la ayuda a la instalación de pequeños mini reactores nucleares que, junto con una mejora de las redes de distribución energéticas, «ayudarán a reducir la dependencia europea de otros lugares para la obtención de energía».