El consejero delegado del Banco Sabadell, César González-Bueno, junto a su sustituto, Marc Armengol.
Cambio de etapa en el Sabadell: González-Bueno deja paso a Armengol, un directivo joven «con mucho empuje y ambición»
El hasta ahora consejero delegado ve venir un cambio de ciclo en la entidad, y considera que su sucesor es la persona idónea para liderarlo
El que ha sido consejero delegado del Banco Sabadell durante los últimos cinco años, César González-Bueno, termina hoy su mandato y cede su puesto a Marc Armengol, un directivo al que ha calificado como joven —aún no ha cumplido los 50 años— y al que ve con «mucha ambición y empuje».
Por este motivo, no tiene ningún reparo en afirmar que le parece «más bonito no seguir en su cargo», ya que asegura que podría haberlo hecho. "Nadie en el Sabadell me pidió que me fuera», remarca.
González-Bueno ve que se abre un nuevo ciclo en el Sabadell como el que se inició cuando él llegó, y ve en Armengol la persona idónea para liderarlo. El hasta ahora consejero delegado llegó al Sabadell para reestructurar el banco tras la salida del anterior consejero delegado, Jaume Guardiola, que abandonó el cargo en el año 2020.
Pocos dudan de que el presidente del Sabadell, Josep Oliu, acertó con el fichaje de González-Bueno
Pocos dudan de que el fichaje de González-Bueno fue un gran acierto del presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu. Realizar el ajuste de personal que habría que hacer era más fácil para alguien que venía de fuera que para quien llevaba en el banco toda la vida.
Guardiola dejó el banco saneado para que González-Bueno desembarcara en diciembre de 2020 y pusiera en marcha un plan que ha sido un éxito. El banco valía 1.976 millones de euros en Bolsa al cierre de ese año y hoy vale más de 16.000 millones. Tras la caída drástica del beneficio neto en el año 2020 como consecuencia de la pandemia, la entidad fue remontando en los años siguientes: en 2021 ganó 530 millones de euros, en 2023 ya llegaba a los 1.332 millones y en 2024 obtuvo un beneficio histórico de 1.827 millones. En 2025 ha bajado un 2,8 %, hasta los 1.775 millones.
En la plantilla había cierto miedo al cambio cuando llegó González-Bueno, pero la realidad es que realizó unos pocos cambios quirúrgicos en la organización y promocionó a los de la casa para llevar a cabo su revolución. Planteó una nueva estructura basada en tres divisiones (banca corporativa, retail y empresas y clientes particulares) y dotó a la entidad de un mayor dinamismo. El año 2024 lo cerró con un beneficio récord de 1.827 millones de euros. El ROTE (retorno sobre el patrimonio tangible, indicador de rentabilidad más usado hoy por la banca) se ha doblado en cinco años: del 7,37 % en el año 2019 ha pasado al 14,9 % a final de 2024 y a un 14,3 % en 2025 (el de BBVA ha sido del 19,3 % en 2025).
Ha hecho un buen trabajo con los resultados y con la plantilla
González-Bueno no solo lo ha hecho muy bien con la gestión económica; también con la plantilla. Ha conseguido unir mucho al equipo, entre otras cosas, por mojarse defendiendo públicamente a algún directivo que ha recibido algún arreón en medio de la OPA que les lanzó BBVA por estar en primera línea de fuego.
Tiene fama de ser terco en la consecución de sus objetivos, y durante la OPA lo mostró llevando la voz cantante en la defensa de la independencia del Sabadell frente a la oferta de compra hostil planteada por BBVA. Tiene la habilidad de simplificar y explicar de manera sencilla conceptos complicados, algo que no era tan capaz de hacer Guardiola, a pesar de que también es muy inteligente.
González-Bueno ha formado con Oliu una dupla que ha funcionado muy bien, aunque al principio tuvieron algunas tiranteces. Son muy diferentes y complementarios, y de hecho hay quien no se los imagina siendo amigos. Hay quien piensa que González-Bueno se vino muy arriba en la defensa de la OPA, y ese protagonismo quizá no sentó bien. En cualquier caso, ha formado con Oliu una directiva de éxito.
El cambio estaba previsto en un entorno de año o año y medio una vez terminada la OPA, pero se ha adelantado. La entidad catalana ha buscado nuevos perfiles que le ayuden a crecer.
El sustituto de González-Bueno como consejero delegado es Marc Armengol, un profesional de plena confianza de Josep Oliu desde hace muchos años. Su éxito más reciente ha sido la reestructuración del banco británico TSB, que el Sabadell adquirió en 2015 por 1.700 millones de libras y vendió saneado en julio al Santander por 2.650 millones de libras.
El Sabadell ha nombrado además consejero director general a Carlos Ventura, también de plena confianza de Oliu y profesional más de banca que de relaciones sociales y con inversores.
Ahora son ellos quienes tendrán que liderar junto con Oliu la nueva transformación del banco, que González-Bueno piensa que podría tener que llevar a un nuevo plan estratégico, ya que el último es del año 2021, y quizá a abordar alguna operación corporativa para que el Sabadell gane tamaño, aunque el hasta ahora consejero delegado no cree que se lleve a cabo en breve entre los bancos medianos españoles.