Universidad de Kentucky
Turner (ACS) participará en un megaproyecto de 580 millones en la Universidad de Kentucky
El objetivo es construir una nueva planta central de servicios energéticos. La iniciativa permitirá ampliar hospitales, centros de investigación e instalaciones académicas durante las próximas décadas
La Universidad de Kentucky ha dado un paso decisivo para afrontar su crecimiento futuro tras completarse el cierre financiero de su nuevo proyecto de Central Utility Plant (CUP), una infraestructura energética valorada en aproximadamente 580 millones de dólares que garantizará el suministro de calefacción, refrigeración y energía de respaldo para el campus universitario y sus instalaciones sanitarias.
El proyecto será desarrollado por Kentucky Infrastructure Partners (KIP), un consorcio especializado en infraestructuras que actuará bajo un modelo de colaboración público-privada (P3). El cierre financiero, anunciado esta semana, llega después de que el acuerdo comercial fuera formalizado el pasado 22 de mayo y permite iniciar la fase de construcción a gran escala, cuya finalización está prevista para 2029.
La nueva planta energética constituye una de las inversiones más relevantes en infraestructuras universitarias realizadas en el estado de Kentucky en los últimos años. Su principal objetivo es proporcionar capacidad adicional para atender la expansión prevista de las instalaciones sanitarias, académicas y de investigación de la universidad, incluyendo la ampliación del Hospital Albert B. Chandler, uno de los principales centros hospitalarios de la región.
Problemas de atención
Según la institución académica, miles de pacientes no pueden ser atendidos cada año debido a las limitaciones de capacidad existentes. La ampliación hospitalaria, valorada en más de 1.000 millones de dólares, requiere previamente una profunda modernización de las infraestructuras energéticas que dan servicio al campus.
El proyecto contempla el diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento de una nueva planta central de servicios energéticos de última generación. Además, incluirá importantes mejoras en las redes de distribución de energía del campus, nuevas canalizaciones y conexiones, la optimización de sistemas ya existentes y la incorporación de infraestructuras de respaldo para garantizar el suministro a instalaciones críticas, especialmente las vinculadas a la atención sanitaria.
Entre las actuaciones previstas destaca la construcción de nuevas capacidades de generación de vapor y agua refrigerada, fundamentales para el funcionamiento de edificios hospitalarios, laboratorios y centros de investigación. Asimismo, se instalarán generadores de emergencia que reforzarán la resiliencia energética del complejo sanitario universitario.
Gestión
La infraestructura será gestionada durante aproximadamente 30 años por Kentucky Infrastructure Partners una vez concluida su construcción. Este modelo busca asegurar el rendimiento, la eficiencia operativa y la fiabilidad de las instalaciones a largo plazo, al tiempo que permite a la universidad concentrar recursos en sus actividades académicas y sanitarias.
El consorcio responsable reúne a algunas de las principales compañías del sector. Los promotores son Plenary Americas y Walsh Investors, mientras que el diseño y la construcción correrán a cargo de Walsh-Turner DBJV, una empresa conjunta formada por Walsh Construction Group y Turner Construction Company. Por su parte, la operación y mantenimiento de las instalaciones será responsabilidad de NORESCO.
La financiación del proyecto se articula principalmente mediante la emisión de bonos exentos de impuestos por un importe aproximado de 424 millones de dólares
La financiación del proyecto se articula principalmente mediante la emisión de bonos exentos de impuestos por un importe aproximado de 424 millones de dólares, complementados con aportaciones de capital de los socios y otras fuentes financieras que completan la estructura total de inversión.
Desde la Universidad de Kentucky destacan que esta infraestructura será esencial para respaldar varios proyectos estratégicos ya en marcha. Además de la ampliación del Hospital Chandler, dará servicio al Markey Cancer Center, al nuevo edificio de atención ambulatoria avanzada, al centro de formación médica Michael D. Rankin y a diversos complejos científicos y agrícolas actualmente en desarrollo.
La construcción tendrá una duración estimada de 35 meses y supondrá una importante transformación de los servicios energéticos del campus. Una vez finalizada, la nueva planta proporcionará la capacidad necesaria para acompañar el crecimiento de la universidad durante las próximas décadas y garantizará que las futuras ampliaciones sanitarias, docentes y científicas cuenten con una infraestructura energética preparada para responder a las crecientes necesidades de la institución.