La caída de la economía de Cuba (VIII): el duro golpe de la pandemia y la agonía del castrismo
Un país con los datos desde 2020 de déficit públicos, de inflación, de déficit de balanza de pagos, de deuda exterior, de PIB y de renta per cápita es un país en agonía que, además, pierde más de 200.000 personas al año
Una mujer camina frente a una valla que muestra las imágenes del presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel (d), el general y expresidente Raúl Castro (c), y el fallecido expresidente de Cuba Fidel Castro (i), este lunes en La Habana (Cuba).
He intentado conocer las cifras macroeconómicas más importantes de Cuba en 2019, el último año anterior al comienzo de la gran crisis de la economía cubana, que comienza en 2020 con la pandemia, que golpea a Cuba igual que al resto del mundo. Ha sido imposible.
En ese año las cifras oficiales eran de un PIB de más de 100.000 millones de dólares (según el Banco Mundial). El resultado de transformar los pesos cubanos a un tipo de cambio desde el oficial del 1x1, hasta otros desconocidos.
Después de la unificación monetaria, a la que me refiero a continuación, y con efectos retroactivos, la cifra para ese año se había reducido a 60.000 millones de dólares. Resultado de aplicar un tipo que oficialmente es de 1 dólar por 24 pesos cubanos. Una cifra igualmente inverosímil.
Durante 2020 en Cuba circulaban cuatro monedas diferentes: el peso cubano, que es el que se utilizaba para pagar sueldos y pensiones; el peso convertible en dólares, que se hacía al tipo de cambio de 1 dólar por 24 pesos; el dólar americano; y unas cuentas corrientes en pesos convertibles en los que solo figuraban como depósitos con los que se podían pagar importaciones. La complejidad es todavía mayor porque las cuentas de las empresas estatales se llevan en pesos cubanos ordinarios, con la particularidad de que, a las empresas con la autorización pertinente, se les aplica el cambio de 1 dólar por 1 peso, lo que les permite pagar las importaciones a ese cambio ridículo hasta, al menos, 2021.
En 2021 se ordena monetariamente la economía cubana. Todo se contabiliza en pesos cubanos, que se cambian al tipo de cambio oficial de 1 dólar por 24 pesos cubanos. A los poseedores de cuentas en pesos convertibles o en dólares o en depósitos de pesos convertibles se les da un plazo de 6 meses para convertir todas sus cuentas a pesos cubanos al tipo de cambio oficial.
La crisis de la pandemia
En 2020 comienza la crisis de la pandemia, una crisis que para Cuba es similar a la de 1991 a 1993.
La crisis de 2020 afectó más a Cuba que a otros países. Las cuentas exteriores, aún en déficit, estaban en cierto equilibrio. Ese equilibrio se rompe al descender el turismo. Las transferencias desde el exterior de los cubanos también se reducen. Las exportaciones de bienes también sufren. Todo lo cual desemboca en un mayor déficit público y, aún más importante, en un déficit exterior del que Cuba no ha podido recuperarse.
Los daños de la restricción de importaciones afectan, como en épocas anteriores, a la producción nacional de bienes y servicios. Se multiplican la inflación y la deuda exterior e, inmediatamente se devalúa el peso cubano y se modifican los precios internos no homogéneamente, sino subiendo los sueldos y pensiones menos que el resto de los precios de la economía. En definitiva, ese desbalance busca reducir el déficit público y las importaciones. Lo que, obviamente, afecta duramente al nivel de vida, a la verdadera renta per cápita.
No hay que olvidarse que en 1958 un peso cubano se cambiaba, libremente, por un dólar estadounidense. El último dato oficial de 455 pesos por un dólar explica mejor que nada el deterioro de una economía sin posibilidad de recuperación
Sea cual fuere el PIB nominal en dólares de 2020 hay datos oficiales relevantes para las magnitudes que explican cuál es la situación hasta llegar a 2024 o 2025.
El PIB de 2020 se redujo un 11 %, entre 2021 y 2023 se estabiliza y vuelve a caer con fuerza en 2024 y 2025. El gobierno castrista calculó para 2024 un PIB de 90.000 millones de dólares al aplicar el tipo oficial de 1 dólar por 24 pesos. En 2022 se fija el tipo de cambio en 120 pesos por 1 dólar. En diciembre de 2025 el tipo de cambio oficial se modifica y se fija en un dólar por 455 pesos cubanos. En 2026 el cambio oficial, que ahora intenta acercarse a la realidad ha llegado a 488 pesos por dólar. Es evidente que en solo 4 años no puede haber ocurrido esa devaluación. Pero el tipo de cambio informal en esas fechas era peor, era de un dólar por 510 pesos cubanos.
Con ese tipo de cambio oficial la CEPAL (Comisión Económica Para America Latina y el Caribe) ha calculado que el PIB de Cuba en dólares de 2024 se sitúa en solo 12.924 millones de dólares.
Los déficits públicos y la Balanza de Pagos
El déficit público de 2020 lo sitúa el gobierno castrista en el 17,7 % del PIB, En 2021 en el 11,7 % del PIB de ese año, en 2022 un 11,1 % del PIB, en 2023 en un 20% del PIB y en 2024 en el 6,5 % del PIB de ese año. Fueran los que fuesen los PIB anuales en pesos o dólares.
La Balanza Comercial de Cuba en los años 2020 al 2025, con cifras oficiales cubanas (Oficina Nacional de Estadística e Información) y estimaciones de organismos internacionales es la siguiente:
Balanza Comercial de Cuba en los años 2020 al 2025
La Balanza de Servicios según la información oficial de Cuba en esos años arroja los siguientes resultados:
Balanza de Servicios
La Balanza de Pagos de Bienes y Servicios por Cuenta Corriente arroja estos datos (oficiales):
Balanza de Pagos de Bienes y Servicios por Cuenta Corriente
La Balanza de Pagos por Servicios recoge los ingresos por turismo y los pagos por parte de Venezuela, y, lógicamente de otros países que compraron los servicios militares y de seguridad de Cuba. Esta información oficial cubana no ha sido ratificada por organismos internacionales.
Las cifras de las remesas de cubanos en el exterior que figuran en la balanza por cuenta corriente son muy inferiores a las que se han obtenido por otros organismos oficiales, mucho más fiables. Las diferencias, sin duda, son atribuibles a GAESA.
Dando por buenas todas esas informaciones si no, por las remesas de emigrantes la Balanza de Pagos de Bienes y Servicios registraría, constantemente, déficits, a pesar de los ajustes que el gobierno castrista efectuó en esos años en las cartillas de racionamiento y en el reducido aumento de los salarios y las pensiones en relación con el aumento del resto de los precios.
Los déficits públicos del calibre de los que hemos visto anteriormente se han monetizado en parte y en otra parte se han cubierto con emisiones de Bonos públicos que han tenido que comprar obligatoriamente los bancos cubanos, con los que la monetización solo se retrasa.
La crisis de la pandemia y el agotamiento de un sistema productivo en el que casi nunca se ha invertido desde 1991 se ha saldado con los déficits públicos que vimos anteriormente.
Volviendo a la reflexión sobre cuál es el auténtico PIB de Cuba en dólares estadounidenses el ajuste que hace la CEPAL parece excesivo. Pero no hay datos suficientes para calcularlo de otra forma.
Así como los déficits públicos se han transformado en inflación, los déficits de balanza de pagos no han desaparecido, lo que han hecho es transformarse en deuda exterior en moneda convertible. En 2020 la deuda exterior era de 18.900 millones de dólares, en 2021 - con suspensión de pagos al Club de París - era de 19.700 millones, en 2022 fue de 20.500 millones, en 2023 alcanzaron los 23.000 millones, en 2024 llegaron a 25.000 millones y en 2026 ha alcanzado los 30.000 millones.
Los 30.000 millones de deuda exterior de 2025, comparados con un PIB en dólares de ese año (con el tipo de cambio de 455 pesos por 1 dólar) de 12.924 millones de dólares, incrementan la deuda exterior hasta el 232% del PIB de 2025.
La renta per cápita
En lo que respecta a la renta per cápita el cálculo es muy diferente según que el PIB sea mayor o no de los 12.924 millones del cálculo de la CEPAL.
Solo falta saber cuál es la población de Cuba. Pero hete aquí que nos encontramos con otra discrepancia estadística. El gobierno castrista ha sostenido, hasta hace poco, que Cuba tiene una población de casi 11 millones de habitantes. En realidad, según los expertos demógrafos la cifra real podría ser de entre 9 y 8,5 millones de habitantes. El gobierno ha reconocido, finalmente, que la población de Cuba a finales de 2024 era de 9.748.000 habitantes.
Si tenemos en cuenta que están saliendo de Cuba, al parecer, entre 200.000 y 250.000 personas al año desde 2020 a 2025 la población efectivamente podría ser menor de esa cifra, en torno a los 9 millones de habitantes. Sobre esta base un PIB de 12.924 millones daría como resultado una renta per cápita de 1.380 dólares. Si el PIB hubiera sido, por ejemplo, de 28.000 millones, la renta per cápita se habría situado en los 3.111 dólares.
Otra manera de analizar la renta per cápita es analizar cómo se han modificado las cantidades y los precios de los productos que componen la cartilla de racionamiento. La cartilla – «la libreta» como la denominan los cubanos - sigue teniendo precios subvencionados, pero han disminuido las cantidades, habiendo desaparecido de ella productos fundamentales como la carne y los huevos. Ante las protestas de los cubanos por la inflación y los cambios en las tarjetas, se han vuelto a tomar decisiones que rompen con la política de transparencia monetaria de 2021. Así, se han limitado los precios máximos en los mercados agrarios oficiales y libres de los alimentos más importantes.
En 2024 la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) del gobierno de Cuba publicó que el PIB de ese año en términos constantes (sin tener en cuenta la inflación) fue de 50.693 millones de pesos cubanos. Ese año el tipo de cambio oficial era de 120 pesos por 1 dólar.
De 2025 no tenemos todavía cifras oficiales. Si se ha informado de una caída real del 5 % del PIB. Sobre esa base el PIB cubano oficial habría sido de 47.500 millones de pesos constantes. Pero en diciembre de 2025, el gobierno tuvo que modificar el tipo de cambio oficial a 455 pesos por 1 dólar. Obviamente, al tipo de cambio informal de marzo de 2026, que se sitúa ya en los 515 pesos por 1 dólar, tanto el PIB como la renta per cápita es todavía menor.
La agonía del castrismo
Un país con los datos que hemos visto desde 2020 de déficit públicos, de inflación, de déficit de balanza de pagos, de deuda exterior, de PIB y de renta per cápita es un país en agonía que, además, pierde más de 200.000 personas al año, que ahora son mayoritariamente personas de entre 20 y 40 años de edad, con formación profesional o universitaria lo que complica aún más el futuro de la economía.
El secuestro de Maduro implica la desaparición del acuerdo con Venezuela, que ha supuesto unos ingresos en promedio de 2.520 millones al año, aunque probablemente, las cifras han sido mayores del promedio en los últimos años.
La Balanza de Pagos de Cuba con 2.520 millones de dólares menos al año significa que los déficits - sin remesas - alcanzarían los 4.000 millones de dólares al año. Y el deterioro del turismo, una realidad desde 2020, se ha multiplicado desde el secuestro de Maduro, tanto por la escasez de petróleo como por los apagones y la inseguridad consiguiente. Si en lugar de ingresar 2.000 millones al año por turismo la cifra desciende hasta los 500 o los 1.000 millones, la Balanza de Servicios de Cuba podría pasar de los superávits de entre 5.000 y 6.000 millones de 2024 a otro de solo de 2.500 a 3.000 millones de dólares. El déficit de la Balanza de bienes y servicios podría ser de entre 4.500 millones y 5.000 millones de dólares anuales.
Una financiación imposible
De nuevo la única solución es reducir drásticamente las importaciones que hoy son imprescindibles para mantener la producción agraria y la industrial. La reducción de importaciones, sobre los niveles actuales va a resultar en una hambruna como las que afectan a los países africanos. Incluso si Estados Unidos permite la importación de petróleo, -que quizá Rusia querría asumir-, el descenso del PIB real es ya inevitable.
La única solución es la desaparición del castrismo y la vuelta de Cuba a un régimen de economía de mercado, con una Constitución como la última de 1940, en el peor de los casos, en la que quede claro que se respeta la democracia y la propiedad privada.
Los castristas de Raúl Castro creen haber hecho grandes avances sobre el poder desmedido, hasta su muerte, de Fidel Castro, pero la Constitución de 2019 les delata. Esa última Constitución castrista dice que «se reconoce la propiedad privada, las empresas mixtas extranjeras y la existencia de mercados» como componentes de la economía cubana «bajo control del Estado».
Pero dice también que «La República de Cuba se declara marxista y leninista» «Irrevocablemente socialista» y se reafirma en que «nunca volverá el capitalismo explotador del hombre por el hombre».
Y eso lo dicen los que han explotado a los cubanos, enviándolos a guerras que no entendían y a médicos llamados a trabajar en condiciones casi siempre inhóspitas, recibiendo a cambio salarios de miseria mientras el Estado castrista ingresaba cantidades sustanciales de divisas por esas tareas.
- Alberto Recarte es economista y fue agregado comercial en La Habana