La caída de la economía de Cuba (IV): Los ingresos de Cuba por alquilar su Ejército a la Unión Soviética
La intervención del Ejército cubano no se limitó a Angola. Fue determinante en otros países, como Etiopía, Somalia, Eritrea, Omán y estuvo presente también en los conflictos con Israel apoyando a los palestinos
Fidel Castro con efectivos revolucionarios cubanos, en 1961
A pesar de la suspensión de pagos en moneda convertible, Cuba mantuvo su sistema de planificación con los resultados esperables. Algo que no preocupaba a Fidel Castro ni a los responsables soviéticos últimos. Había nacido una forma de financiarse con independencia de la vulgar economía, un nuevo renglón de servicios en la balanza de pagos. Cuba vendía el trabajo de militares y después de médicos y profesores, y la URSS pagaba lo que se acordara.
Cuba se convirtió en el brazo armado de Fidel Castro, de la URSS y de los países más beligerantes del Este de Europa. En 1975 Cuba interviene en la guerra de Angola, que no acabó hasta 1991. Mas de 400.000 soldados cubanos y más de 50.000 profesionales médicos y educadores lucharon y colaboraron con el régimen marxista angolano.
La intervención del Ejército cubano no se limitó a Angola. Fue determinante en otros países, como Etiopía, Somalia, Eritrea, Omán y estuvo presente también en los conflictos con Israel apoyando a los palestinos. Al tiempo que Fidel Castro se paseaba por Chile en 1973 exigiendo un golpe de Estado en el caso de que Salvador Allende perdiera las siguientes elecciones. Y colaboraba con los marxistas de Alvarado en Perú.
En 1978 la intervención militar dio paso a un proyecto más ambicioso en parte con lo que habían aprendido en Angola, Fidel Castro decidió emprender un nuevo proyecto, la venta de servicios médicos, educativos, de seguridad y militares a los países que tuvieran las divisas para pagarlos y cuya ideología se identificara con el castrismo; en definitiva, con dictaduras similares a la cubana.
En septiembre de 1978 en una de las reuniones oficiales entre Fidel Castro y alguno de sus ministros y el presidente Adolfo Suárez, de visita oficial de dos días en Cuba, junto con el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja y el subsecretario de Comercio, Carlos Bustelo, junto con el embajador Suárez de Puga y alguno de los miembros de la Embajada española, entre los que me encontraba, el presidente Suárez informó a Fidel Castro de que a pesar de los esfuerzos de Hispanoil –por entonces la única petrolera española– que se había encontrado poco petróleo y de baja calidad, no fácilmente explotable, en las aguas territoriales de Cuba. No tardó mucho en responder Castro, «no importa», «no tenemos petróleo, pero conseguiremos las mismas divisas graduando cinco mil médicos al año y vendiendo sus servicios al exterior».
Carlos Bustelo le preguntó qué harían con los médicos cuando volvieran a Cuba tras prestar servicios al exterior. No le contestó. Para Fidel Castro estaba claro que la mayoría de los médicos nunca volverían a Cuba, pues si querían sostener a sus familias no tendrían más remedio que vender sus servicios, cobrado en divisas convertibles por el gobierno, y en pesos cubanos por ellos, en alguno de los muchos países amigos que los solicitaban.
Subvenciones del 25 % del PIB
Se calcula que desde que la URSS sustituye a Estados Unidos como principal socio comercial y económico, la economía cubana recibía anualmente subvenciones enormes, del orden del 25 % del PIB. El sistema copia, en el caso del azúcar, al de los Estados Unidos, comprando un cupo de Tn. a precios mucho mayores que los del mercado internacional. Asimismo, vendía su petróleo a Cuba a precios muy inferiores a los del mercado internacional e incluso permitía a Cuba vender el petróleo que no hubiera utilizado internamente en el mercado internacional. El mismo sistema se empleaba para la compra de níquel cubano y para las importaciones cubanas de bienes alimenticios, industriales y bienes de equipo.
El sistema de subvención de Venezuela a Cuba, que veremos posteriormente, repite el de la URSS para su petróleo, incluida la posible reventa en el mercado internacional. Cuando desaparece la URSS salieron a la luz que, además de esas subvenciones anuales, los créditos comerciales de la URSS a Cuba superaban varias veces el PIB cubano en 1989. La URSS de Gorbachov comenzó a reclamar la deuda en 1989.
- Alberto Recarte es economista y fue agregado comercial en La Habana