El expresidente de Indra, Ángel Escribano, en el foro de Expansión.
Los Escribano declaran ante el juez por los respiradores del covid
Tendrá que dilucidar si existió o no algo extraño en el suministro de estos aparatos en un momento de crisis extrema
Los hermanos Ángel y Javier Escribano declararon el pasado jueves ante el juez por la denuncia interpuesta por un accionista de Indra, que les acusa de posible fraude en el suministro de 5.000 equipos de respiración pulmonar (respiradores) a la Administración Pública durante la pandemia del covid.
La denuncia fue admitida a trámite por el tribunal de instancia número 49 de Madrid en mayo, y también se dirige contra el exdirector del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Alfonso Jiménez. El juzgado admitió la querella por posible fraude, pero no por prevaricación y malversación, como demandaba el denunciante.
La denuncia sostiene que en abril de 2020 la empresa propiedad de los Escribano (EM&E) firmó un contrato con INGESA para el suministro de unos 5.000 respiradores «por un importe de 36.054.007 euros, es decir, a un precio total de 7.210,80 euros por cada respirador», aparatos que la empresa adquirió a Hersill, compañía especializada en suministros médicos, por 1.714,64 euros cada uno.
Esto supone un sobreprecio de 5.496,16 euros por respirador, cerca de 28 millones de euros, afirma el escrito, que destaca que Hersill proporcionó directamente al Estado respiradores durante la pandemia, por lo que señalan que no se entiende que en esta transacción actuara EM&E como intermediario.
El juez tendrá que dilucidar si en esta cuestión hay algo punible o no para los Escribano, que tienen una empresa que no se dedicaba a ese negocio -fabrican estaciones de armas para buques y blindados-, pero que se ofrecieron a ponerse con ello en un momento de necesidad urgente de estos aparatos, como fue el del covid. Escribano ha declinado hacer comentarios sobre este caso.