Manifestantes a favor de la pasarela del RETA, durante una protesta el pasado mes de septiembre.
El Congreso aprueba la pasarela al RETA: las claves de una reforma que deja fuera a 47.000 mutualistas jubilados
La medida permitirá a unos 100.000 profesionales en activo trasladar sus derechos a la Seguridad Social, aunque el Gobierno todavía debe concretar mediante un reglamento cómo se calcularán las futuras prestaciones
El Congreso ha dado luz verde a la esperada pasarela entre las mutualidades alternativas y el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), pero esta aprobación no ha cerrado la polémica. Aunque permitirá a unos 100.000 mutualistas en activo trasladar voluntariamente sus derechos económicos a la Seguridad Social, deja fuera a alrededor de 47.000 jubilados y pospone al reglamento las cuestiones que determinarán si el cambio resulta realmente beneficioso para cada profesional.
Tras su aprobación, la ley queda pendiente únicamente de su publicación en el BOE. A partir de ese momento comenzará la cuenta atrás para el desarrollo de un reglamento que concrete el funcionamiento de una reforma reclamada por miles de profesionales colegiados adscritos a mutualidades alternativas.
¿Quién podrá acogerse a la pasarela?
La reforma está dirigida a los profesionales colegiados que hayan cotizado en mutualidades autorizadas para actuar como alternativas al RETA y que todavía permanezcan en activo. El traslado será voluntario y permitirá integrar en la Seguridad Social los derechos económicos acumulados en esas entidades con el objetivo de mejorar la protección futura de quienes, en muchos casos, obtendrían prestaciones muy inferiores a las del sistema público.
La reivindicación cobró fuerza después de conocerse numerosos casos de profesionales que, tras décadas de ejercicio, perciben o prevén percibir pensiones de apenas 400 o 500 euros mensuales debido al funcionamiento de algunas mutualidades alternativas.
Los mutualistas jubilados quedan fuera
La principal novedad introducida durante la tramitación parlamentaria afecta precisamente al colectivo que esperaba beneficiarse de forma inmediata de la reforma.
Durante el primer paso del proyecto por el Congreso, una enmienda impulsada por el PP permitió incluir a los mutualistas ya jubilados dentro de la futura pasarela al RETA. Sin embargo, el propio Partido Popular modificó posteriormente su posición en el Senado y promovió una nueva enmienda para excluirlos del sistema. El Congreso ratificó este jueves ese cambio con los votos favorables de PP, PSOE y Vox.
Como consecuencia, alrededor de 47.000 mutualistas pasivos permanecerán fuera de la pasarela, salvo los supuestos de pensiones de viudedad previstos en la norma.
¿Cómo se calculará el traspaso?
La ley establece distintos mecanismos para determinar el reconocimiento de las cotizaciones trasladadas al RETA. Con carácter general, se aplicarán coeficientes correctores de entre el 0,67 y el 0,87 sobre la base mínima de cotización que habría correspondido en el régimen de autónomos.
Sin embargo, los profesionales que tengan 52 años o más a 31 de diciembre de 2026 disfrutarán de un régimen más favorable. También quienes iniciaron su actividad profesional antes del 10 de noviembre de 1995.
En ambos casos se aplicará la denominada fórmula «1x1», de forma que cada mes cotizado en la mutualidad computará como un mes completo en el RETA.
El reglamento, la gran incógnita
Aunque la ley fija el marco general, buena parte del funcionamiento real de la pasarela dependerá del reglamento que el Gobierno deberá aprobar en un plazo máximo de tres meses desde la entrada en vigor de la norma.
Ese desarrollo reglamentario tendrá que concretar cuestiones esenciales como la aplicación de los complementos a mínimos, el funcionamiento exacto de la fórmula 1x1 y quiénes podrán acogerse a ella, el cálculo definitivo de los coeficientes de conversión de los derechos económicos, el procedimiento de traspaso o si las aportaciones transferidas se actualizarán conforme al IPC.
La Mutualidad de Procuradores considera que esa falta de concreción impide todavía valorar el verdadero alcance de la reforma. «Hoy un mutualista todavía no puede sentarse a hacer números y saber si le conviene la pasarela o le conviene quedarse donde está», afirmó el presidente de la entidad, Francisco Toll, quien sostiene que el reglamento será el que determine «el resultado de esta reforma».
Un año para decidir
Una vez aprobado el reglamento, los mutualistas dispondrán de un plazo de un año para solicitar voluntariamente el traslado de sus derechos económicos a la Seguridad Social.
Hasta entonces, quienes puedan acogerse a la pasarela seguirán sin disponer de todos los elementos necesarios para calcular con precisión cuál será el impacto que tendría el cambio sobre su futura pensión.
El traslado no tributará en el IRPF
La norma aclara igualmente que la transferencia de los derechos económicos acumulados desde las mutualidades alternativas al RETA no tendrá consecuencias fiscales en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Se trata de uno de los aspectos que mayor incertidumbre había generado durante la negociación de la reforma y que finalmente queda despejado en el texto definitivo.
Las mutualidades seguirán existiendo
La creación de la pasarela no supone la desaparición de las mutualidades alternativas. El sistema continuará coexistiendo con el RETA, aunque la ley obliga al Gobierno a reforzar en el plazo de un año las normas de transparencia, supervisión y control de estas entidades.
Además, las mutualidades deberán remitir semestralmente a sus afiliados información detallada sobre la evolución de sus fondos, el valor estimado de sus prestaciones y las operaciones realizadas, al tiempo que facilitarán una documentación más completa a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones para reforzar la supervisión pública.