¿Es posible pactar un despido?
Empleo
¿Es legal pactar el despido para poder cobrar el paro? Las consecuencias
En España solo es posible cobrar el paro si una persona se encuentra en situación legal de desempleo, entre otros requisitos
En España para poder cobrar el paro, es decir, la prestación contributiva por desempleo, es necesario encontrarse en situación legal de desempleo, es decir, que se te haya acabado el contrato, o hayas sido despedido, por ejemplo. Además, es necesario inscribirse como demandante de empleo, haber cotizado al menos 360 días en los últimos seis años, no haber alcanzado la edad de jubilación ordinaria y no trabajar por cuenta propia ni ajena.
Esta ayuda podrá solicitarse dentro de los 15 días hábiles siguientes al final del contrato o despido y el pago comenzará a contar desde el día siguiente a la situación de desempleo, siempre que se haya solicitado dentro del plazo.
Su duración y cuantía dependerá del tiempo cotizado. Así, con el mínimo será posible cobrar el paro durante 120 días. El máximo son 720 días, es decir, dos años, que podrán obtenerse si se ha cotizado 6 años o más.
La cuantía se calcula con la base reguladora de tus últimos 180 días cotizados:
70 % de la base los primeros 6 meses.60 % a partir del séptimo mes.Siempre con topes mínimos y máximos fijados por ley.
Despidos pactados
Normalmente, salvo excepciones muy contadas, si te vas voluntariamente del trabajo (baja voluntaria) no tienes derecho a cobrar el paro en España. La razón es que la prestación contributiva está pensada para quienes quedan en situación de desempleo involuntaria. Por este motivo, algunas personas pactan su despido con la empresa para poder acceder a esta prestación de la Seguridad Social pero, ¿es esto legal?
No. Tal y como indican desde Mapfre, el despido pactado no es una opción legal para salir de una empresa con derecho a paro e indemnización. Además, como indican desde Campany Abogados, el trabajador debe ser consciente de que, al aceptar un despido pactado, está renunciando a ciertos derechos, como el de poder impugnar el despido.
Para la empresa, una gestión inadecuada de un despido pactado puede implicar riesgos, como generar la impresión de que resulta sencillo obtener salidas «ventajosas», lo que podría animar a otros empleados a intentar acuerdos similares.
Asimismo, es fundamental garantizar que el acuerdo cumpla estrictamente con los requisitos legales, con el fin de prevenir posibles reclamaciones en el futuro.
Consecuencias legales
Es importante que tengamos en cuenta además que pactar un despido está tipificado como falta muy grave, ya que se considera un falseamiento de documentos y un cobro indebido de prestaciones, por lo que podría desencadenar un proceso penal por delito contra la Seguridad Social.