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Alquiler
¿Es legal pagar una reserva para un piso en alquiler?
Muchos caseros, en busca de garantías en los candidatos a inquilinos, solicitan el pago de una reserva
Encontrar un piso o una casa en alquiler es cada vez más complicado. La reducción de la oferta desde la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, sumada a los altos precios, están haciendo que los propietarios reciban una avalancha de solicitudes cada vez que publican un anuncio de su propiedad en plataformas como Idealista. Para lidiar con todas ellas, así como para asegurarse una serie de garantías, es cada vez más frecuente que se solicite un pago en concepto de reserva de la casa pero, ¿es esto legal?
La respuesta es que sí. Es completamente legal que el propietario de un piso o una casa solicite un pago como señal, cuya cuantía dependerá de la renta mensual del inmueble. Eso sí, el precio cobrado debe descontarse del primer mes una vez que el inquilino entre a vivir.
Además del pago de la reserva, el inquilino deberá tener el dinero suficiente como para pagar un mes de fianza, el mes en curso y, adicionalmente, se podrían solicitar hasta dos meses de renta más como garantía adicional o aval.
Contrato de reserva
Para que el pago de la reserva sea legal, las dos partes deben firmar un contrato en el que se reflejen las condiciones del pago, la cantidad, la devolución del dinero y las penalizaciones por incumplimiento.
Eso sí. El futuro inquilino debe saber que si hay una agencia inmobiliaria implicada en esta transacción, esta no puede pedir en ningún caso un dinero por la visita del piso. Tampoco este negocio podrá cobrarle una comisión. Los gastos de gestión siempre corren a cuenta del casero.
Los propietarios de viviendas suelen servirse del abono previo de una reserva como método para seleccionar a los posibles inquilinos, ya que este gesto suele interpretarse como indicio de solvencia económica. Para incrementar tus posibilidades de ser elegido, conviene adoptar una actitud proactiva, presentar toda la documentación solicitada —siempre que no comprometa tu privacidad— y ofrecer garantías adicionales.
Una de las herramientas más eficaces para reforzar tu perfil como candidato es el certificado de inquilino no moroso. Este documento acredita que no mantienes deudas pendientes con anteriores arrendadores y que no figuras en los registros de impagos vinculados al alquiler. Contar con esta acreditación puede marcar la diferencia en un proceso competitivo, ya que ofrece al casero una prueba objetiva de tu responsabilidad financiera y buen historial como arrendatario.