Mujer joven en el interior de una vivienda
Herencias
Herencias bloqueadas: los problemas más comunes en la transmisión de inmuebles
La transmisión de bienes tras el fallecimiento de una persona no ocurre de manera automática, sino que requiere un proceso legal específico que determina quiénes recibirán su patrimonio. Entre esos bienes pueden encontrarse propiedades inmobiliarias, cuentas, vehículos u otros activos que deben adjudicarse correctamente.
Dicho proceso puede estar guiado por un testamento, cuando el difunto dejó por escrito sus instrucciones sobre el reparto, o bien seguir las normas de la sucesión intestada si no existe disposición testamentaria. En este segundo supuesto, es la ley la que establece el orden de llamamiento a heredar.
En cualquier caso, es necesario cumplir una serie de trámites jurídicos destinados a identificar a los herederos legítimos y a formalizar el traspaso de la propiedad. Solo así se garantiza que la distribución del patrimonio se realice con validez legal y plena seguridad para los beneficiarios.
Herencias bloqueadas
Sin embargo, aunque no tiene por qué ir nada mal, en ocasiones podemos encontrarnos ante una herencia bloqueada, aquella que no puede repartirse ni adjudicarse a los herederos porque existe algún impedimento legal, administrativo o documental que detiene el proceso sucesorio. Esto significa en la práctica que los bienes del difunto no pueden tocarse hasta que se resuelva la causa del bloqueo.
Los motivos más habituales para que se bloquee una herencia son:
- Falta de acuerdo entre los herederos sobre el reparto o sobre decisiones específicas (por ejemplo, vender o no un inmueble).
- Ausencia de documentación necesaria, como certificados, títulos de propiedad o el propio testamento.
- Existencia de deudas, cargas o embargos, que obligan a aclarar primero la situación financiera del fallecido.
- Impugnaciones o litigios judiciales, por ejemplo, cuando alguien cuestiona la validez del testamento.
- Designación de herederos menores de edad o incapacitados, lo que requiere intervención judicial o nombramiento de un tutor.
- No haber realizado la aceptación de la herencia o no haber iniciado los trámites notariales y fiscales necesarios.
Consecuencias
Cuando hay un bloqueo por cualquiera de estos motivos los herederos no pueden disponer de los bienes y, por tanto, en el caso de las propiedades, estas no pueden ser vendidas ni alquiladas.
Por otro lado, las cuentas bancarias congeladas del fallecido pueden quedar congeladas, salvo para el pago de ciertos gastos justificados, como pueden ser impuestos, el funeral o ciertos suministros.
Los plazos fiscales, como el del Impuesto de Sucesiones, siguen corriendo, lo que puede generar recargos si no se gestiona a tiempo.