La consejera de Educación del Gobierno Vasco, Begoña Pedrosa
País Vasco analizará cambios para crear «confianza total» en la PAU tras la polémica con el euskera
La consejera advierte que no se pueden generar situaciones que «lleven a la frustración y al desapego» hacia la lengua autonómica
La consejera de Educación, Begoña Pedrosa, ha señalado que a partir del mes de julio se estudiarán posibles modificaciones para reforzar la «confianza total» en torno a los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). La responsable educativa vasca ha advertido, además, de que no deben alimentarse situaciones ni controversias que «lleven a la frustración y al desapego» hacia el euskera.
En una entrevista concedida a Radio Popular-Herri Irratia, recogida por Europa Press, Pedrosa se ha pronunciado sobre la polémica abierta después de que en un tribunal de la PAU se concentrara un número de ceros en el examen de vasco «que se sale un poco de la normalidad».
«A partir de ahí, lo que nos toca es mirar para adelante y ver cómo podemos hacer, tanto en la universidad como en los centros educativos, en el sistema educativo, todos y todas, para que esa percepción de la sociedad sea de confianza total hacia lo que hacemos en las administraciones, en las instituciones», ha indicado la consejera, que ha defendido la necesidad de revisar lo sucedido y de actuar con transparencia para recuperar la tranquilidad de la comunidad educativa.
Pedrosa ha reconocido que las familias, los alumnos y el conjunto del ámbito educativo «están preocupadas». En ese contexto, ha querido dejar claro que el Departamento de Educación «no mira para otro lado». Según ha explicado, lo que corresponde ahora es abrir un proceso de diálogo y análisis. «Lo que tenemos que hacer es sentarnos. En este sentido, yo ya le he tendido la mano al rector (de la EHU, Joxerramon Bengoetxea), que ya me ha respondido, nos reuniremos, hablaremos y tenemos que mirar para adelante y ver cómo se puede mejorar cualquier procedimiento que tengamos en marcha para que la sociedad confíe en las instituciones», ha insistido.
La consejera ha recalcado que basta con que exista una parte de la ciudadanía, aunque sea reducida, que albergue dudas sobre el proceso para que las instituciones deban prestar atención a esas inquietudes. En su opinión, si hay «aunque sea una pequeña parte de la sociedad que no confía o que piensa que ha habido un sesgo o que piensa que algunas cosas no han sido claras, hay que analizarlo y hay que buscar propuestas».
No obstante, Pedrosa ha defendido también el carácter técnico de la corrección de las pruebas. «Dicho esto, la corrección de esas pruebas las hacen órganos técnicos y eso es muy importante, porque es personal cualificado. Y si existe alguna manera de que podamos transmitir a la sociedad que, con unos cambios determinados, esa percepción mejore, tenemos que hacerlo. En eso estamos y en eso nos vamos a poner a partir de julio», ha subrayado.
En relación con una de las propuestas planteadas, consistente en que los evaluadores no conozcan los centros cuyos exámenes corrigen, la consejera ha afirmado que percibe al rectorado «abierto a estas propuestas». De este modo, el Departamento de Educación y la universidad abordarán posibles ajustes en los procedimientos con el objetivo de despejar dudas y reforzar la confianza en el sistema.
Pedrosa ha apelado a la prudencia en el tratamiento de este asunto y ha defendido que se debe «trabajar con humildad, pero con mucha responsabilidad». Sin embargo, ha querido marcar una línea clara sobre aquello que, a su juicio, no debe ponerse en cuestión. «Hay unas cosas que no podemos poner en cuestión y es una cosa que a mí me preocupa muchísimo, y es otra vez el debate del euskera: el euskera sí, el euskera no. El euskera es nuestra lengua, tenemos que defenderlo y garantizar que el alumnado sienta pasión por el euskera a la hora de aprenderlo, a la hora de utilizarlo. Y no podemos generar situaciones y polémicas que nos lleven a la frustración y al desapego. Ahora mismo es una de las preocupaciones que yo tengo personalmente», ha admitido.
La consejera ha insistido en que el objetivo debe ser que todos los alumnos se sientan vinculados al euskera, con independencia de su procedencia, de la lengua que hablen en casa o del lugar en el que residan. Begoña Pedrosa ha sostenido que hay que conseguir que «todos los niños y niñas, independientemente de su origen, de su lengua familiar, de dónde vivan, quieran estudiar y quieran vivir y hablar en euskera».
Por ello, ha advertido de que controversias como la surgida a raíz de los ceros registrados en la PAU pueden derivar en una polarización que no contribuye a mejorar el clima educativo ni a fortalecer la relación del alumnado con la lengua. Según ha remarcado, este tipo de polémicas «llevan a esa polarización que no ayudan».