07 de octubre de 2022

Santiago Abascal, durante un acto de precampaña electoral en Almería

Santiago Abascal, durante un acto de precampaña electoral en AlmeríaVox

Año y medio para las generales

Vox comienza su carrera de fondo para un ejecutivo nacional y exige entrar en todos los gobiernos

Los líderes autonómicos de Santiago Abascal analizan para este medio su irrupción en los parlamentos e instituciones y cómo su progresiva consolidación les acerca a los sillones de la Moncloa en 2023

El discurso de Abacal en su evento Viva21 del año pasado dejó entrever un cambio de estrategia en su camino hacia la presidencia del Gobierno. El vasco tildó a los populares de «relevo» y a su partido como «la alternativa». Ocho meses después, El Debate ha hablado con varios de sus presidentes regionales que ya deciden presupuestos, votan iniciativas o gobiernan en coalición con el PP. Algunos como la portavoz del partido en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, han exigido entrar en el Gobierno de su comunidad.
¿Cuál es su nivel de implantación territorial y sus consecuencias de cara a un posible gobierno de coalición nacional en 2023? ¿Se siente Vox listo para gobernar?

Primer gobierno de coalición

Vox deshojó la margarita en Castilla y León en febrero. Tras casi dos meses en la vicepresidencia del primer gobierno regional en coalición con el PP, Juan García-Gallardo explica a este medio que su formación está experimentando «un crecimiento en el nivel de apoyo y de conocimiento» de su «programa y acción política». De hecho, para las personas sobre todo mayores –que suponen más de uno de cada cuatro castellanoleoneses, pues un 26,48 % tiene 60 años o más– ello «ha servido para conocer mejor el partido».
Juan García-Gallardo, durante un mitin en Jerez el pasado 5 de junio

Juan García-Gallardo, durante un mitin en Jerez el pasado 5 de junioVox | Cristina

Respecto del crecimiento repentino en su región, el abogado burgalés no cree «que obedezca a un motivo puramente local» pues «el proyecto de Vox es nacional». Eso sí, desde su región se ha puesto «más énfasis» en algunos problemas que, en su opinión, Castilla y León ha sufrido especialmente: la discriminación inherente al Estado autonómico o el gran peso del sector primario perjudicado por las decisiones del gobierno de Mañueco y algunas de las instituciones comunitarias. Desde esta perspectiva, para García-Gallardo el mensaje de su equipo «se ha entendido muy bien» y «ha sido una palanca que ha motivado el crecimiento».

El desafío independentista, su trampolín

Allí donde la variante D’Hont otorga un mayor valor a las papeletas de los ciudadanos es donde los nacionalismos más se han radicalizado. También, donde Vox ha dibujado con claridad sus siglas en el mapa. Ignacio Garriga conoce bien esta batalla pues irrumpió con 11 escaños en el Parlamento catalán en febrero de 2021.
Ignacio Garriga, junto a Santiago Abascal, durante el primer aniversario de Vox en el Parlamento catalán

Ignacio Garriga, junto a Santiago Abascal, durante el primer aniversario de Vox en el Parlamento catalánVox

El sancugatense subraya que su partido ha recibido «una aceptación muy superior a la esperada» por haber sabido «dar la batalla» y llevar a sus Cortes «los verdaderos problemas de los catalanes», tales como, según él, la inseguridad, la emergencia social y económica o la falta de libertad política, social y cultural. Para él, hacer política no sólo ha consistido en ir a mítines sino que ha tenido que «llegar hasta las últimas consecuencias cuando hacía falta»; ora en tribunales, ora en manifestaciones. Garriga reconoce que, «junto a las vascongadas, Cataluña es una de las regiones más complicadas donde significarse con Vox y quizás por eso los ciudadanos agradecen más» su batalla.
Preguntado por el avance frente a los populares durante último año y medio, Garriga no lo asegura pero intuye que sí esté sucediendo. El odontólogo de formación cree que su partido está planteando «unas soluciones diferentes a las de los últimos 40 años de actividad política en Cataluña», en referencia a las incumplidas, en su opinión, por PP y Cs. Garriga resume el futuro de su formación con el titular de un diario catalán, tras la aprobación de la Ley sobre el uso del español: «El PSC cede el liderazgo de la oposición a Vox».
Jorge Campos, en un mitin de la formación el pasado mayo

Jorge Campos, en un mitin de la formación el pasado mayoVox

Otro presidente regional que también tiene mucho que decir es el palmesano Jorge Campos. «La vertebración de Vox en Baleares es consecuencia de la transformación de la Fundación Círculo Balear en partido político», es decir; viene «directamente de la sociedad civil». Desde que en 2019 la formación encabezada por Campos aterrizara con «14 concejales», el crecimiento de Vox «ha sido brutal». Sin ser conocedor del discurso del catalán, sus mensajes coinciden: «Gracias a lo que se ha ido diciendo en las instituciones a las que hemos llegado, así como en el Parlamento, se han dicho cosas que jamás se habían dicho en 40 años».

Andalucía, uno de cada cuatro votantes

El otro gran feudo que Vox puede sumar en los próximos comicios generales es Andalucía. Su candidata a la presidencia de la Junta andaluza, Macarena Olona, se encuentra en el ecuador de una auténtica guerra contra los medios de comunicación públicos. La alicantina aprobó el primer debate en RTVE y repetirá el próximo lunes en Canal Sur, televisión que la formación desea cerrar tan pronto ocupe las instituciones. Lo dice hasta en su programa.
Santiago Abascal arropa a su candidata en un mitin en Córdoba el pasado 4 de junio

Santiago Abascal arropa a su candidata en un mitin en Córdoba, el pasado 4 de junioVox | Cristina

El partido de Abascal lo tiene claro y así inició su lema de campaña: «La reconquista de Vox comenzará en tierras andaluzas». Las encuestas más conservadoras otorgan al partido 22 escaños en los comicios andaluces del próximo 19 de junio, un número relevante porque doblarían los que disponen a fecha presente y porque la mayoría del Parlamento andaluz se sitúa en 55. La continuidad de la derecha está casi asegurada en el sur.

En la capital, un hueso duro

La líder de Vox en la Asamblea madrileña, Rocío Monasterio, califica de «excelente» la «implantación territorial de Vox en Madrid», cuestión que atribuye a sus equipos municipales y a los recorridos que con ellos realizan «hasta el último municipio» madrileño, como este digital comprobó.
«El resto de los partidos vive encerrado en las instituciones sin contacto con el mundo real, y creo que eso es lo que marca la diferencia a la hora de acertar con las políticas que se proponen». Para Monasterio, «la izquierda habla de fanatismo climático o dictadura de género» mientras Vox, de «apoyar a los autónomos, a los trabajadores y a las familias». Una realidad que, según la representante madrileña, provoca que «cada vez más españoles» estén de su lado «a pesar de la demonización de partidos y sus medios afines».
Rocío Monasterio, durante una intervención en la Asamblea de Madrid

Rocío Monasterio, durante una intervención en la Asamblea de MadridVox

La arquitecta de Vox ha logrado pactar no pocas cuestiones con la imbatible presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a veces, incluso sin el debido reconocimiento de su iniciativa, como en las modestas bajadas en las horquillas del IRPF autonómico. No obstante, Monasterio cree que el PP se ha puesto «del lado de la izquierda» en otros asuntos, a saber, en «la reducción del IRPF para las familias, la eliminación del Impuesto de Sucesiones de tíos y sobrinos y entre hermanos, o de las subvenciones a sindicatos de la mariscada, o en la creación de un plan de apoyo a los autónomos o uno industrial». En su opinión, los populares también han abandonado «la batalla cultural, negándose a derogar las leyes de género del PP que permiten adoctrinar en los colegios madrileños» y son inconstitucionales.
Monasterio recuerda que «grandes acuerdos como la gratuidad de educación en todas las etapas» demuestran «lo que Vox es capaz de hacer sin estar en el Gobierno». «Imaginen cuando gobernemos», agrega.
De hecho, para la política de Abascal, «Madrid es el claro ejemplo de que Vox tiene que estar en los gobiernos», responde junto a todo lo anterior, cuando es preguntada por su exigencia de entrar en el Gobierno de Madrid.

Aterrizaje en los sillones de Moncloa

El catalán de Vox recuerda el peso que sus diputados aportan a las Cortes y cree que «ese movimiento y esa ilusión despertados en Cataluña» serán «decisivas para que Santiago Abascal sea presidente del Gobierno o esté en condiciones de condicionar uno». Para el representante balear su formación también es «clave» en las próximas elecciones generales. De hecho, en otras comunidades como Valencia o Castilla-La Mancha, hasta las encuestas más conservadoras prevén un auge de Vox en próximos comicios.
Para García-Gallardo, los castellanoleoneses se han dado cuenta de la preparación de Vox para dar la «batalla cultural» pero también, de su «capacidad de gobierno». Algo que en su caso demuestran día a día «desde la vicepresidencia» como «en cada una de las consejerías y direcciones generales». «Vox cuenta con cantera y con personas preparadas para ejercer las funciones de Gobierno», apuntala.
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