Mujeres sirias en el campo de refugiados Al Hol
La Fiscalía no descarta pedir prisión provisional para las mujeres de yihadistas repatriadas
Yolanda Martínez y Luna Fernández declaran este miércoles ante la Audiencia Nacional
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz decidirá este miércoles la situación en la que quedan las dos mujeres españolas esposas de yihadistas que han sido detenidas en el marco de una causa abierta por terrorismo tras ser repatriadas desde Siria junto a trece menores a su cargo, una vez hayan prestado declaración y la Fiscalía haya hecho su propuesta de medidas cautelares.
Ambas viajaron en 2014 a Siria. Allí han estado retenidas en un campo de prisioneros al noreste del país y, nueve años después de su salida, han sido repatriadas a España junto con los trece menores después de haber manifestado su deseo de regresar desde hace varios años. El marido de una de ellas se encuentra en una prisión siria y el de la otra murió en combate en el país.
Los quince llegaron la madrugada del martes a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) tras una operación coordinada por el Ministerio de Asuntos Exteriores; las mujeres fueron detenidas a la espera de pasar a disposición de la Audiencia Nacional, mientras que los menores están bajo la protección de los servicios sociales de la Comunidad de Madrid.
Yolanda Martínez y Luna Fernández declararán esta mañana en el marco de una causa abierta en 2019 por delitos de terrorismo y desde la Fiscalía de la Audiencia Nacional no se descarta pedir la prisión provisional «como con cualquier otro detenido», si bien las fuentes consultadas no han querido adelantar ninguna posibilidad, y han asegurado que hasta que no comparezcan y se sepa qué declaran no hay nada decidido sobre las medidas cautelares que se pedirán «o no» para ellas.
Las dos han sido arrestadas en virtud de las órdenes internacionales de detención que en 2019 cursó el entonces titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, José de la Mata.
Tras su declaración, la Fiscalía tendrá en cuenta las circunstancias que fija la ley, entre ellas el arraigo que tengan en España o el posible riesgo de fuga, a la hora de decidir si pide medidas para ellas, subrayan las fuentes.
Además de estas dos mujeres, hay otras dos que se marcharon a Siria: una maestra de Ceuta con dos hijos que no pudo ser repatriada al no ser localizada en el campo de prisioneros y otra de nacionalidad marroquí, cuyo marido tenía la nacionalidad española.
Aproximadamente 56.000 personas de distintos países están detenidas en los campos de Al Hol y Roj de Siria, principalmente las esposas y los hijos de los hombres sospechosos de pertenecer al Estado Islámico en el noreste de ese país.
Países como Alemania, Dinamarca o Estados Unidos, entre otros, repatriaron ya a muchos o a la mayoría de sus nacionales, pero en el caso de España, estas dos mujeres son las primeras.