El eurodiputado Alvise Pérez Fernández, líder de la agrupación Se Acabó la Fiesta
Alvise tendrá que pagar 20.000 euros a Ábalos por vulnerar su derecho al honor y a la propia imagen
El exministro gana una denuncia por un tuit publicado por el eurodiputado sobre una comida privada en el que Alvise lanzó acusaciones a Ábalos
El Juzgado de Primera Instancia Número 84 de Madrid ha condenado al eurodiputado de Se Acabó La Fiesta (SALF) Luis 'Alvise' Pérez a pagar 20.000 euros al exministro de Transportes José Luis Ábalos al estimar la demanda que el exdirigente socialista presentó por vulneración de su derecho al honor.
En una sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado señala que Ábalos «ha sufrido una intromisión ilegítima en sus derechos fundamentales al honor y a la propia imagen por la divulgación del texto y las fotografías publicadas» por 'Alvise' en su cuenta de 'X' el 2 de agosto de 2020 en las que se veía al entonces ministro comiendo con un particular en un restaurante.
En este caso, además, subraya el magistrado que las fotos y el mensaje publicado por Alvise hacían referencia a una reunión privada de Ábalos con un amigo que «no puede ser calificada como un asunto de relevancia pública», al tiempo que afea que vinculara al exministro con la «mafia» tras confundir al interlocutor del exministro con «un abogado que intervenía en casos de narcotraficantes y de corrupción».
En este sentido, el magistrado recalca que si el eurodiputado quería criticar al Gobierno podría haberlo hecho amparado en su derecho a la libertad de opinión y de expresión, pero «no era necesario» para ello vincular a Ábalos con la mafia.
Así las cosas, condena al eurodiputado a compensar a Ábalos en concepto de indemnización por daños morales con la cifra de 10.000 euros «por la vulneración de cada uno de sus derechos fundamentales al honor y a la propia imagen, en total, 20.000 euros». En su demanda, el exministro reclamaba una indemnización de 50.000 euros.
Además, el magistrado impone a Alvise la obligación de «suprimir» de su cuenta en dicha red social y de los buscadores de Internet las fotografías y el texto en cuestión. Según defiende en su resolución, considera «proporcional» la medida al tener en cuenta que el perfil del líder de SALF en 'X' tenía más de 225.000 seguidores y la publicación denunciada alcanzó «cerca de 20.000 retuits y comentarios».
Esta sentencia coincide, además, con la tercera demanda contra el eurodiputado que admite el Tribunal Supremo, también por un caso de injurias y coacciones contra una fiscal de Valencia.