Niñas jugando un partido de sofbol
Instituciones públicas navarras boicotean la participación de niñas israelitas en el Mundial sub-18 de sófbol
Tanto el Ayuntamiento de Burlada, gobernada por Bildu, como la Universidad Pública de Navarra, no permitirán que la selección israelí juegue en sus campos el campeonato mundial femenino sub-18 que se jugará este verano en Pamplona
Quizá las niñas de la selección israelí sub-18 de softbol no puedan ver cumplido su sueño de disputar nada más y nada menos que un campeonato mundial de su deporte favorito, ya que las instituciones públicas navarras propietarias de los campos donde este verano se iba a disputar el campeonato mundial femenino sub-18 en Pamplona no quieren que la selección israelí pisen sus instalaciones.
Según ha podido saber El Debate, ni el Ayuntamiento de Burlada, localidad pegada a Pamplona gobernada por Bildu, ni la Universidad Pública de Navarra van a permitir que las niñas de la selección israelí disputen partidos en sus instalaciones.
El boicot a Israel por la guerra desatada en Gaza tras los atentados terroristas de Hamás del 7 de octubre de 2023 ha llegado hasta las niñas que, con ilusión y esfuerzo, habían conseguido clasificarse para el campeonato mundial de un deporte, posiblemente la mayor ilusión que pueda lograr un deportista.
Esta negativa a acoger a la selección israelí pondrá en un aprieto a la Federación Navarra de Béisbol y Sófbol y la Real Federación Española de Béisbol y Sófbol, que son las encargadas de organizar el campeonato mundial que, a su vez iba a ser uno de los acontecimientos deportivos de este verano en Pamplona.
Tampoco parece que dispondrán del campo de sofbol que el Ayuntamiento de Pamplona dispone, ya que ni tan siquiera estas niñas serán recibidas por el alcalde de la capital navarra, también perteneciente a Bildu.
De hecho, el alcalde de Pamplona tampoco quiso recibir el verano pasado a los jugadores navarros de la selección española de fútbol que se proclamaron campeones de la Eurocopa.
El sófbol es una disciplina deportiva similar al béisbol aunque con la pelota más grande. Se trata de un deporte minoritario (en España hay tan solo unos 5.000 jugadores federados) y, precisamente por ello, con menos respaldo, lo que dificulta su práctica lo que le da más mérito a alcanzar un campeonato del mundo.