Antonio Pérez Henares durante la entrevista
Entrevista
Antonio Pérez Henares: «Espero ver a Zapatero y a Sánchez en el banquillo porque son los que más daño han causado a España»
El autor de España Traicionada también ha manifestado que «o se acaba con el sanchismo o me temo lo peor», ya que «la violencia está ahí»
Antonio Pérez Henares (Bujalaro, Guadalajara, 15 de octubre de 1953) es un periodista y prolífico escritor que acaba de publicar con la editorial HarperCollins España Traicionada: La verdadera memoria que no debemos olvidar, donde el autor disecciona cómo la izquierda intenta acabar con los cimientos de la identidad y de la historia de España. En su entrevista con El Debate ha asegurado que «durante la Transición, hasta los 90 o hasta los 2000, tú podías ser amigo de alguien de izquierdas o de un tío de derechas, y jugabas de pareja con él al mus; y ahora están intentando que volvamos a un estado de guerra civil emocional».
–El título de uno de sus capítulos es muy elocuente: «ZP, el que empezó a joder España». ¿Por qué lo cree?
–Porque lo ha hecho. En la historia de los separatistas se cometieron errores múltiples por varios sitios. Felipe González ya empezó, y Aznar también, con la cesión de la educación. Pero quien, en un momento determinado, traiciona a todo –el primer traidor– fue Zapatero, y con cara de bendito.
Empieza a destruir los pilares de la Constitución. Él es el que pone las semillas. Lo primero, la Ley de Memoria Histórica, que no es sino la ley de la mentira histórica. Se puede enterrar dignamente a todos los muertos, pero lo que no puedes hacer es una memoria de soja, de volver al relato de buenos y malos. Asesinos hubo en las dos partes. Y, además, normalmente estaban siempre en el mismo sitio: en la retaguardia. La preguerra, la guerra en la retaguardia, esencialmente, y la posguerra están llenas de miserables.
Portada de España Traicionada: La verdadera memoria que no debemos olvidar
–¿Cómo ve al actual presidente del Gobierno?
–En estos momentos, Sánchez es el jefe de la kale borroka y el máximo dirigente de la extrema izquierda española. Está fagocitando a todos. Pero si nos deja votar, le vamos a dar, de verdad, lo que se merece; y se lo merece en las urnas, y espero que también un día en el banquillo. Espero ver a Zapatero y a Pedro Sánchez en el banquillo, porque es la gente que más daño ha causado a nuestra nación desde que dejamos atrás el franquismo y la dictadura.
Creo que Sánchez, ya más bien, de lo que está huyendo es de la cárcel: suya, o de la de su mujer, o la de todos los que le rodean. Solo la foto suya con su trío de absoluta y total confianza –que uno ya está en la cárcel y los otros me da la impresión de que, a lo mejor, cuando salga la entrevista también– es paradigmática.
Su mujer está imputada porque, siendo la mujer del presidente del Gobierno, se ha aprovechado de esa situación para hacer cosas que a nadie se le ocurre hacer, por ejemplo, el software famoso. ¿Y el hermano? Pues, hombre, si ahora lo ético es que te enchufen, no ir a trabajar y no saber ni siquiera dónde tienes que ir a trabajar… pues tenemos que tragar con eso. Y me deja perplejo.
Zapatero es el que empieza a destruir los pilares de la Constitución
– Sobre Sánchez dice que «el milagro sería pillarlo en una verdad». ¿Qué diría que es lo peor que ha perpetrado el presidente del Gobierno?
–Hay algo con lo que me llevan los demonios por parte de una serie de gente que, criticando a Sánchez, dicen: «No, pero es que es un tío que es un killer». Sánchez –que yo lo conozco, curiosamente, de viejísimas tertulias en la tele– es un tipo absolutamente romo en pensamiento. Es un tipo muy poco inteligente, que no es lo mismo que ser un pillo y un listo: es un aprovechado. A mí me parece una persona de cuarta, pero de cuarta categoría en todo.
La prueba es que no ha sido nada excepto alguien que supo aprovechar un momento de debilidad para hacerse con el poder y aferrarse al poder como una garrapata. Pero por aferrarse al poder como una garrapata no deja de ser una garrapata.
Porque Sánchez ha destruido absolutamente todo. Ha realizado algunas de las cosas que dijo que jamás haría. Pactó con los separatistas. Pactó con Podemos. Pactó con Bildu. ¿Qué promesa no ha roto? ¿Qué palabra dada no se ha ciscado en ella y la ha tirado por el desagüe? Encima ha hecho que todos los que le rodean digan: «¡Qué bueno, qué bueno, qué bueno!».
Antonio Pérez Henares posa con su nuevo libro
–Afirma que «las erupciones del volcán de mierda y mentiras que el sanchismo tiene bajo los pies son continuas». ¿Qué le parece lo que ha salido de las chistorras, los soles y las lechugas?
–Esperable. Es tan grotesco, tan procaz... Es muy cutre. Alucinante. Y Ábalos hablando de feminismo, y Cerdán de honradez. ¿Y Koldo, de qué? ¿El mandato de qué? ¿Y qué me dices de la Leire? Es que, efectivamente, es un volcán de mierda. Es que ni en las peores cloacas se ha visto, en la política, gente como esta. Es verdaderamente atroz. Ni en el peor de los malos sueños ni en las pesadillas se pudo imaginar esto en un político del año 77. La degradación que esto supone.
La gente lo que tiene es una desafección atroz por sus representantes. Porque, excepto los que viven de ello o los que son sus clientes, el resto de la población ve a los políticos, crecientemente, como algo repulsivo. Y quien gane debe acabar con esto.
O se acaba con el sanchismo o el sanchismo acaba con la democracia. Creo que estamos, además, en las próximas elecciones ante la última oportunidad. No hay vuelta atrás. Y no sé si la hay ya después de lo que pasó en el 23. Porque hoy ese conglomerado tiene la voluntad firme y decidida de cambiar el régimen, que es volver de una democracia a algo que no sé cómo será o a qué se parecerá, pero desde luego mucho más a Maduro que a una democracia europea.
Los que se llaman antifascistas son los que tienen los ribetes de mayor tendencia al totalitarismo y a la violencia
–El final del libro sorprende porque incluye lo que son para usted los diez mandamientos de la ley sanchista. ¿Cómo se le ocurrió hacer esto?
–El mundo progre es muy eclesial: debe tener unos mandamientos, unas consignas y unos axiomas que, si no los cumples, quedas expulsado de ahí. Yo he sido expulsado hace muchos años.
Nosotros, durante la Transición, hasta los 90 o hasta los 2000, tú podías ser amigo de alguien de izquierdas o de un tío de derechas, y jugabas de pareja con él al mus. Y ahora están intentando que volvamos a un estado de guerra civil emocional, donde yo no pueda ser amigo de un tipo que no piense como yo. Eso se está dando ya en la calle, y es tremendo y muy peligroso.
Por eso, repito, o se acaba con el sanchismo y se hace un proyecto de regeneración democrática de verdad o acabamos muy mal. Y, cuando digo muy mal, es que temo lo peor. Y lo peor es que la violencia está ahí. Curiosamente, los que se llaman antifascistas son los que tienen los ribetes de mayor tendencia al totalitarismo y a la violencia. Y me remito a las fotos.
Sin embargo, no está mal poder reírse de ellos, porque una de las cosas que más daño le ha hecho a la tiranía es el sentido del humor. Y por eso he querido poner este punto. Pero, desde luego, es obvio que de la progregracia yo no soy, y está muy claro por, por ejemplo, el veto que inmediatamente te ponen en un montón de sitios. Con eso hay que contar.