Fundado en 1910
Imagen de la sala donde tendrá que responder Sánchez este jueves 30 de octubre

Imagen de la sala donde tendrá que responder Sánchez este jueves 30 de octubreEuropa Press

Sánchez tendrá el mismo trato que el resto de comparecientes en la Comisión del Senado

Cuándo y cuánto dinero en efectivo cobró del PSOE o el baile de cifras de la campaña de primarias de 2017 de Sánchez, en la que la UCO ha detectado que pudo haber pucherazo, son algunas de las infinitas preguntas que debería contestar el presidente del Gobierno este próximo jueves 30 de octubre

Este próximo jueves 30 de octubre, Pedro Sánchez Pérez-Castejón comparecerá en la Comisión de Investigación del Senado en calidad de secretario general del PSOE y de presidente del Gobierno. «Tendrá el mismo trato que el resto de comparecientes», desvelan fuentes de la Cámara Alta. «Declarará en la misma sala Campoamor, asistido solamente por un asesor, como si fuera un ministro o el presidente de Tragsa». Y lo único excepcional es que «se habilitará por la expectativa de los medios de comunicación (se han acreditado más de 500) una sala para periodistas donde podrán seguir la comparecencia del jefe del Ejecutivo».

El objeto de la Comisión Delorme es tan amplio –sobre los contratos, licencias, concesiones, ayudas y otras operaciones del Gobierno y del sector público, relacionadas con la intermediación de Koldo García Izaguirre y con las demás personas vinculadas a la trama investigada, y respecto a los presuntos delitos relativos a la corrupción que tengan una relación, directa o indirecta, o conexión con las mismas– que las preguntas abarcan desde el llamado caso Koldo, la actuación de sus dos secretarios de Organización, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, actualmente en prisión preventiva en Soto del Real por ser presuntamente el jefe de una trama de corrupción en el seno del PSOE, los 90.000 euros en metálico que llevó Carmen Pano a Ferraz por orden de Víctor de Aldama; así como el papel del exgerente del Partido Socialista, Mariano Moreno, que se negó a declarar en el Senado y que fue blindado por Sánchez en una empresa pública con un sueldo de 245.000 euros al enterarse que la UCO le investigaba, como se publicó en El Debate.

Fue en la Comisión del Senado donde se descubrió el papel «determinante» de Isabel Pardo de Vera, nombrada presidenta de Adif nada más llegar Ábalos al entonces Ministerio de Fomento, por su «participación en la presunta adjudicación irregular de licitaciones públicas», además de la «irregular y caprichosa contratación» de la amante de Ábalos, a la que se referían en Tragsatec como «la sobrina del ministro». Sobre el papel del exministro de Transportes y cómo fue de nuevo incluido por Sánchez en las listas electorales a pesar de que ya había saltado el caso de corrupción se centrará otra tanda de preguntas.

También se abordará la figura de Juan Carlos Barrabés después de que la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), dependiente del Ministerio de Hacienda, detectase «irregularidades» en los contratos públicos que se le adjudicaron por valor de 8,4 millones de euros tras las cartas de recomendación como las que presentó su esposa, Begoña Gómez.

Así como el baile de cifras de la campaña de primarias a la secretaría general de 2017 de Sánchez en la que la UCO ha detectado que pudo haber pucherazo, o cuando y cuánto dinero cobró en efectivo del Partido Socialista como reconoció en una entrevista en la cadena Ser: «Como secretario general del PSOE no era algo habitual en mí, pero seguro que en alguna ocasión he tenido este tipo de liquidaciones de gasto».

Su declaración de bienes y rentas

Si se analizan todas sus declaraciones de bienes y rentas presentadas al Congreso desde que fue nombrado parlamentario en diciembre de 2015 se puede deducir que «no incluyó todas las partidas percibidas y que se producen ciertos errores en las retenciones de IRPF» o se repite la misma declaración en distintas legislaturas.

Tras las generales de marzo de 2008, en las que José Luis Rodríguez Zapatero revalidó la presidencia, Pedro Sánchez no fue elegido diputado y entró como parlamentario sustituyendo a Pedro Solbes, de septiembre de 2009 a septiembre de 2011. Durante esa legislatura no presentó al Congreso ninguna declaración. Su salario como diputado venía fijado por el acuerdo de la Mesa del Congreso de 1 de junio de 2010, por el cual las retribuciones de los electos por Madrid eran un mínimo de 3.684 euros.

En noviembre de 2011, Sánchez había escalado diez puestos en las listas madrileñas, pero tampoco fue elegido por las urnas. En esas elecciones, el PSOE de Alfredo Pérez Rubalcaba consiguió 10 diputados en Madrid. Y de nuevo Sánchez consiguió entrar en el Congreso por una sustitución, a finales de enero de 2013, esta vez de Cristina Narbona. En la legislatura que gobernaba con mayoría absoluta Mariano Rajoy, Sánchez declaró un sueldo de 22.587,89 euros por actividades profesionales relacionadas con Economía, y un salario de 9.756 euros como profesor asociado de Estructura Económica e Historia del Pensamiento Económico en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Empresariales en la Universidad Camilo José Cela, la misma universidad privada madrileña donde realizó su polémica tesis doctoral, y que ahora tilda como «chiringuitos educativos».

Por entonces, sus colaboraciones en tertulias ascendían a 2.950 euros; en conferencias, 2.362 euros; y 14.000 euros como rentista. El famoso Peugeot lo había adquirido en 2005 y tenía una vivienda con garaje adquirida en noviembre de 1992 y otra segunda vivienda con garaje, comprada al 50 %, a finales de julio de 2008, con un préstamo hipotecario de 159.300 euros que le concedió Bankia. No hay que olvidar que el líder del PSOE formó parte de Caja Madrid por ser concejal del Ayuntamiento de Madrid hasta 2009 y que obtuvo una bonificación en el tipo de interés.

Era el líder del PSOE el 13 de julio de 2014 ganó con un 48,6 % de apoyos las elecciones primarias para suceder a Pérez Rubalcaba cuando se convocó generales el 20 de diciembre de 2015, en las que tan sólo consiguió 90 diputados, un resultado que bajaría aún más, a 85 escaños, cuando se repitieron de nuevo las elecciones en junio de 2016. En la declaración de bienes y rentas presentadas en enero de ese año no se muestra qué cobró en 2015 como secretario general del PSOE antes de dimitir tras ser derrotado en un caótico Comité Federal en el que intentó amañar el resultado con una urna escondida detrás de un biombo. En esa XI Legislatura, Sánchez declaró un sobresueldo por ser presidente del Grupo Parlamentario Socialista de 23.527,28 euros (1.680,52 euros netos por 14 pagas en 2015), al que se le sumaba su salario como diputado.

El baile de cifras de Bancal de Rosas

Llegan los días del Peugeot y la campaña de primarias de 2017, en la que parte de los integrantes de aquella banda están imputados por supuestamente pertenecer a una trama de corrupción. Tanto a la gestora del Partido Socialista como de los otros dos candidatos, Susana Díaz y Patxi López, no les cuadraron las cuentas de quien sería reelegido como secretario general del PSOE. Ellos se acogieron al sistema de cuentas corrientes bancarias, y no al crowdfunding que abrió Pedro Sánchez dentro de su web sanchezcastejon.es para canalizar las donaciones a través de Bancal de Rosas, una asociación sin ánimo de lucro, que supervisó Santos Cerdán. Esa fue la campaña que aparece en el determinante informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil donde Cerdán ordenó a Koldo García que «sin que te vea nadie, metes las dos papeletas».

El tesorero de dicha entidad, Pedro Luis Egea Vega, reconoció en la Comisión de Investigación del Senado sobre la Financiación de los Partidos Políticos, en marzo de 2018, que el crowdfunding aprovechó «una laguna de la ley». «Cuando el presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, pide que suspendan el crowdfunding de Sánchez, es porque no estaba integrado dentro de la contabilidad oficial del PSOE, y por tanto podía ser financiación ilegal. El proceso de elección de primarias también debía regirse por las normas sobre financiación de los partidos políticos, que está sujeta a la fiscalización de cuentas. Bancal de Rosas se acogió a la Ley de Protección de Datos para no reconocer de dónde venía realmente los ingresos y quienes eran los donantes», cuenta un miembro de la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas. Entre esos donantes, como publicó El Debate, estaba la esposa del presidente del Gobierno.

La transparencia de la que hacen gala nos da un baile de cifras significativos a la vista de cómo posteriormente entraba el dinero en efectivo en la sede del PSOE cuando estaba gestionada por Ábalos, otro de los hombres imprescindibles para el presidente. Sánchez en su Manual de Resistencia, asegura que «es un dato público y transparente», que «en toda la campaña nos gastamos 240.000 euros». En cambio, el tesorero de Bancal de Rosas afirmó que «los gastos ascendieron a 131.911 euros» y que recibieron un «total de ingresos de 128.908 euros».

Por su parte, el Tribunal de Cuentas en su informe de fiscalización de los partidos políticos registró que el PSOE ingresó en el año 2017, 395.752 euros mediante el sistema de crowdfunding. Si se resta la cantidad que el gabinete de Patxi López reconoció que habían recaudado, 10.350 euros, y que el equipo de Susana Díaz facilitaba el número de cuenta del Banco Popular que Ferraz le había abierto, hay un desfase en las cifras de 256.494 euros de la campaña de primarias de Sánchez con el Tribunal de Cuentas.

E incluso la presidenta del Tribunal de Cuentas por la que apostó el Partido Socialista, Enriqueta Chicano, desmontó en el Senado a principios de octubre que dicha institución supiera si había financiación ilegal en Ferraz, al asegurar que «no detectamos en ningún caso cajas B» y existen 1.042 cuentas que no están fiscalizadas desde el 2017 al 2020, cuando Ábalos era secretario general, con un saldo de 2 millones de euros que «no sabemos de dónde viene», porque su competencia es tan solo señalarlo en un informe.

Sánchez no incluyó su sueldo como secretario general

Tras la moción de censura a Mariano Rajoy, en junio de 2018, Sánchez no convocó elecciones hasta finales de abril de 2019. Un mes más tarde presentó las credenciales en la Cámara, el 17 de mayo de 2019, en la que aparece cuánto cobra del PSOE, entre enero y mayo de 2018, 30.261,23 euros; y de junio a diciembre de 2018 por ser presidente en funciones, 35.299 euros.

Declaración de intereses económicos de Pedro Sánchez Pérez-Castejón presentada en el Congreso el 12 de febrero de 2021

Declaración de intereses económicos de Pedro Sánchez Pérez-Castejón presentada en el Congreso el 12 de febrero de 2021

Al no ser posible formar Gobierno, se tuvieron que repetir las elecciones generales en noviembre de 2019. En esa fecha, Sánchez subió una nueva declaración donde aparece su sueldo como presidente del Gobierno, 87.814 euros en doce mensualidades, pero no se registra qué cobró como secretario general del Partido Socialista. Este olvido es significativo porque en una declaración de intereses económico presentada al Congreso, con fecha de febrero de 2021, sí aparece que cobraba como secretario general. Sus ingresos se complementaban con 42.000 euros por derechos de autor y 12.845 euros por el arrendamiento de una vivienda no habitual. Ese año, contrató un fondo de inversión de 81.449 euros, su plan de pensiones ascendía a 105.378 euros y tenía ahorrados 19.208 euros. Todavía le quedaba un saldo pendiente de la hipoteca de 86.242 euros.

Por último, la declaración de bienes y rentas de la XIV Legislatura, que se registró el 28 de junio de 2023 a pesar de iniciarse el 3 de diciembre de 2019, y de la XV Legislatura, con fecha del 9 de agosto de 2023, es exactamente la misma, excepto por la cantidad pagada por IRPF, que pasó de 10.508 euros a 43.782 euros. Ya no se detalla si tiene ingresos económicos por arrendamientos ni que tenga vehículo propio, quizá porque actualmente no le hace falta por utilizar de forma constante el Falcon.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas