La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola
Perfil
La mujer que aceptó pactar con Vox para presidir Extremadura y que se lo juega todo en su adelanto electoral
La dirigente popular acudirá a unos comicios en el que se presenta como favorita frente a un PSOE dividido y dependiendo de un hipotético ascenso de Vox en la región
María Guardiola acaba de firmar la convocatoria de elecciones en Extremadura. La dirigente del PP ha optado por esta vía después de que no haya podido sacar adelante los Presupuestos de este año en la región, tras la negativa del PSOE y de Vox a apoyar las cuentas públicas. Guardiola ha decidido este lunes pulsar el botón electoral y los extremeños acudirán a las urnas el próximo 21 de diciembre, apenas unos días antes de Navidad. La dirigente popular se jugaría su futuro político en estos comicios, después de haberse convertido en la primera mujer en ser la presidenta de Extremadura, y la segunda persona en lograrlo sin tener el carné del PSOE.
Nació el 5 de diciembre de 1978 en Cáceres y es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Extremadura. Está casada y es madre de dos hijos (Carmen y Jorge). Se diplomó también en Ciencias Empresariales, obteniendo el mejor expediente de su promoción. Su familia es seguidora del FC Barcelona, dando la casualidad de que comparte apellido con una de las grandes leyendas del equipo azulgrana: Pep Guardiola.
Comenzó su carrera de funcionaria en la Junta de Extremadura. Posteriormente, en 2011, dio el salto para unirse al Ejecutivo de Extremadura presidido por el entonces popular José Antonio Monago. María Guardiola se incorporó al organigrama autonómico como secretaria general de Economía y Hacienda. También llegó a ocupar el cargo de secretaria general de Ciencia y Tecnología de la Junta de Extremadura. En 2015 finalizó este ciclo y se unió a la política local como concejal del Ayuntamiento de Cáceres, cargo que ocupó hasta julio de 2022.
En aquel año fue elegida, por unanimidad, presidenta del PP de Extremadura, convirtiéndose de esta manera en la candidata de los populares para presidir la Junta de Extremadura. Contó con el visto bueno de Alberto Núñez Feijóo desde el primer momento y fue designada anteriormente con el beneplácito de Pablo Casado, el anterior líder del PP, y de Teodoro García-Egea, mano derecha de Casado.
La prueba final llegó en las elecciones autonómicas del 28 de mayo de 2023, en las que el PSOE ganó con 28 diputados. Sin embargo, el PP de Guardiola también obtuvo 28, pero con menor número de votos. Guardiola sólo podía ser presidente con los cinco escaños de Vox. Ella se resistió a pactar con los de Santiago Abascal, llegando a protagonizar comparecencias públicas en las que arremetió duramente contra sus políticas.
«Mi palabra no es tan importante como el futuro de los extremeños»
En plenas negociaciones para formar gobierno, realizó una comparecencia ante los medios que dinamitó las negociaciones con los de Abascal. «No puedo dejar entrar a quien no condena la violencia machista», afirmó la dirigente del PP. Guardiola propinó varios ataques a Vox, a pesar de que era la única opción para ser la nueva presidenta de Extremadura. «Lo único que he encontrado en Vox han sido zancadillas, soberbia y ansia. Parece que nos obligan a ir a elecciones», alegó también.
La dirigente del PP se mantuvo en esta posición durante bastante tiempo, defendiendo en más de una ocasión que su «único patrimonio» era su palabra. Pero esto cambió con la intervención de Alberto Núñez Feijóo y del resto de la dirección del PP, que veían cómo este enfrentamiento con los de Abascal podía perjudicar a sus intereses de cara a las elecciones generales del 23 de julio, las que Sánchez había convocado tras el batacazo electoral del PSOE en los comicios autonómicos.
Guardiola acabó asimilando que solo podía ser presidenta de Extremadura a cambio de los apoyos de Vox. «Habrá una relación duradera, leal y eficaz. Damos un voto de confianza», afirmó el portavoz de Vox en la Cámara regional, Ángel Pelayo Gordillo, durante el pleno de investidura. Además, Guardiola evitó también una repetición electoral que difícilmente podrían haber entendido los extremeños. «Mi palabra no es tan importante como el futuro de los extremeños», remarcó Guardiola poco después de firmar su acuerdo de Gobierno con Vox.
El Ejecutivo de Guardiola echó a rodar con nueve consejerías, ocho para el PP y una para Vox: la de Gestión Forestal y Medio Rural, que fue designada a Ignacio Higuero. La dirigente popular, que no duda en definirse como feminista, diseñó un Ejecutivo formado por seis mujeres y tres hombres.
A pesar del enfrentamiento inicial, María Guardiola mostró su buena sintonía con Vox dentro del Ejecutivo regional. «No son prófugos de la Justicia ni son delincuentes intentando escaquearse de sus penas», señaló la presidenta extremeña durante un Pleno en la Cámara regional en septiembre de 2023.
En julio de 2024, Vox certificó su ruptura con el PP abandonando los Gobiernos autonómicos en los que gobernaban ambas formaciones, incluyendo el Ejecutivo de Extremadura. A pesar de esta decisión, Ignacio Higuero optó por seguir en el Gobierno, lo que provocó su salida de Vox y la repulsa pública de los de Abascal. «Vox no representa ahora mis ideales», aseguró Higuero para defender su decisión. «Me he sentido muy arropado por ti, María. Muchas gracias por confiar en mí. Tendrás mi lealtad, lo daré todo para que Extremadura sea el sueño que tú y yo tenemos en mente», añadió Higuero, que finalmente dimitió el pasado agosto tras ser acusado de tener un currículum falso.
En febrero de 2024, la Junta de Extremadura pudo aprobar los Presupuestos con el voto favorable de PP y Vox. Se trata de las cuentas públicas que se encuentran prorrogadas hasta el momento, después de que Guardiola no haya podido sacar las nuevas cuentas, por lo que ha optado por materializar el adelanto electoral.
Sin rivales
María Guardiola acudirá al adelanto electoral como favorita debido a la división interna que existe dentro del PSOE. Miguel Ángel Gallardo, líder de los socialistas en Extremadura, maniobró para poder ser diputado en la Cámara regional de Extremadura y conseguir el aforamiento para hacer frente al caso de corrupción que afecta a David Sánchez. El hermano del presidente del Gobierno está imputado por el puesto a medida que se ideó desde la Diputación de Badajoz. Gallardo era el presidente de la diputación por aquel entonces.
Gallardo recogió su acta de diputado autonómico un día antes de que se dictara un auto de procesamiento contra él y forzando de cinco compañeros (la diputada que ocupaba el escaño y los cuatro siguientes en la lista electoral). Por ello el dirigente socialista se encuentra imputado por fraude de ley en ese aforamiento exprés, y por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias en el caso que investiga al hermano de Sánchez. El Tribunal Supremo tumbó el aforamiento de Gallardo, al considerar que lo buscaba «para eludir la competencia del Juzgado de Instrucción y de la Audiencia Provincial».
Cabe recordar que Guardiola acudió al funeral de Guillermo Fernández Vara, expresidente socialista de Extremadura que falleció hace unas semanas. A pesar de haber sido su gran rival político, Guardiola mostró una gran sintonía con Vara, incluso después de que se alejara de la política por su enfermedad. En su funeral, destacó la figura del exdirigente socialista, «basada en el respeto a las personas y las instituciones».
María Guardiola se juega su futuro político en un adelanto electoral con el que podría revalidar su cargo, dependiendo de un hipotético ascenso de Vox en la región.