El fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, a su llegada al Supremo
El fiscal general llega al Supremo para ser juzgado: por la puerta de autoridades, en coche oficial y solo
El juicio se extenderá durante 6 jornadas en el que las partes piden hasta 6 años de prisión
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha llegado este lunes sobre las 9:40 horas a la sede del Tribunal Supremo (TS) para ser juzgado por presuntamente haber filtrado información relativa a Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
Solo y con traje, el jefe del Ministerio Público se ha bajado del coche oficial que le ha trasladado desde la sede de la Fiscalía General del Estado, en la calle Fortuny de Madrid, donde le han despedido un grupo de fiscales como muestra de apoyo. Ha entrado al tribunal por la puerta principal, destinada al uso exclusivo de las autoridades, arropado por los aplausos de algunas personas.
Desde primeras horas de la mañana, la prensa esperaba la llegada de García Ortiz, quien ha optado por no hacer declaraciones. Fuentes del alto tribunal han confirmado a Europa Press que más de 200 periodistas de 59 medios de comunicación se han acreditado para dar cobertura a las sesiones que se extenderán, previsiblemente, hasta el 13 de noviembre.
Es la primera vez que un fiscal general del Estado es juzgado mientras ejerce sus funciones en el cargo. García Ortiz llega al juicio acusado de haber cometido un delito de revelación de secretos por, presuntamente, facilitar a la Cadena SER el contenido confidencial del correo electrónico que el abogado Carlos Neira envió el 2 de febrero de 2024 a la Fiscalía, en el que ofrecía que la pareja de Díaz Ayuso reconociera dos delitos fiscales a cambio de un pacto con para evitar su ingreso en prisión.
A lo largo del juicio se prevé que declaren unos 40 testigos, entre fiscales, abogados políticos, periodistas, directores de comunicación y agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
La primera sesión, la de este lunes, ha empezado con las cuestiones previas de la defensa o de las acusaciones. Luego será el turno de los primeros testigos: el primero será Julián Salto, el fiscal que investigó a González Amador por delitos fiscales y que se escribió con Neira para negociar una conformidad. Fue el encargado de remitir a García Ortiz la cadena de 'emails' en los que se centra el caso, entre ellos el presuntamente filtrado la noche del 13 de marzo de 2024 por el fiscal general a la Cadena SER.