Koldo García, José Luis Ábalos, Pedro Sánchez y Santos Cerdán
Entre mordidas y dinero en metálico: la presunta financiación irregular del PSOE que viajó en el Peugeot
Los cuatro integrantes del vehículo —con el que recorrían España en 2017 por las primarias del partido— aparecen en informes de la Guardia Civil
Sánchez negó ante el Senado que se hablase de «negocios o mujeres» en el coche
Aunque el presidente del Gobierno se empeñara durante la comisión de investigación del Senado en decir que durante la campaña de las primarias del PSOE le acompañaban «miles y miles de compañeros», el Peugeot solo tenía cinco plazas.
«No me consta», reiteraba en la Cámara Alta acerca de haber escuchado conversaciones de «negocios o mujeres» en el interior del vehículo. Sin embargo, la relación entre José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Koldo García y Pedro Sánchez empezó a fraguarse años antes de que recorrieran España antes de aquellas primarias del PSOE en 2017.
Fue en las anteriores primarias, el 13 de julio de 2014, cuando un mensaje de «Santos jefe psoe» —por entonces diputado en el Parlamento de Navarra —entraba en el móvil de Koldo: «Cuando termine apuntas como que han votado esos dos que te faltan sin que nadie te vea y metes las dos papeletas». Un cuarto de hora más tarde, el exasesor de Ábalos respondió con un escueto «ya está».
Publicación de Facebook de Pedro Sánchez donde elogia a Koldo García
De aquellos comicios nació el sanchismo, con el actual presidente del Gobierno ganando con el 49 % de los votos, frente al 36 % de Eduardo Madina y el 15 % de Pérez Tapias. Apenas tres semanas antes, Sánchez había subido a su perfil de Facebook una foto de Koldo, vestido con una camiseta blanca y un pantalón vaquero. «Pamplona nos descubrió a uno de los gigantes de la militancia en estas tierras navarras», decía, a quien describía como un «referente político contra los efectos de la crisis y las políticas de la derecha. Es el último aizkolari socialista».
Pasando a la escena nacional, y tras cosechar los peores resultados de los socialistas en democracia, con 85 diputados y Pablo Iglesias a menos de 400.00 votos, llegó el comité federal de octubre de 2016. Allí trató de reproducir lo que Koldo había ejecutado dos años antes. Con el partido «roto», en palabras de Pérez Tapias, se había ejecutado «una votación secreta de una manera un tanto anómala», en la que había existido una urna secreta. El 1 de octubre Sánchez dimitía, aunque prometió venganza, haciendo frente a Susana Díaz. Fue ahí cuando el Peugeot salió del garaje.
Pedro Sánchez anunció su dimisión como secretario general del PSOE el 1 de octubre de 2016
La banda, con Koldo de chófer y custodio de los avales, recorrió las federaciones socialistas de España, como reconoce el propio Sánchez en su Manual de Resistencia. Una moción de censura, múltiples cambios de opinión y traiciones después, el sanchismo se consolidó en la poltrona, mientras se erigía sobre él la sombra de la corrupción. Además de la de los miembros de su partido, la Justicia investiga una presunta financiación ilegal después de que el informe de la UCO —del pasado 8 de octubre— recogiera la situación patrimonial de Ábalos.
Este, presuntamente, habría cobrado comisiones irregulares por la venta de material sanitario durante la pandemia, efectuados por él mismo, y su asesor, Koldo García Izaguirre. El texto arroja gastos del exministro y exsecretario de organización del PSOE por valor de 95.437 euros sin ninguna justificación bancaria y que podrían provenir de sobres entregados en la sede del partido en Ferraz.
Según la Guardia Civil, Koldo y su mujer, Patricia Úriz «emplean un lenguaje convenido» para referirse a los billetes: chistorras, para los de 500 €; soles, para los de 200 €; y lechugas, para los de 100 €.
Ábalos y los pagos en metálico
La primera pieza en llegar al banquillo de los acusados fue el exministro de Transportes, quien será juzgado en el Tribunal Supremo por haber cobrado, supuestamente, comisiones por los contratos de material sanitario durante la pandemia. El juez Leopoldo Puente, quien firmó el auto de procesamiento, le atribuye los delitos de cohecho, pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y malversación por las mascarillas. En esta trama también se incluye a su exasesor, Koldo García, y al empresario Víctor de Aldama, —uno de los principales comisionistas—.
El Supremo veía como primer indicio el «pacto» y el «concierto de voluntades» entre los tres para «la comisión de sucesivos hechos delictivos». Aldama, a través de su hermano, conoció a Koldo, por entonces escolta del exministro. El ministro, por medio de su exasesor, «encomendaban al Sr. de Aldama diversas gestiones de mayor o menor entidad». Así, el juez destacaba que durante su etapa al frente de la cartera, Ábalos incrementó «sensiblemente» los ingresos que se hacían en metálico en sus cuentas, a la vez que los egresos desaparecían de sus cuentas bancarias entre 2018 y 2023.
El juez apunta a un viaje a México en el que participaron los implicados, estando el empresario al cargo de organizar una visita al Senado del país hispanoamericano por parte de Ábalos. El escrito del magistrado recoge que los investigados podrían aprovecharse del exministro para «favorecer, naturalmente, a cambio del correspondiente beneficio económico del que todos participarían, la contratación con la Administración Pública, en cuantas ocasiones hubiera oportunidad».
Así, se señala que Ábalos, por medio de entidades dependientes del Ministerio de Transportes —Adif o Puertos del Estado— podría haber gestionado la compra de material sanitario a cambio de una «indebida compensación económica» de Víctor de Aldama. Por aquel entonces, el empresario era asesor de Air Europa.
El magistrado Puente defendía en el escrito el rescate con dinero público de la aerolínea, aseverando que el extitular de Transportes pudo «promover por encargo» de Aldama, «la publicación de una nota de prensa» de la cartera «emitida el 8 de agosto de 2020, mostrándose partidario y expresando el progreso de las gestiones para que dicha mercantil obtuviera la correspondiente financiación pública».
José Luis Ábalos durante una sesión plenaria en el Congreso
A cambio, el juez estudia que el dirigente socialista «podría haber obtenido el gratuito disfrute de un chalet de vacaciones en Marbella» para su familia entre los días 12 y 23 de agosto de 2020, por una renta de 8.900 euros, formalizada por la esposa de Koldo. «Fue satisfecha en la cantidad de 1.800 euros desde una cuenta titulada por la esposa de Don Koldo, y los 8.000 euros», con un dinero que «procedería del propio Sr. de Aldama o de la empresa cuyos intereses este representaba», apunta el auto, y se habría entregado «como gratificación a cambio de la publicación de dicha nota de prensa».
Un procedimiento similar se repitió con otras operaciones de la empresa de hidrocarburos Villafuel, a cambio del uso del chalet «La Alcaidesa», en Cadiz, o «gestiones» para el fraccionamiento de una deuda con Hacienda de la empresa de Aldama, y certificados de movilidad para evitar las restricciones de la pandemia.
Asimismo, el magistrado habla de pagos mensuales de hasta 10.000 euros desde 2019 hasta, al menos, 2021 por parte de Aldama a Koldo, «en algunas ocasiones, en presencia del Sr. Ábalos Meco, repartiendo después su importe». Incluso, prosigue el texto, en algunas ocasiones en las que el empresario no tenía dinero en metálico, se realizaron desde República Dominicana. Era una tercera persona la encargada de «recoger el dinero en nombre de don Koldo García», cuyos desplazamientos están registrados en dos ocasiones: del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2021 y del 13 al 16 de diciembre de dicho año.
Mientras se cocinaban estas tramas, también se investigan el pago del alquiler de un piso en Plaza de España de Madrid, para Jésica Rodríguez, pareja sentimental de Ábalos, y su contratación a las empresas públicas Ineco y Tragsatec «sin que la misma hubiera de superar ninguna clase de proceso de selección erlevante y sin que, con pleno conocimiento de aquellos, acudiera ni un solo día a sus respectivos centros de trabajo ni prestara tampoco en ellos actividad profesional de ninguna naturaleza». Del mismo modo, la «arbitraria contratación de Claudia Montes», Miss Asturias, en la empresa pública Logitrail.
«Santos era el que tenía el control»
El magistrado también investiga a Ábalos dentro de la pieza separada por las presuntas comisiones a cambio de la adjudicación de obras públicas. Esas mordidas, se las repartía junto a Cerdán y Koldo por un valor de 620.000 euros —además de otros 400.000 más pendientes de cobro—.
El que fuera sucesor de Ábalos —que dimitió, entregó su acta de diputado y se encuentra en prisión provisional— fue investigado por la UCO de la Guardia Civil por un supuesto cobro de una mordida en la adjudicación del desdoblamiento del túnel de Belate, en Navarra.
El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán a su llegada a declarar en el Tribunal Supremo
La UCO intervino grabaciones y mensajes de Cerdán en la que se trataban adjudicaciones de contratos públicos «a cambio de precio». Entre los investigados era descrito como «el que lo puede desbloquear todo». «Santos era el que tenía el control, el que abría y cerraba puertas. Cuando algo se atascaba, había que llamarle a él», decía otro mensaje, recogido por el informe. En ellos se discute abiertamente el reparto de comisiones, el control territorial de contratos públicos y las deudas pendientes derivadas de adjudicaciones que, según la UCO, fueron «amañadas» mediante informes técnicos manipulados y puntuaciones infladas.
Desde al menos el año 2015, Cerdán ya mantenía contacto con Acciona y otras empresas como OPR y LIC, implicadas en las obras investigadas. A través de su influencia interna en el PSOE y su peso territorial —especialmente en Navarra y el norte de España— habría garantizado el acceso preferente de estas constructoras a concursos millonarios del Ministerio de Transportes durante la etapa de Ábalos. El texto asevera que hay más de 450.000 euros en «contraprestaciones» aún pendientes por adjudicaciones públicas a Acciona, gestionadas personalmente por Cerdán.
«El 1», al tanto de todo
Entre informes de la Guardia Civil, el último integrante del Peugeot se ve salpicado por el rescate de Air Europa. Rodeado por los integrantes de su Gobierno y por su círculo más personal —su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez—, en los escritos de la UCO se recoge que «cuando hacen referencia al Presidente del Gobierno lo hacen siempre nombrándolo como 'el 1'».
Igualmente, así se refiere a él la ‘fontanera’ Leire Díez, quien supuestamente trabajaba para Cerdán. Esta trató de sobornar a los fiscales José Grinda e Ignacio Stampa a cambio de que le dieran información comprometedora.
Díez, quien decía investigar en nombre de Cerdán, daba a entender que Sánchez estaba al tanto de todo. Así lo afirmaron cuando contactaron para engañar y utilizar al empresario Luis del Rivero con el fin de llegar hasta el fiscal Stampa para concertar una reunión en la que tratar de sacarle la información que poseía el jefe de la Fiscalía Anticorrupción sobre el entorno de Sánchez.
Asimismo, en declaraciones en la Cadena SER, el líder del Ejecutivo reconoció que «en alguna ocasión» pudo recibir pagos en efectivo para liquidar gastos adelantados como secretario general del PSOE, algo que calificó como una práctica legal que realizan instituciones y empresas. «No era algo habitual, pero seguro que en alguna ocasión he tenido ese tipo de liquidaciones de gasto», aseveraba.
Estas declaraciones se produjeron después del informe de la UCO sobre la situación patrimonial de Ábalos, que desvelaba la modalidad de reembolso de gastos. Para Sánchez, esto no demostraba una financiación irregular, mencionando que los 95.000 euros de fondos de procedencia desconocida son de las cuentas de Ábalos y no del PSOE.