La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz
Díaz clama contra «la violencia machista» pero calla sobre el caso de abuso del fundador de En Marea fugado
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha hecho este martes un alegato contra la violencia machista pero sigue sin pronunciarse sobre el compañero de coalición, fundador de En Marea, que abusó de una menor y que huyó de la justicia. Se trata de Martiño Ramos Soto, uno de los fugitivos españoles más buscados por la Policía Nacional. Ramos, profesor de instituto en Ourense, fue condenado a trece años de prisión por abusar sexualmente de una menor, pero se dio a la fuga antes de entrar en prisión.
Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Díaz ha aprovechado la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros para insistir en el mensaje de que «la violencia machista mata y enferma a las mujeres». El mensaje está bien, coherente con la fecha, pero no con el hecho de que estos días se ha conocido que Ramos participó en la formación de la coalición de partidos en el que estaba integrado Izquierda Unida.
«Hoy quiero hacer un llamamiento a todos los poderes del Estado, a todas las administraciones públicas, para comprometernos con el reto, con el gran desafío de vivir en paz y en igualdad y de acabar con las violencias machistas en España», defendía Díaz.
Hace un llamamiento a los poderes del Estado y las administraciones públicas pero no al interior de los propios partidos que integraron la coalición de la que formó parte. Y no es el primer caso, o, al menos, la primera denuncia.
Díaz, fue elegida por primera vez diputada en el Congreso de los Diputados en 2016 concurriendo en las listas de En Marea, una coalición que estaba conformada –entre otros– por Podemos e Izquierda Unida.