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La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, en un desayuno ofrecido a medios de comunicación la semana pasada

La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, en un desayuno ofrecido a medios de comunicación la semana pasadaEFE/Jero Morales

PP y Vox dan el primer paso para buscar un acuerdo en Extremadura mientras sigue el choque entre Feijóo y Abascal

  • Esta semana ambos partidos han mantenido una primera reunión «cordial», después de los órdagos lanzados mutuamente, con la intención de seguir trabajando

  • El líder de Vox eleva el tono contra el presidente del PP por acceder a reunirse con Sánchez y advierte de que la «desconfianza» es hoy mayor

El Partido Popular y Vox han dado esta semana el primer paso para tratar de sacar adelante un acuerdo en Extremadura que contente a quienes ya fueron socios de gobierno durante un año, aunque mantienen la prudencia. El martes ambas formaciones mantuvieron un primer encuentro después del periodo navideño que se había iniciado dejando los resultados de las urnas en pausa.

Desde el PP, María Guardiola manifestó que las negociaciones iban «muy bien» y que tenían «muchas ganas de que todo salga bien», y desde Vox, trasladaron que tuvo lugar «una cordial reunión», en la que ambas partes habían mostrado su interés por «llegar a un entendimiento»; «se seguirá trabajando sobre ello», trasladaron fuentes del equipo de Óscar Fernández. No obstante, ambos partidos se han mostrado muy discretos con lo que abordaron en el encuentro y no han dado detalles al respecto.

Esta toma de contacto se produce después de que la semana pasada se lanzaran mutuamente órdagos ante unas futuras negociaciones, y tras una campaña electoral de mucha tensión. Los populares habían comunicado a través de los medios que se iniciarían las conversaciones la semana siguiente y ofrecerían a la formación de Santiago Abascal entrar en el Gobierno, con su intención de atar un acuerdo que diera estabilidad toda la legislatura y evitar con ello la situación que provocó el adelanto electoral. Y Vox quiso recoger el guante y, también a través de la prensa, puso por primera vez sobre la mesa la idea de entrar en el Ejecutivo con una vicepresidencia y varias consejerías para, según señaló el propio Abascal, garantizar que se cumpliera lo pactado.

Dicho todo ello, se han sentado a negociar, aunque todas las opciones están sobre la mesa. Lo que ha cambiado respecto a la situación antes del 21-D es que el PP logró la victoria ganando un escaño más y sumando cinco escaños más que la izquierda junta, pero sin la mayoría absoluta, y Vox ha sacado más del doble de la representación que tenía, 11 diputados, lo que le hace ir a una negociación con más fuerza para exigir.

No obstante, a la vez que se ha producido este acercamiento, durante toda la semana los líderes nacionales de ambos partidos se han lanzado críticas y reproches mutuos, también en plena precampaña en Aragón, donde las urnas podrían dejar un escenario similar al extremeño. Santiago Abascal ha arremetido contra Alberto Núñez Feijóo después de que el líder del PP haya accedido a reunirse con Pedro Sánchez el próximo lunes en el Palacio de la Moncloa.

Se trata de una reunión que se enmarca en la ronda de consultas que va a llevar a cabo Pedro Sánchez para, según dijo, abordar con todos los grupos, excepto Vox, un posible envío de tropas a Ucrania; si bien, Feijóo ha pedido que se amplíe el contenido a hablar de Defensa y de política exterior, con la idea de que todo se lleve al Congreso, en relación a Venezuela, Irán o ahora Groenlandia, entre otras cuestiones.

Cuando se anunció la reunión el martes, el presidente de Vox tildó de «contradicción insoportable» la actitud del PP por reunirse con Sánchez al tiempo que convoca manifestaciones contra la «mafia» del Gobierno, acusando a Feijóo de estar «legitimando al capo de la mafia». Y advirtió desde Aragón: «Si la desconfianza respecto al PP era grande, ahora es mayor y, por lo tanto, las prevenciones, la vigilancia, los matices que tengamos que introducir en cualquier tipo de pacto serán mayores porque desconfiamos mucho».

El líder de los populares le contestó al día siguiente que acudía a Moncloa «por respeto a la Presidencia del Gobierno de España» y expresó que «aquel que no respeta a la Presidencia del Gobierno de España no respeta a España». «Yo respeto a mi país, no soy el presidente de un partido antisistema y, por tanto, creo que mi responsabilidad es acudir cuando el presidente del Gobierno sea el que fuere me cite», incidió Feijóo, que dijo tener «ninguna o muy poca expectativa» de llegar a acuerdos con Sánchez.

Sus palabras fueron a su vez respondidas por Abascal, que afirmó en un mitin que no tiene respeto «ni a la corrupción, ni a la mentira, ni a la traición», ni a Sánchez ni a la Presidencia del Gobierno mientras él sea el presidente. Y ahondó en sus duras críticas contra el PP por lo que califica como «la estafa del bipartidismo». «Piensan lo mismo», insiste en estos días el líder de Vox, acusando a los populares y a los socialistas de compartir políticas migratorias, verdes, fiscales o de género, que es una de las cuestiones en las que hizo hincapié Vox en sus discursos de campaña en Extremadura y lo hace ahora en la nueva cita electoral.

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