Sánchez esquiva la mirada de Juanma Moreno
Quedó retratado
El gesto descortés de Sánchez con Moreno durante su comparecencia conjunta: ni le miró
El presidente andaluz se refirió al Gobierno de España durante su intervención y se giró buscando la mirada de su responsable, pero no la encontró
Las palabras de Pedro Sánchez desde Adamuz en pro de la «unidad en la respuesta» y de la «coordinación institucional» no se compadecen con el gesto que mantuvo durante la intervención del presidente de la Junta de Andalucía.
El presidente del Gobierno se desplazó a la zona cero de la tragedia en compañía de la vicepresidenta María Jesús Montero, que es también la candidata del PSOE en Andalucía, y de los ministros de Transportes e Interior, Óscar Puente y Fernando Grande-Marlaska.
Tras visitar la zona afectada, Sánchez compareció junto a Moreno y al alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, que fue el primero en hablar. El presidente andaluz tomó la palabra antes que Sánchez, que ni le miró durante su breve intervención.
La secuencia fue reveladora. Moreno se acercó al micrófono y, un paso por detrás, se quedaron Sánchez y el resto de la comitiva. El presidente andaluz empezó agradeciendo la solidaridad de los vecinos de Adamuz y, también «la coordinación absolutamente necesaria». Después añadió: «En el día de ayer y en el día de hoy hemos estado trabajando conjuntamente con el Ayuntamiento, con la Diputación de Córdoba, con la Administración General del Estado, con el Gobierno de España». Al decir esto último, Moreno se giró buscando la mirada del aludido, del presidente del Ejecutivo, pero no la encontró. Éste estaba mirando a todos los lados posibles menos al máximo responsable de la Junta de Andalucía.
Cuando a Sánchez le tocó intervenir, también puso en valor que el Estado estaba actuando desde el principio «como tenía que actuar»: «Unido, coordinado y con lealtad», detalló.
La tragedia ferroviaria, con 40 fallecidos confirmados, se ha producido en pleno enfrentamiento entre el Gobierno y las comunidades del régimen común -todas salvo Cataluña- por la reforma del modelo de financiación diseñado por el Ministerio de Hacienda al gusto de ERC. Este mismo domingo, Alberto Núñez Feijóo reunió a sus barones regionales en Zaragoza para escenificar su oposición total. Allí, Moreno reivindicó «una financiación justa, sin privilegios, y que garantice la igualdad entre españoles».