El Inspector de Hacienda en la Delegación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria en Aragón, Raúl Burillo Pacheco
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Quién es Raúl Burillo, el inspector que destapó la trama Koldo y que ahora compite en las elecciones de Aragón
Inspector de Hacienda, zaragozano, discreto hasta la obstinación, el nombre de Raúl Burillo empezó a circular cuando fue el funcionario que ayudó a desentrañar el caso Nóos. Después, como el técnico que siguió el rastro del dinero de la trama Koldo cuando aun pocos se atrevían a hacerlo. Hoy, Burillo es el número uno de Aragón Existe por Zaragoza y uno de los rostros visibles en las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero.
Nacido en Zaragoza en 1963, Burillo pertenece a una generación de altos funcionarios formados en la transición, educados en la idea de que el Estado se defiende desde dentro. Inspector de Hacienda de carrera, ha construido su reputación entre expedientes, informes y cruces de datos. Quienes han trabajado con él lo describen como meticuloso, persistente y poco dado a concesiones.
Su irrupción en la escena pública se produjo hace más de una década, durante su etapa como delegado de Hacienda en Baleares (2004-2010). Allí, casi por azar –como él mismo reconocería años después–, apareció el hilo que condujo al caso Nóos, la trama que implicó a Iñaki Urdangarin, entonces yerno del Rey Juan Carlos I. Un correo electrónico aparentemente menor llamó su atención y bastó para empezar a tirar. Aquel episodio le granjeó el apodo de «súper inspector».
Tras un periodo alejado del foco, su nombre regresó con fuerza a la actualidad en febrero de 2024, ya de vuelta en Aragón. Su firma aparecía en un informe clave sobre el negocio de las mascarillas durante la pandemia, con especial atención a la empresa Soluciones de Gestión y al empresario Víctor de Aldama. El documento detectaba sobreprecios y operaciones que, según Hacienda, duplicaban el valor real del material vendido a administraciones públicas gobernadas por el PSOE. Era el inicio de lo que después se conocería como la trama Koldo.
A partir de ahí, Burillo pasó de investigador a objetivo. Según informes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Aldama llegó a encargar una investigación personal contra él, buscando «debilidades» con las que desacreditarlo o presionarlo. En las transcripciones consta una frase reveladora, y es que el empresario sentía que el inspector «le pisaba los talones». Desde Mallorca primero y desde Aragón después, Burillo siguió trabajando durante más de tres años y medio, mientras el caso escalaba hasta salpicar al exministro José Luis Ábalos.
El candidato de Aragón Existe a la Alcaldía de Zaragoza, Raúl Burillo
Ese pulso con el poder explica, en parte, su desembarco en la política. Antes de encabezar listas, Burillo fue portavoz de Zaragoza en Común durante el mandato de Pedro Santisteve (2015-2019), colaboró con el Partido X y fundó Demos+, siempre con la corrupción como eje central. En 2023 ya se presentó con Aragón Existe a las municipales de Zaragoza, sin lograr representación. Ahora repite, esta vez en clave autonómica, dentro de la coalición con Teruel Existe, que lidera Tomás Guitarte.
En su primera intervención como candidato, Burillo habló de financiación autonómica, servicios públicos y de la necesidad de escapar de una polarización «que no piensa en Aragón». Sin embargo, su perfil sigue estando marcado por su pasado técnico. Hace apenas un año compareció en la comisión del Senado sobre el caso Koldo y se acogió en varias ocasiones al deber de sigilo profesional. «Estoy en el filo de la navaja», llegó a decir, consciente de que revelar demasiado podía costarle una imputación. El 8 de febrero se sabrá si su perfil, forjado en la sombra del Estado, convence a los votantes aragoneses.