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Pedro Sánchez y Pilar Alegría, el pasado domingo en un mitin en Huesca

Pedro Sánchez y Pilar Alegría, el pasado domingo en un mitin en HuescaEugenia Morago/ PSOE

Sus prioridades

Sánchez antepone sus mítines de campaña en Aragón a las explicaciones en las Cortes

  • El presidente dará dos mítines más en Teruel y Zaragoza antes de comparecer en el Congreso, 24 días después de la tragedia

  • Declarará antes Feijóo en la comisión de investigación de la dana que Sánchez sobre Adamuz

El presidente dio ayer esquinazo de nuevo al PP y al Senado al negarse a comparecer en la Cámara Alta para dar explicaciones sobre el estado de la red ferroviaria española, a pesar de que el Reglamento estipula que un grupo parlamentario o 25 senadores pueden solicitar su presencia en el Pleno (artículo 182.1). Por el contrario, los socialistas argumentan que Pedro Sánchez tiene la posibilidad de delegar esa petición, y así lo hará: será el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien declare en el Senado este jueves, 29 de enero.

Por el contrario, el presidente anunció su comparecencia en el Congreso para el 11 de febrero. Es decir, no en un Pleno extraordinario convocado exprofeso, sino en el primer Pleno ordinario del año. Y con un orden del día que no se limita a la tragedia de Adamuz y los últimos accidentes de tren, sino que incluye «dar cuenta de la posición del Gobierno de España en los distintos encuentros y foros internacionales en los que ha participado».

Con 46 fallecidos, Rodalies sumida en el caos, una huelga de maquinistas para los días 9, 10 y 11 de febrero, la alta velocidad entre Madrid y Andalucía suspendida hasta más allá del 2 de febrero (el ministro de Transportes reconoció ayer que no podrán cumplir la primera fecha que dio para el restablecimiento del servicio), el homenaje de Estado aplazado sine die por el enfado de las familias con el Ejecutivo y una crisis de confianza de la ciudadanía en la red ferroviaria sin parangón, el presidente podía haber acelerado su comparecencia a esta semana o, incluso, la primera de febrero.

Sin embargo, Sánchez ha preferido postergar el momento y dejar que, hasta entonces, siga siendo Puente quien lleve la voz cantante en esta crisis. Y quien asuma el desgaste en primera persona, como le ocurrirá este martes en el Pleno extraordinario convocado para convalidar dos decretos: el de las pensiones y otro con ayudas al transporte público que salió de su Ministerio el 23 de diciembre.

Para cuando el presidente del Congreso se persone ante los grupos parlamentarios habrán pasado 24 días desde la tragedia. Por el contrario, desde ahora y hasta entonces Sánchez protagonizará dos mítines de la campaña de Pilar Alegría en Aragón, que se suman al que dio el pasado domingo en Huesca. Allí proclamó: «Todo mi reconocimiento al ministro de Transportes, Óscar Puente, que está gestionando y dando la cara desde el primer momento. En la vida las tragedias suceden, pero no es igual cómo se responde a esas tragedias, y este Gobierno ha respondido poniendo a las víctimas en el centro de sus prioridades».

Sánchez estará dos veces más en Aragón. El domingo 1 de febrero en Teruel y el viernes 6 en Zaragoza, para el cierre de la campaña de unas elecciones en las que las opciones del PSOE no son victoria o derrota, sino derrota o batacazo. Todas las encuestas pronostican que la exportavoz del Gobierno y del PSOE -que ambas cosas fue, y durante un tiempo lo fue a la vez- caerá por debajo de los 23 escaños que obtuvo el fallecido Javier Lambán en 2023.

«Es una vergüenza», según el PP

El PP criticó ayer duramente la tardanza del presidente en rendir cuentas ante el Parlamento. «Es una vergüenza que quiera esperar dos semanas más para dar explicaciones sobre los accidentes, cuando podría hacerlo esta misma semana en una comparecencia monotemática y no camuflada entre otros temas como pretende hacer en el Congreso», según un comunicado de los populares.

El rechazo de Sánchez al Senado no es de ahora. El líder del Ejecutivo lleva casi dos años (los cumplirá en marzo) sin acudir a una sola sesión de control al Gobierno en la Cámara Baja. Ni siquiera después de que, el pasado mes de junio, el PP se valiera de su mayoría absoluta para cambiar el Reglamento y obligarle a ir al menos una vez al mes: «El presidente del Gobierno responderá preguntas en el Pleno de la Cámara al menos una vez al mes durante los periodos ordinarios de sesiones, salvo que motivos justificados, notificados a la Cámara, se lo impidan», según el nuevo articulado, al que ha venido haciendo caso omiso desde entonces.

En este tiempo su presencia se ha limitado a su comparecencia en la comisión de investigación sobre el caso PSOE el pasado 30 de octubre, a la que tuvo que ir por obligación legal; de la misma manera que Alberto Núñez Feijóo tendrá que ir el 2 de febrero a la comisión de investigación de la dana en el Congreso, a la que ha sido citado por los socialistas. Comparecerá antes en el Parlamento el líder de la oposición por una tragedia ocurrida hace 15 meses, y en la que no tuvo ninguna responsabilidad más allá de ser el presidente del partido que gobierna la Comunidad Valenciana, que el presidente del Gobierno por la del pasado 18 de enero en Adamuz.

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