Imagen de archivo de la frontera de Ceuta
Ceuta
La Guardia Civil alerta de cientos de inmigrantes preparados para cruzar a Ceuta tras su regularización masiva
Según la Guardia Civil, en las últimas 48 horas se han producido múltiples intentos de entrada por el perímetro fronterizo
Ceuta vive en estos momentos una situación de máxima presión migratoria. Agentes de la Guardia Civil alertan de la presencia de cientos de inmigrantes concentrados en el entorno fronterizo de Marruecos, preparados para intentar cruzar a la ciudad autónoma en las próximas horas o días. Esta presión coincide con los primeros efectos visibles del decreto de regularización aprobado por el Gobierno, que los agentes consideran un elemento determinante en el repunte de los intentos de entrada.
El impacto es ya evidente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que se encuentra en una situación de saturación crítica. Las instalaciones, diseñadas para una capacidad oficial de algo más de 500 plazas, albergan actualmente cerca de 800 personas, pese a los traslados periódicos al continente. Para absorber este exceso de ocupación, se han habilitado literas en espacios no previstos para alojamiento, como garajes y zonas comunes, lo que ha elevado la tensión interna y ha complicado la gestión diaria del centro.
Según la Guardia Civil, en las últimas 48 horas se han producido múltiples intentos de entrada por el perímetro fronterizo, con más de 50 personas logrando acceder a territorio ceutí. Paralelamente, en zonas montañosas próximas a Beliones, al otro lado de la frontera, se concentran cerca de un millar de inmigrantes, en su mayoría de origen subsahariano y magrebí, a la espera de una oportunidad para intentar el salto.
Los agentes advierten de que los recursos disponibles son limitados y de que el estado de la infraestructura fronteriza dificulta la contención de entradas masivas. La valla presenta deficiencias estructurales, con sensores que no siempre funcionan correctamente, mallas antitrepa deterioradas y elementos de seguridad obsoletos, lo que reduce la capacidad de reacción ante asaltos coordinados. En este contexto, la posibilidad de un intento de entrada de gran magnitud no se descarta.
Desde comienzos de año, las entradas irregulares en la ciudad superan ya las 400 personas, con episodios recientes que han elevado de forma abrupta esa cifra. Pese a los refuerzos puntuales y a los traslados al continente, la frontera continúa bajo vigilancia reforzada ante un escenario que, según fuentes policiales, se mantiene «muy inestable» y con riesgo de nuevos intentos de entrada en cualquier momento.