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El exjefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', a su salida de la prisión de Martutene, a 9 de febrero de 2026, en San Sebastián, Guipúzcoa, País Vasco (España). El Gobierno del País Vasco ha concedido al exjefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como ‘Txeroki’, el régimen de semilibertad, medida que le permite salir del centro penitenciario de lues a viernes regresando cada noche a dormir a la cárcel de Martutene.

Unanue / Europa Press
09 FEBRERO 2026
08/2/2026

El exjefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', a su salida de la prisión de MartuteneEuropa Press

La Fiscalía respalda la salida de prisión del sangriento etarra Txeroki

La Fiscalía respalda la decisión del Gobierno vasco de aplicar el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario

La Fiscalía de la Audiencia Nacional considera que la salida de prisión de Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, exjefe militar de ETA que ahora disfruta de un régimen de semilibertad que le permite salir de la cárcel de lunes a viernes con la condición de regresar para dormir, es «procedente».

Así lo califica en el escrito de alegaciones al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, donde la Fiscalía respalda la decisión del Gobierno vasco de aplicar el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario para flexibilizar las condenas a los etarras.

Este artículo, de cara a aplicarse, exige una valoración rigurosa con factores como el arrepentimiento, la desvinculación de la organización criminal y el pronóstico de reinserción, algo que la portavoz del Ejecutivo vasco, María Ubarretxena, insiste en que se respeta «escrupulosamente». Sin embargo, asociaciones de víctimas, como Covite –Colectivo de Víctimas del Terrorismo– y AVT –Asociación de Víctimas del Terrorismo–, cuestionan el procedimiento, afirmando que la ley no obliga a conceder los beneficios penitenciarios, sino que simplemente faculta a la administración para hacerlo si concurren determinados requisitos, entre ellos un arrepentimiento real y verificable que, denuncian, los excarcelados no han mostrado, especialmente en el caso de Txeroki.

Fuentes jurídicas consultadas por El Debate también subrayan que el ordenamiento también ofrece alternativas intermedias, como mantener el segundo grado, conceder permisos ordinarios puntuales o condicionar cualquier flexibilización a la concurrencia de indicadores objetivos de reinserción, especialmente en delitos de terrorismo.

Desde que el Gobierno vasco asumió las competencias penitenciarias, en octubre de 2021, se han concedido 114 terceros grados a presos etarras. Solo en las últimas semanas, además del régimen de semilibertad a Txeroki, también se le ha concedido el tercer grado a Asier Arzalluz Goñi, condenado por varios asesinatos, entre ellos el del periodista del diario El Mundo José Luis López de Lacalle, o la semilibertad a Jon Bienzobas, responsable de los disparos que acabaron con la vida del catedrático Francisco Tomás y Valiente.

El exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu, Txeroki, a su salida de la prisión de Martutene, en San Sebastiá

El exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu, Txeroki, a su salida de la prisión de Martutene, en San SebastiánEFE

Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, pasa sus noches en la prisión de Martutene, a donde fue trasladado de manera definitiva en 2024. Ha sido condenado a penas que superan los 400 años de prisión por distintos atentados terroristas, donde destaca la condena de 377 años que le fue impuesta en 2011 por la Audiencia Nacional por el intento de asesinato de la entonces teniente de alcalde de Portugalete, Esther Cabezudo, y su escolta en febrero de 2002.

Bajo su mando, ETA ejecutó algunos de sus ataques más notorios del siglo XXI, como la colocación de bombas lapa contra el dirigente socialista Eduardo Madina, que le costó una pierna; la explosión de coches bomba en Bilbao y Amorebieta; y el atentado en la T-4 que acabó con la última tregua.

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