La presidenta extremeña en funciones, María Guardiola
Vox tumba la investidura de Guardiola y fuerza, como máximo, dos meses más de negociaciones con el PP
La presidenta en funciones continúa con su «mano tendida» y pide a los de Abascal que ambos dejen «los reproches» y lo cambien por más reuniones: «El acuerdo tiene que llegar ya»
Abascal ve «perfectamente posible» que se alcance un acuerdo, sobre medidas concretas: «Hay mucho tiempo. La puerta está abierta»
Terminó la sesión de investidura como se esperaba. María Guardiola necesitaba más síes que noes en esta segunda votación y solo contó con el apoyo de sus 29 diputados y el rechazo de los 36 diputados restantes, los del PSOE, Vox y Unidas por Extremadura, por lo que no pudo ser investida presidenta. La candidata del PP y presidenta en funciones concluyó la sesión asegurando que su mano «sigue tendida» y apelando a Vox: «Mi compromiso en el camino hacia el 'sí' es total. Extremadura nos está esperando, señor Fernández, no la fallemos».
A la formación de Santiago Abascal le espetó que ellos y el PP deberían «dejar a un lado los reproches y la culpa», así se lo pedirá a su partido, dijo, y cambiarlo por «más trabajo y más reuniones». «Ese acuerdo tiene que llegar ya», urgió, reclamando estabilidad para esta comunidad, que lleva desde diciembre paralizada. En su primera intervención, apelaba a una abstención de los grupos, aunque Vox ya había descartado esta opción, y pedía que se dejara gobernar a quien ganó las elecciones con un apoyo de más del 43 %.
Desde Vox manifestaron este viernes su disposición a seguir hablando, pero sobre medidas concretas. En su turno de fijación de posiciones, el portavoz, Óscar Fernández, dijo querer creer que Guardiola «quiere un cambio de verdad» para Extremadura, pero, como hizo Santiago Abascal una hora antes de la sesión plenaria, señaló a Génova como el problema para alcanzar un acuerdo. Llegó a decir que la dirección nacional del PP y el expresidente José María Aznar «tienen unas ganas enormes» de que Guardiola fracase.
«Queremos negociar medida a medida, paso a paso, presupuesto a presupuesto. El qué, el cómo y el cuándo. Y cuando tengamos eso arreglado, el quién», afirmó Fernández, aludiendo a la defensa de la central de Almaraz, al rechazo al Pacto Verde, a la rebaja fiscal «no cosmética», a la sanidad, a la vivienda, al rechazo a la inmigración ilegal o al recorte del gasto político superfluo.
Los diputados de Vox Ángel Pelayo Gordilla y Óscar Fernández
«Los extremeños han dicho que quieren el doble de Vox. Y si usted quiere que haya Gobierno con nosotros, tiene que quedar patente que hay el doble de Vox, perdón, más del doble. Si hay acuerdo apoyaremos su investidura; si no, no», advirtió el portavoz de Vox, que reprochó a los populares que les acusen de unir sus votos a los del PSOE para impedir un Gobierno de centro derecha. Algo que trasladaron ayer desde el PP y que este viernes señaló también en su intervención el portavoz, José Ángel Sánchez Juliá: «Por segunda vez parte de la derecha va a votar con Sánchez, con la mafia», sostuvo el diputado popular.
Desde la izquierda, tanto PSOE como Unidas por Extremadura acusaron a Guardiola de llevar a la región a «un callejón sin salida». «Sus relatos han pasado a ser cuentos chinos. (...) Usted está en un callejón sin salida, y ha llevado a Extremadura a un callejón sin salida porque el bloqueo de Extremadura es exclusivamente usted», sostuvo la portavoz socialista, Piedad Álvarez, para quien la dirigente popular está, según dijo, «preocupada» por si en una repetición electoral el PSOE saca más de 18 escaños.
Y en la misma línea, Irene de Miguel, de Unidas por Extremadura, pidió a Guardiola «dejar de echar balones fuera y de culpar a los demás de su irresponsabilidad». «Usted es la única responsable del bloqueo, de la parálisis y del callejón de salida donde se ha metido y donde nos ha metido a los extremeños», le espetó. «Es una marioneta de Génova», dijo.
Abascal: «Hay mucho tiempo. Seguimos con la mano tendida»"
Antes del Pleno, desde Castilla y León Santiago Abascal criticó al PP por no comprender, según señaló, que Vox «no negocio bajo presión, ni bajo coacciones, ni bajo chantaje, ni con guerras sucias ni con prisas». «Parece que Génova 13 está más empeñada en estos momentos en construir un relato político que culpabilice a Vox de la falta de acuerdo que en esforzarse, en dialogar de manera leal para construir un Gobierno de coalición o para lograr una investidura», declaró, al tiempo que valoró el «esfuerzo» mostrado por Guardiola por acercarse a sus planteamientos y «aceptar la realidad electoral» que dejaron las urnas el 21 de diciembre.
El líder de Vox se mostró convencido de que es «perfectamente posible» alcanzar un acuerdo. «Hay tiempo para ello. Hay mucho tiempo. La puerta está abierta. Nosotros seguimos con la mano tendida, pero tendrá que ser un acuerdo sobre medidas concretas», advirtió a los populares, en Extremadura y allí donde necesiten sus votos.